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Sociales

Lo que A Mi Me Gusta

Hacer lo que a mí me gusta es gratificante

30|09|18 14:11 hs.

Entrar en el Taller Lo que A Mí Me Gusta -Buchardo 437- es como hacerlo a un mundo de colores. Allí entre cajas de melamina, acrílicos, pinceles, mosaicos, venecitas y diversas formas todo fluye. Mate de por medio, Anahí Hernández –la dueña del espacio- y Silvia Ruviños nos esperaban para contarnos esto de "hacer arte".


Para Anahí, que desde hace tiempo está en esto, cuenta que "hay muchos artistas en sus casas. Yo lo veo, el caso de mi madre es uno; ella desde que tiene uso de razón le gustó pintar pero siempre truncado. También es un tema cultural que el ser artista no rinde, la pregunta que siempre te hacen es '¿y... de qué vas a vivir. No te vas a buscar un trabajo... O si sos músico no te vas a buscar un trabajo? Yo tenía de vecino a Pomo -José Luis Peralta, (el caricaturista de La Voz del Pueblo)-, él vivía pegado a mi casa y dibujaba en el papelito que encontraba, por ahí aparecían los papelitos tirados en la vereda y nosotros los juntábamos. A mí me encantaba lo que hacía. Imaginate su creatividad que a la cocinita de juguete que yo tenía él le hizo las llamas con hojas secas, pero tuvo que irse a Mar del Plata para poder lograr crecer desde lo artístico".

Modismos 
Hacer arte por el arte es muy amplio pero con respecto a esto dice Anahí que lo que ella hace y da clases "son técnicas de vanguardia. Hago desde decoupage hasta pintura, no de cuadros porque la ansiedad no me lo permite pero sí las técnicas, por ejemplo ahora está en auge la pintura a la tiza. Voy modificándolo, por ejemplo el decoupage primero fue con servilletas, luego con las láminas, pero bueno la base es la pintura a las que se le van agregando diferentes técnicas: decapado, pátinas, y bueno todo lo que hace al detalle, cintas flores. Buscarle un estilo, a mí el que me gusta es el shabby chic que es medio romanticón entre los rosas con un golpe de color con el aqqua". 


“Arte en vuelo”, uno de los logros de las talleristas de mosaiquismo adorna la entrada de Buchardo 437


Para Silvia sus comienzos con esto de la artística lo señala "en primer lugar como una necesidad. Desde que me inicié, porque cuando yo tenía una actividad laboral lo hacía como una forma de distención. Por eso esto es algo para mí, para sanarme yo, para estar mejor yo o para darme un gusto. Lo que se quiera pensar y después los talleres llegan de la mano. A mí siempre me gustó enseñar, de hecho soy docente de profesión, el poder transmitir esto es muy lindo. En el caso del mosaico es una técnica de un arte muy muy antiguo pero desde hace un tiempo ha tomado un auge a partir de Gaudí para acá con el mosaico moderno como lo llaman ahora o modernista ha dado un giro. Pero me pasa un poco lo que a ella yo voy cambiando y voy buscando nuevas técnicas, nuevas maneras, nuevos materiales. En el caso del mosaico no hay techo, con lo que se te ocurra podés hacer algo".  

Materiales y valores
Aquí surge la nueva intriga y es el costo. Para Silvia Ruviños en el caso del mosaico "es caro si uno se sujeta a los materiales que están en boga: los azulejos, las venecitas porque los pigmentos son importados. Las herramientas también, si bien ahora se comenzaron a fabricar en el país, pero se puede hacer mosaico con papel, con cartulinas, con tornillos, con botones, con tapitas de gaseosa. Hay que ingeniárselas". 

Esto es un reflejo de su vida porque para Anahí "uno va por la calle y va viendo arte. A mí un contenedor me puede, es ver que hay dentro de él". 

En el caso de Silvia sus costos están establecidos o se pueden abrir por la amplitud de materiales pero en el caso de Anahí que usa pinturas "para esto el mercado local es muy limitante y de costos elevados. No puede ser que haciendo doscientos kilómetros tengas otros valores. También porque hay mercado que lo compra, hay un buen nivel de vida en Tres Arroyos". 


Silvia Ruviños


A Silvia le ocurre lo mismo pues "lo que hay en la ciudad es muy poco y caro lo que te obligan a irte a comprar afuera con un alto costo de transporte también pero a precios mucho más bajos. Pero todas las crisis nos han llevado a agudizar el ingenio para superarlas".  

Mantenerse en el tiempo
Surge la intriga de si es difícil llevar adelante una escuela de arte por la cuestión económica, por el abrirle la cabeza a los que concurren, porque la gente capte lo que uno quiere. Para Silvia es "todo un placer enorme el venir al taller pero el económico desde hace unos 25 días lo es. El otro tema importante es que a veces llega gente que no está abierta para el arte, esto es algo que nosotros con Anahí tratamos que no altere la armonía del espacio". 

En tanto Anahí recuerda que "la gente cuando entra acá dice que es como otro mundo. Insisto en que acá adentro hay una energía que tratamos generar entre todos, algo que también se lo digo a mi marido y mis hijos. Creo que esto se contagia y se transmite. Y económicamente se puede llevar porque estoy en mi casa que por espacio lo permite. Yo a esto de lleno hace quince años que me dedico y lo pude hacer. Es todo un sueño cumplido. Después se incorporó mi mamá al taller, luego Silvia y así estamos", dice sonriente contando la actualidad. 

"Para mí también fue difícil, señala Silvia, me llevó un año y medio juntar las herramientas, los materiales, lo básico para largar el taller. Pero fue una decisión espectacular". 

Era difícil porque "el primer año –dice Anahí entre Las dos por diferentes caminos llegan a un mismo destino: Anahí por un proyecto de vida y Silvia por un posproyecto de una vida anterior pero ambas con un mismo deseo el de lograr hacer y dar a conocer formas diferentes de llevar a cabo arte. 


Anahí Hernández


El porqué concurrir
Sus opiniones con respecto a la concurrencia a un taller de arte son dispares. Silvia sostiene "que el que viene a un taller viene a aprender. Vos le das las herramientas necesarias para que después tome el camino que quiera". 

En tanto para Anahí "hay un poco de las dos cosas. El que tiene ganas de aprender técnicas, otro poco el que lo toma como catarsis. Hay gente que usa un taller como una forma de salir de la monotonía de su vida”. 

Silvia Ruviños sostiene que "eso depende del interés de la persona, hay mucha gente que viene con determinadas exigencias y ante la primera salida son pasos que se deben transcurrir. En muchos aspectos quienes concurren a un taller la ansiedad los mata y esto es muy real".

"Para mí –dice Anahí- hay gente que va a venir al taller porque quiere hacer un mural, pero se deben recorrer los pasos. Me han ocurrido muchas veces, personas que vienen al taller y no quieren transitarlos. Porque el que viene muchas veces lo que busca es una salida laboral, entonces quiere hacer algo para poder venderlo ya. Y esto es algo muy difícil". 

Las dos coinciden en lo que significan los logros de quienes concurren al taller. Silvia lo ve "con la misma emoción como la que sentí hace unos cuarenta años cuando mis alumnos de primer grado lograron aprender a leer. Cuando yo veo acá cómo evolucionan las chicas haciendo trabajos espectaculares te llena de una gran satisfacción. Es como cuando tu hijo te dice por primera vez 'mamá'". 

Para Anahí en muchos casos "es cómo ha transitado uno el camino. Yo que me crié dentro de un taller porque mi mamá desde siempre se dedicó a esto de enseñar. Siempre me gustó el arte de las diferentes expresiones, toqué el clarinete en la Banda de la Ciudad, bailo folclore en Danzares". 

En tanto Silvia tiene "una asignatura pendiente que es el dibujar. Tuve un profesor que me decía que no tenía aptitudes artísticas entonces me incliné por la literatura. Pero toda la vida me gustó dibujar y pintar y en el profesorado la materia que más me gustaba era Historia del Arte. Sin embargo los mandatos en mi casa tenían que ver con que si traías buenas notas podías hacer otra cosa. También el taller me cambió la vida porque yo no soy de Tres Arroyos y me permitió sociabilizar con otra gente, el participar de las ferias, por las que conocí a Anahí". 

El lugar
Taller de Arte Lo Que A Mí Me Gusta, Buchardo 437. Contactos: Anahí 028983-449532 o Silvia 02922-412014. 
Talleres de multitécnicas y mosaico decorativo y artístico. Cursos anuales, seminarios y clases individuales.