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Festival Latinoamericano de Teatro

“Es bien fuerte lo que me pasa”

15|07|18 11:32 hs.

Después de mucho tiempo y valiosas experiencias, Natalia D’Annunzio regresa a su ciudad. Reside en España donde comenzó UNA, la propuesta que presentará en el Festival Latinoamericano de Teatro.


- ¿Desde hace cuánto tiempo estás radicada en España? ¿Hasta qué edad viviste en Tres Arroyos? 
- Vivo en España hace 16 años, me fui de Tres Arroyos con 22 años. 

- ¿Qué valor le otorgás a la posibilidad de regresar para presentar una obra artística de tu creación? 
- El valor de la experiencia que te completa a todos los niveles. Volver a casa y poder mostrar mi trabajo tiene varias sensaciones cruzadas. Por un lado siento mucha presión ya que no pude compartir aquí, con los conocidos y la familia mi evolución como artista. Me fui con un bagaje artístico muy pequeño aunque determinante en mi carrera y vuelvo con 16 años de experiencia y más de 20 producciones, habiendo transitado por lenguajes muy diversos que hoy me hacen de alguna manera ésta que soy. Digamos que hoy me siento bastante asentada, aunque la gente no vio mi evolución como artista y esa inseguridad es lo que más me inquieta. Así que, es bien fuerte lo que me pasa.  

- ¿Cómo ha sido tu formación en la ciudad y luego en los otros lugares donde has residido? 
- De pequeña hice gimnasia con Silvia Tostrup hasta la preadolescencia. Un poco después comencé a indagar en el mundo de la música y el teatro, tomé clases de teatro con Mauro Molina en la Biblioteca José Ingenieros y más tarde me puse a cursar el profesorado de juegos dramáticos en Tandil. En paralelo pude formar parte del Grupo Teatral 1/2 Res, con quienes llevamos a escena la obra “La Grieta Grita TV”, un trabajo que fue determinante en mi carrera ya que encontré allí mucho material para seguir indagando. 

Digamos que mi formación artística en Tres Arroyos fue de la mano de las personas que hoy vuelvo a encontrar y trabajar ya que estoy formando parte del Corredor Latinoamericano de Teatro desde el año pasado y muchas de estas personas son integrantes de esta plataforma. 

En España, estudié en el Conservatorio Superior de Danza de Valencia coreografía y técnicas de danza, además de recibir formación en las artes de circo con profesores del Circo Nacional de Cuba y el Circo Space de Londres. Las dos carreras fueron casi en paralelo, lo que me permitió ir jugando a no entender, una sin la otra. 

Fueron años intensos donde todo me paso a la vez, mientras me formaba o deformaba artísticamente pude ir poniendo en práctica lo aprendido ya que comencé a trabajar muy tempranamente en diversas compañías de circo y danza. El Circo Gran Fele donde permanecí durante 6 años experimentando varias disciplinas de circo, como trapecio volante, aro, mástil, báscula, acrobacias de suelo y clown realizando siete producciones diferentes, viajando por África, Europa y Latinoamérica. 

Luego comencé a trabajar en otra compañía de circo contemporáneo catalán, donde la danza y el circo tenían un diálogo que a mí me parecía más justo en aquel momento. Durante nueve años trabajé solo en circo, hasta que, como pasa a veces con los amores, decidí dejarlo por un tiempo y poner el foco en la danza. Desde entonces trabajo en diferentes proyectos como creadora, intérprete, ayudante de dirección y docente. 

- ¿De qué manera se gestó UNA? ¿El circo, la danza y el teatro tienen un lugar similar o hay alguna disciplina que es el eje y el resto son complementarias? 
- UNA se gestó por etapas, en diferentes países y contextos de trabajo. Comenzó en Valencia, España, continuó en Francia, siguió en Barcelona y se terminó estrenando en Valencia, como volviendo a los orígenes, en un eterno retorno. Los lugares de gestación fueron diferentes centros de creación de circo y de danza. 

Para mí la obra es el resultado de una búsqueda intensa sobre mi lenguaje de expresión, creo que pude llegar a la esencia de cada disciplina y jugar con ella casi silenciándolas. UNA tiene el riesgo del circo corrido de lugar, ya no salto de seis metros, ni me cuelgo de ningún sitio, pero experimento algo durante toda la obra, que no voy a develar ahora, que es muy arriesgado para mí. 

La danza está en mi manera de articular el pensamiento, así que, está en toda mi manera de hacer. El teatro siempre se encuentra presente pero en un rincón muy hondo, siempre que aparece la puesta en escena cuando pienso en qué exponer y como exponerlo. UNA nace a partir de una propuesta de trabajo para el Festival Pirineo Sur de Huesca, que me encarga un solo de danza de 15 minutos. 

El festival estaba enfocado a la mujer creadora y este enfoque me regaló que yo me pusiera a pensar en la mujer y que mejor que pensarme y revisarme, a mi “yo” mujer. Los ciclos, la luna, lo femenino, ¿qué es ser femenina? Esta pregunta me llevo de viaje. Un vestido, una melena, una curva, una energía, una manera, una forma…. Bueno venir a verlo mejor.

- ¿En qué espacios presentaste la obra con anterioridad? ¿Cuál ha sido su recorrido? 
- La presenté en el Festival Internacional de las Culturas de Huesca. En el Teatro Círculo de Valencia. En la sala Nun art de Barcelona y en el Festival Iberoamericano de Teatro de Logroño. Todos contextos muy distintos, con públicos muy diferentes, y cada vez con una experiencia nueva y enriquecedora.   

- ¿Qué trascendencia tiene la posibilidad de generar un intercambio con otros artistas, con el público y con los equipos de trabajo en un ámbito como el Festival Latinoamericano de Teatro? 
- Poder estar en Tres Arroyos en el Festival Latinoamericano de Teatro me genera mucha satisfacción. Ya que también estoy en el equipo del festival y que voy a decirte del equipazo de personas con las que estamos trabajando. Son muy talentosas, generosas, y le entran a esta tarea con mucho empeño y amor. Yo soy una mujer muy afortunada por poder presentar mi trabajo en mi ciudad, hoy acompañada y cuidada por todo el equipo del Festival, pero desde siempre por mi familia que siempre estuvo y está.