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La cebada forrajera vino para quedarse

03|07|18 11:19 hs.

El negocio surgió hace una década, casi como una oportunidad fortuita, y la Argentina exportó cebada forrajera a Arabia Saudita. La primera lectura fue que se trató de algo casual, para cubrir una coyuntura puntual. Pero no, al margen de los vaivenes que ha tenido su comercialización, está claro que es una alternativa que se ganó un lugar en el portfolio de cultivos de fina. 


“La cebada forrajera vino para quedarse, de eso ya no hay dudas. Esas exportaciones que se hicieron en la campaña 2008/09, que parecían una casualidad, se transformaron en una oportunidad año tras año. Y en la actualidad hablamos de exportaciones que tienen como base el millón de toneladas, en un mercado que produce 3 o 3,5 millones de toneladas. Con lo cual es una cifra muy importante”, explica el ingeniero Fidel Cortese, un especialista en el cultivo de cebada.

“Es un mercado que se sostiene y es excelente para el productor porque nos ayuda a mantener el negocio. Este año superamos el millón de toneladas de exportación, ya somos un proveedor habitual de los países árabes y del norte de África y Asia. Y ante problemas climáticas en Rusia y Ucrania, principales proveedores de estos países, vienen acá a buscar cebada forrajera”, agrega. 

Con el paso de las campañas la cebada forrajera fue ganando terreno como alternativa a la cervecera y al trigo. Los productores que ya estaban familiarizados con el cultivo ampliaron el área y muchos otros se asomaron por primera vez. 

La presencia de un mercado no usual, sin mayores exigencias que el cervecero, ayudó. Y fue una combinación perfecta con la soja de segunda, por margen y por liberar antes el lote. En lo que tiene que ver con la producción de la cebada para esta campaña, los números son muy atractivos tanto para la cervecera como para la forrajera.

“Hoy, con la mercadería puesta en maltería, tenemos un número interesante de 196 dólares y si no tenemos las condiciones, la forrajera está a 186 dólares. Es decir, tenemos 30 o 40 dólares más que el año pasado, con precios de fertilizantes iguales o un poco menores”, analiza Cortese.

“En la actualidad hablamos de exportaciones de cebada forrajera que tienen como base el millón de toneladas”


Mercado internacional 
En su habitual informe mensual sobre cebada, el analista hace un repaso de lo que ocurrió en el mundo en las últimas semanas y su impacto en los distintos cultivos. “Estos últimos días hemos visto como de han derrumbado los mercados de granos en el mundo, algo que, si bien fue bajista, no se reflejó en igual magnitud en Argentina. ¿Qué pasó en el mundo? Es difícil de explicar desde el punto de vista productivo. Las razones son externas a la producción. Sin dudas hay factores políticos (guerra comercial entre Estados Unidos y China) y financieros como la suba de tasas en Estados Unidos, que han hecho que los fondos de inversión vendieran esta última semana volúmenes importantes en soja, trigo y maíz pasando de estar comprados a vendidos, fortalecimiento del dólar”, indica. 

“Otro factor importante es la baja del petróleo que hace que granos con destino energético se debiliten en sus cotizaciones”, agrega. Mientras que explica que para la cebada “el contexto internacional sigue siendo bueno para la cervecera ya que como hemos venido advirtiendo desde hace tiempo, la calidad es un bien escaso. En tanto, para la forrajera el contexto es un tanto más impredecible ya que puede ser arrastrada a la baja si el buen clima acompaña al hemisferio norte y se plasman buenas cosechas de maíz y trigo”.

En este sentido, Cortese comenta que “estamos entrando en el mercado climático y mejoró la situación hídrica de Estados Unidos, sumado a un buen pronóstico. Esta combinación es bajista para los granos en Chicago. El informe del USDA lo refleja con muy buenos rindes de tendencia, lo que puede traer aparejada alguna sorpresa”.



Tecnología de cultivo 
Pasando al aspecto agronómico, Cortese hace hincapié en que en cebada “es fundamental lograr un buen número de espigas como principal generador de rendimiento. Eso se obtiene a partir de una buena implantación, eligiendo un buen lote, con una siembra adecuada (la cebada no tolera siembras profundas)”. 

Por otra parte, advierte la necesidad de “tener muy en cuenta la historia de herbicidas residuales aplicados en los cultivos anteriores. La mayoría de estos herbicidas tienen descomposición microbiana en el suelo, por lo que hay que tener en cuenta factores como pH, humedad y temperatura”. 

Y aclara que “en algunos lotes se han visto en años anteriores daños por residualidad por aplicaciones de diclosulam mayores en cebada que trigo. Al ser un tema muy específico es fundamental el asesoramiento profesional en este punto”. Además, remarca que “la elección de las variedades es fundamental en planteos productivos. En todos los casos es recomendable saber la pureza varietal de la semilla elegida”.

Toda la información varietal se puede consultar en la página web del INTA Bordenave que conduce los ensayos de Red de Ensayos Territoriales del INTA en convenio con la Cámara Cervecera. 

Para finalizar con aspectos relacionados a la siembra, Cortese indica que “se debe hacer una correcta fertilización de base, de acuerdo a las necesidades (análisis de suelo). No sólo debemos ver las necesidades de fósforo sino también de nitrógeno ya que depende de este elemento, entre otros factores, de una buena capacidad de macollaje que nos asegure macollos fértiles. También se empiezan a observar en algunos suelos deficiencias de azufre y zinc”.

Corea del Sur se suma como comprador 
El Observatorio de Datos del Ministerio de Agroindustria bonaerense destacó la incorporación de Corea del Sur a los destinos de exportación de la cebada argentina. Se suma a los principales mercados como Arabia Saudita, que concentra el 39% de las exportaciones; Brasil, el 17% y Colombia, el 11%. 

Se trata de una gran oportunidad para la provincia de Buenos Aires ya que posee el 97% de la producción nacional. La siembra de cebada en la provincia se concentra en la zona del sudeste y parte del sudoeste, principalmente en los partidos de Tres Arroyos, Coronel Dorrego, Necochea, Lobería y Tandil. 

En cuanto a la producción de cebada cervecera, que se industrializa en las malterías, la provincia tiene el 65% de capacidad de procesamiento de todas las malterías del país. En este sentido, la producción de malta ha crecido en los últimos años, gracias al sostenimiento del consumo interno de la cerveza y por la demanda internacional de su principal insumo de elaboración. 

La campaña pasada cerró con un volumen de producción de 3,5 millones de toneladas, un 19% por encima del ciclo 2017/18; mientras que las exportaciones de cebada de la provincia en 2017 fueron de 2,3 millones de toneladas.