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El Campo

Tres Arroyos despidió a un pionero

Abel Etcheto, un productor apasionado por la innovación

24|07|18 10:11 hs.

“Siempre estuve dispuesto a innovar. Todo lo que fuera avance estuvo en mi mente permanentemente. Si bien no he alcanzado todo lo que hubiera querido, porque Argentina ha tenido muchos vaivenes económicos para el campo, como la última etapa, la intención siempre fue evolucionar”, explicó Abel Etcheto en los primeros días de marzo de 2017, a horas de haber sido distinguido como el Agricultor Pionero por la Comisión Ejecutiva de la Fiesta Provincial del Trigo. 


Ese título le calzaba justo al chacarero que falleció la semana pasada a los 86 años, porque durante toda su vida fue un chacarero de avanzada. Abel acumulaba varios hitos dentro de la actividad rural y los repasó en aquella charla en la redacción. 

“En 1958 con mi hermano Aldo compramos la primera cosechadora automotriz y nos dedicamos a trabajar como tanteros, y coincidió con la llegada del girasol a esta zona. Como fue un éxito tan estruendoso esa primera cosecha girasolera, todo el mundo se abocó a sembrar y a nosotros nos sobraba el trabajo”, contó.

San José 
Abel nació el 24 de octubre de 1931 en Tres Arroyos y se crió en el establecimiento San José de San Francisco de Bellocq. Veinte años después quedó a cargo de la explotación junto a su hermano Aldo, debido al fallecimiento de su padre. Unos meses antes, justamente a pedido de su papá, había decidido trabajar en el campo descartar la idea de estudiar ingeniería industrial en Bahía Blanca. 

Así fue que los hermanos quedaron al mando de San José y también del campo de Hueso Clavado, que esos tiempos era arrendado. Luego sí pudieron comprarlo y en la división de la sociedad que realizaron en 1966 quedó para él. 

Pero volviendo al momento en que falleció el padre, Abel indicó: “Ahí fue cuando empezó la lucha por crecer. Justo coincidió con que había terminado la guerra y el país estaba desmantelado en lo que era la parte técnica, pero lleno de riquezas, había trigo por todos lados. Y eso generó un ingreso de divisas”.

Su avance como productor convivió con su paso por distintas instituciones, y fundamentalmente su incursión en el movimiento cooperativo. 

En la década del 70 ingresó en la Cooperativa de San Francisco de Bellocq, donde fue tesorero hasta que la entidad entró en crisis, como ya tenía lazos con la Cooperativa Agraria ya se metió de lleno en la CATA. En esta institución integró el consejo directivo durante 11 años.   

Fertilizantes 
Trabajador de tierras mixtas, en la evolución que ha tenido la producción pasó de las ovejas a los vacunos y también experimentó todos los cambios que hubo en la agricultura en las últimas seis décadas. Contado está lo del girasol, cultivo que nunca dejó de sembrar desde 1958, pero también tiene una interesante vinculación con el trigo. 

“Lo he sembrado siempre también, a veces en campos que no son de calidad superior, pero tuvo su rentabilidad”, recordó. Y en cuanto a la incorporación de tecnología, aseguró aquella vez que “fui uno de los primeros de hacer ensayos de fertilización con el ingeniero Angel Berardo del INTA Balcarce. Los ensayos los hicimos en un campo que yo tenía en La Horqueta, en un cultivo de trigo, con urea y fósforo. Y logramos un cosechón en un suelo mediocre. Eso fue en los años 70”.

Etcheto contó también que “fui el generador de la línea de alta tensión que nos trae desde 1971 corriente a toda la zona de Hueso Clavado”. El cierre de aquella charla también sirve como un muy buen broche para su recuerdo: “A mí nunca me pesó el trabajo y siempre me gustó ir al campo”.