La Ciudad

Los casos de Reta y Claromecó

Fabiano: El Estado tiene que proponer qué Tres Arroyos quiere

17|09|18 09:41 hs.

Después de la reciente reunión que encabezó en Tres Arroyos el delegado regional de la Autoridad del Agua de la provincia de Buenos Aires, Agustín Bosch, se le plantea ahora al municipio tener una mirada interdisciplinaria y a largo plazo dirigida al desarrollo del distrito. 


“De alguna manera coincide bastante con lo que veníamos planteando”, dijo Roberto Fabiano a LA VOZ DEL PUEBLO con relación a todo el desarrollo costero. “Entendemos que lo criterioso es que el Estado a través de sus departamentos y secretarías tiene que proponer -de forma interdisciplinaria- no a través de un funcionario o de un área determinada, qué Tres Arroyos queremos. Pero no mañana, ni dentro de un año, sino dentro de 15, 20 ó 50 años. Y en base a esto proyectar el planeamiento urbano”, expresó.

Explicó que ese trabajo tiene que ver con proyectar la ciudad en base a su historia, desde cómo viene desarrollándose y hacia dónde se quiere ir. “¿Queremos un Mar del Plata, o queremos un Villa Gesell, Pinamar o un Reta?”, se preguntó el también arquitecto.

“Falta de previsión” 
Citó -entre otros- como ejemplo el caso del barrio parque Dunamar, en Claromecó, donde un emprendimiento privado traba la toma de medidas que protejan la primera línea de médanos. “Lo que está pasando es la falta de previsión del Estado, que hace que un privado venga y plantee modificar el código de planeamiento en base a una necesidad o un proyecto suyo”, precisó. 

Por el contrario, dijo Fabiano, “nosotros lo que decimos es que tiene que ser al revés. El Estado tiene que proyectar su ciudad, su desarrollo futuro y los propietarios de cada parcela se tienen que adaptar a esas normas”. 

En este mismo sentido manifestó que “si el código de planeamiento dice que este sector es campo, es campo. Porque planeamiento decidió que es campo. Entonces no puedo yo ir modificando el código en función de necesidades de particulares, porque de lo contrario se desmadra y después se van generando situaciones”.   

“No repitamos el mismo error” 
Para el concejal de Cambiemos, un claro ejemplo ocurrió “cuando hace 60 años” en Reta se loteó de manera indiscriminada. “Reta es más grande que Tres Arroyos, en loteos. Y eso es un disparate y hoy se están viendo las consecuencias cuando empezaron a construir en lugares que se habían loteado hace 50 años, y que resultaron ser la playa. Hoy se está construyendo y es muy difícil dar marcha atrás sobre eso. Entonces no repitamos el mismo error”, pidió. 

Incluso para ser más explícito observó que Reta tiene 7500 lotes, de los cuales hay 700 construidos. “O sea que tenemos loteos hechos en Reta por los próximos 200 años. Entonces no podemos plantear en Reta hacer un loteo más”, resaltó después que se conociera recientemente la intención del gobierno municipal de querer lotear nada menos que las hectáreas donadas con cargo por Martín Reta, y por lo que su nieta, María Etelvina Hernández Montero de Dosio, acaba de pedir que se respete el patrimonio de la localidad, en declaraciones a La Voz del Pueblo.

“Crecer ordenadamente” 
En los casos de Claromecó y Dunamar “más o menos pasa lo mismo”, dijo en alusión a que se han hecho unos cuantos loteos de los cuales hay una cantidad importante de parcelas sin aún construir, y con lo cual entiende que seguir creciendo obliga al Estado a proveer servicios. 

“Yo te autorizo a hacer un loteo de la superficie que quieras -donde sea- y al día siguiente una persona que se fue a vivir ahí me va a pedir la recolección de residuos, que mantenga todas las calles, que el alumbrado esté funcionando, que le llegue el agua, las cloacas y el gas. Y el Estado después se convierte en un hacedor de obras para proveer a una cuadra, a una casa por manzana, y es económicamente improcedente. En todo esto tiene que estar presente la lógica de un proyecto del Estado, y crecer ordenadamente”, planteó.   

Dar participación 
Como punto de partida para empezar a trabajar en ello, el concejal de Cambiemos, expresó que hay que “darles participación a los colegios profesionales, no sólo de arquitectura sino de todo tipo. De hecho acá se han hecho cuestiones como el Prodesta con el que pretendían planificar un Estado, pero después no se usa”, cuestionó. 

“Una sola persona” 
Planificar la ciudad que se quiere implica que los vecinos se tienen que adaptar a ella. Es por ello que un particular no puede ir planteando por dónde se quiere desarrollar, y que luego el Estado se acomode a su necesidad. Fabiano también reprochó el modo en que se aprobó el año pasado una modificación del código de planeamiento. 

“Se crearon futuras áreas urbanas, se planificó hacia donde crece la ciudad”, pero para el legislador no se hizo todo bien porque “participó una sola persona cuando en realidad deberían haberlo hecho un montón de distintas profesiones opinando sobre qué ciudad queríamos, y sin la necesidad de hacer parches”, dijo.