La Ciudad

Diego Cabot, sobre la investigación de los cuadernos

¿Vas a ser la única ovejita blanca de un rebaño de ovejitas negras?

02|09|18 09:59 hs.

“Es verdad. Todo esto es verdad”. 


Diego Cabot, periodista de La Nación, es el autor de la investigación periodística de los cuadernos que reveló el sistema de coimas durante los gobiernos kirchneristas. 

En una entrevista exclusiva para LA VOZ DEL PUEBLO, Cabot reveló que su trabajo superó la leyenda urbana, “todos teníamos idea y muchos bastante más cercana. Escribí un libro junto a Francisco Olivera en 2007 -que se está por republicar- en el que ya contábamos este mundo de dólares, estacionamientos y los bolsos que pasaban de un auto a otro, pero siempre una información que arrimaba a la verdad con algo de información que te pasan, pero nunca tenés toda la verdad”, explicó. 

El periodista que desde enero y hasta el 31 de julio investigó los cuadernos en los que Oscar Centeno describió los movimientos de funcionarios y empresarios que efectuaban pago de coimas o la recibían, se refirió a las declaraciones de Carlos Wagner –ex presidente de la Cámara de la Construcción-que mencionó -entre otras grandes empresas- a la local Vial Agro como parte del Club de la obra pública. 

“Respecto a la empresa Vial Agro -que la nombra Wagner- la Justicia no tiene por qué dudar que lo que dice el ex presidente de la Cámara de la Construcción es mentira. Lo considera una verdad que además la dice bajo juramento”


“Respecto a la empresa Vial Agro -que la nombra Wagner- la Justicia no tiene por qué dudar que lo que dice el ex presidente de la Cámara de la Construcción es mentira. Lo considera una verdad que además la dice bajo juramento. Obviamente lo tiene que probar, pero además, todas las empresas implicadas -excepto algunas, creo que Vial Agro es una de las que todavía no ha ido a declarar- han dicho que efectivamente es así”, manifestó. 



En este sentido agregó, “entonces vos, ¿vas a ser la única ovejita blanca de una manada de ovejitas negras? Cuando la verdad, nadie te cree que vos vas a poder trabajar sin esas condiciones. Ellos mismos te están diciendo que si no estabas, no trabajabas, entonces ¿Qué? ¿Sos el único? Efectivamente sabemos que no”, afirmó en relación a declaraciones públicas del presidente de la empresa Vial Agro en las que se desentendía de la causa.

La realidad que describe Cabot es que muchos de los colegas de Quantín, aun cuando no fueron llamados, “caminaron solos a contar la verdad” Por lo que consideró “que no hay apuro para que lo llamen porque son pruebas que se van colectando de otras testimoniales, ya le va a tocar e irremediablemente va a decir la verdad, sino va a quedar preso”, indicó. 

Si bien las declaraciones que involucran a centenares de empresas están todas con secreto de sumario, el periodista parte de la base que todas las que trabajaron en ese momento y que tuvieron un crecimiento exponencial y, considera que Vial Agro es una de ellas, “pagaban coimas”. 

La hipótesis de su trabajo fue justamente esa, que las empresas mencionadas en los cuadernos y por Wagner pagaban coimas, es más, todos los empresarios que lo llaman y hablan con él, lo hacen justamente para confirmarla. 

“No he encontrado ninguna empresa, ni de las chicas ni de las grandes -que han hablado conmigo todo este tiempo- que me hayan dicho que era todo mentira y que ahí no pasaba nada”


El hecho es que efectivamente todos los grandes empresarios argentinos desfilan por Comodoro Py diciendo que pagaban coimas. “Obviamente dicen que pagaban menos, cosa que tampoco les creo, pero trabajo con la hipótesis de que eran absolutamente todos culpables”.

En igual sentido reveló que “no he encontrado ninguna empresa, ni de las chicas ni de las grandes -que han hablado conmigo todo este tiempo- que me hayan dicho que era todo mentira y que ahí no pasaba nada. Y que ahora, ya no lo pueden decir, porque sus colegas de la Cámara y de las UTE -en las que están otras empresas- están diciendo que era verdad”. 

Entonces en referencia a las declaraciones que Quantín hizo públicas dijo “la verdad que lo que diga este muchacho de Vial Agro me resulta indistinto. Él puede mentir y no está obligado a declarar contra sí mismo, pero el problema que se está viendo es que quienes mienten quedan presos”, afirmó. 

Rompecabezas
La investigación empezó al revés, no por tratar de demostrar el camino de la coima, sino por un tipo que dice: “Yo hoy llevé al funcionario a tal y a tal lugar a pagar coima”. Y aparece otro que dice: “Tal día y tal día yo pagué tanto” y un funcionario que dice: “Sí, yo tenía la función de recolectar el dinero en el sector que trabajaba y llevárselo a Kirchner”. Y aparece un jefe de gabinete que dice: “Es verdad, a mí me llegó tanta cantidad de dinero en bolsos -para la campaña- a la Casa Rosada”. Entonces es mucho más fácil la confección de las pruebas y además todos lo que están aportando datos, son comprobables”, explicó el periodista investigador. 

Cuando Diego Cabot recibió la caja de manos de Jorge Bacigalupo enseguida se dio cuenta lo que tenía y la enorme repercusión que podía generar. Tan así fue, que decidió ir por un premio mayor que cause efecto y, no producir cuatro o cinco notas que le dieran la posibilidad de lucirse y que todo quedara ahí. 

Bacigalupo era su vecino, vivía al lado de su casa. Un día se acercó y le dijo que el encargado del edificio le había contado que él era el autor de un libro que su hijo le había regalado. “Entonces lo trajo para que yo lo firme, lo hice y comenzó la relación. Enseguida me di cuenta que tenía información del grupo de Baratta, hasta que un día me dijo: “¿Te acordás que te había contado de un amigo que era remisero de Baratta?”. Entonces me contó que Centeno le había traído una caja con documentos y preguntó si quería verla”.

La cantidad de confesiones no deja de sorprenderlo y lo atribuye a que ahora no hay mucha capacidad de maniobra porque la Justicia tiene muchos datos que incriminan a funcionarios, empresarios o que incriminan a aquellos que se están declarando culpables, por lo que les quita capacidad de acción. 



La verdad 
Cabot destacó que es muy difícil en este caso de coimas -salvo que sean transacciones internacionales a las que se les pueda seguir la vuelta y se sepa de donde salen, por donde pasan y reconstruir quién la retira- encontrar todo para acercarse a la verdad. “Podes acercarte por alguna cosa que te cuentan o alguna suposición de alguna obra pública que hay algún sobreprecio o que lo que se está comprando no valía 100 sino 40 y que esos 60 son mal habidos y que se lo reparten”. 

La verdad ahora surge –según Diego Cabot- por alguna razón que tiene que ver con la coyuntura, con el hartazgo, con la cantidad de pruebas que había y con las posibilidades -cada vez menores- “de esquivarle a algo donde hay bastantes certezas”. 

“La verdad que lo que diga este muchacho de Vial Agro me resulta indistinto. Él puede mentir y no está obligado a declarar contra sí mismo, pero el problema que se está viendo es que quienes mienten quedan presos”


Está convencido que ahora es toda la verdad porque ya se sabe cuál era el vehículo para pagar-o con contratos de obra pública o los subsidios del transporte- y también cómo arreglaban. Todo lo cuenta el presidente de la Cámara de Construcción que dice:-“Nos juntábamos en tal lado, ya cada uno sabíamos quién iba a ganar y cuánto tenía que poner”. Además sabemos que venía un funcionario y daba una vuelta y buscaba la plata por su casa, oficina o donde le dijeran y que ese tipo se la llevaba a los Kirchner primero y a la jefatura de gabinete después”, relató el periodista de La Nación. 

En este sentido señaló, “hoy por hoy tenés toda la verdad y por primera vez se conoce una cuestión tan sistémica que no tiene que ver con una obra puntual y es lo que más sorprende”. 

El miedo apareció en Cabot durante varios momentos de la investigación. Porque estaba negociando detalles, confirmaciones con gente a la que no conocía, en la que podía o no confiar, y sobre todo, que le habían advertido que en Argentina había gente que mataba por silencio. 

Hoy, lo que el periodista de La Nación siente es que la verdad se dijo y nadie pudo callarla. Como el efecto de una luz que hoy barre las influyentes firmas calificadas de los denominados integrantes del Club de la Obra Pública, decididos a pagar el precio que sea a cambio de no conocer las tinieblas de la condena. Defender su inocencia, tal vez sea por estas horas, su nueva obra más comprometida. 


Los efectos periodísticos deseados
Para Diego Cabot, los límites en el conocimiento de la información llegaron con la apertura de la causa penal. La sensación de formar parte de una gesta cívica y cómo descartar la posibilidad de una cajoneada en el futuro BAJADA Un mes después de la primera publicación Cabot pasó de tener el conocimiento total de lo que sucedía, a tener solo una parte y, eso es algo que vive con mucha ansiedad. Su trabajo transcurre con una enorme demanda de tiempo, además confiesa que le encantaría tener toda la información, pero no es así. Le falta saber lo que sucede en Tribunales que está bajo un procedimiento que lo excede, sin dudas a esta altura quiere saber más de lo que conoce. 

En la sociedad 
Aunque el trabajo fue periodístico nunca pensó en hacerlo como una gesta cívica, sin embargo es lo que surge en la sociedad. Siente que fue imprevisible la revalorización de ciertas cuestiones como ciudadanos y eso es lo que lo impacta, aunque nunca lo pensó así. 

De este temblor espera que se genere un debate “de verdad” que tenga que ver con la relación del Estado con sus proveedores, la generación de dinero en negro para financiar un sistema político corrupto en el que no se pueden explicar las campañas que hacen, ni la manera de hacer política y muchas veces ni la ropa, ni el auto que tienen gran cantidad de políticos argentinos.

“Me gustaría que ese flujo negro que va desde las compañías o desde las empresas beneficiadas por algunos favores del Estado y terminan en manos de algún funcionario, se purguen o que empiecen a tomar conciencia que eso no es gratis y que el que lo hace alguna vez, puede ir preso” destacó. 

La causa 
Entre otro aspecto de la causa, el periodista contó que cuando se rompen los esquemas de financiamiento mutuo a mucha gente le duele porque “si tenés un ingreso y por un tercero genera un cambio en tus condiciones económicas, en principio genera resistencia, lo que pretenden es mantener el statu quo la cosa no avance”.

En este aspecto consideró que la dinámica de la causa deja poco margen como para que alguien la pueda frenar persé porque tiene una dinámica muy particular. “Tomó una velocidad propia que la hace difícil de desacelerar y desarticular, es una causa donde los empresarios más grandes de la Argentina van caminando y dicen: “Efectivamente yo pagué coima”. Si alguien quisiera cajonearlo pagaría un costo muy alto y no sé si hoy por hoy, hay gente dispuesta a pagarlo”, concluyó.