La Ciudad

Biblioteca Popular Braille y Parlante Ilusiones

Década dorada

21|10|18 10:14 hs.

De antemano, ya saben que será una jornada de lágrima fácil. De hecho, ya lo adelantaron. Mientras tanto, ultiman detalles para que el acto salga a la perfección. La Biblioteca Popular Braille y Parlante Ilusiones llega a sus primeros diez años de vida, aniversario que, lógicamente, merece ser celebrado. 


La ceremonia se llevará a cabo el próximo miércoles a las 18 en la sede que la entidad posee en calle Bolívar 128. Habrá palabras alusivas, descubrimiento de placas y una “sorpresita” sobre la cual los integrantes de la comisión directiva no adelantaron ni siquiera una palabra. 

La Biblioteca Popular Braille y Parlante Ilusiones llega a sus primeros diez años de vida institucional. Y desde su inicio hasta la fecha, corrió mucha agua debajo del puente. La entidad se mantuvo firme, a pesar de todos los obstáculos superados. Más allá de eso, el principal logro que sobresale en la institución es que, tras una década de esfuerzo, puede sostenerse en pie y con la mira puesta en seguir creciendo. 


Mercedes Medina, Ana Lía Sánchez, Miguel Zoratto, Patricia Berrutti, Mirta Cagliani y Mabel Vázquez


“Nuestra misión es difundir la tarea que la Biblioteca Ilusiones realiza para todas las personas ciegas y con baja visión de Tres Arroyos y la zona”. Así dice el blog en el que se muestran todas las actividades que se realizan en la entidad. Y esa frase condice con los hechos. 

“Estamos muy contentos porque cada uno desde su lugar ha puesto mucho para llegar a este momento”, dijo Patricia Berrutti


“Las lágrimas van a ser parte del acto. Creo que cada uno dejó su tiempo y su familia por venir a biblioteca para las reuniones o para poder llegar a concretar un proyecto. Se han hecho muchas cosas. Estamos muy contentos porque cada uno desde su lugar ha puesto mucho para llegar a este momento”, señaló a este diario Patricia Berrutti, presidenta de la entidad. Indudablemente, uno de los momentos más emotivos que tendrá la ceremonia girará en torno al homenaje que se le realizará al fallecido Marcelo Delgiorgio, uno de los socios fundadores de la Biblioteca Ilusiones.

“Vamos a descubrir una placa con su nombre El no tenía ninguna discapacidad visual. Era hipoacúsico. Trabajó muchos años con nosotros”, expresó. “Era una persona muy cálida, que escuchaba al otro y que siempre tenía proyectos. Marcelo quería mucho a esta biblioteca y dejó su huella”, remarcó Berrutti.

Comienzo 
El nacimiento de la Biblioteca se dio a partir del caso de un joven no vidente oriundo de Indio Rico. Se trató de Alexander Pérez, quien tuvo la vocación de estudiar bibliotecología.  Desde esa inquietud, el adolescente comenzó a transitar por el mencionado camino. Viajaba a Tres Arroyos dos veces por semana pero, transcurrido el primer año, abandonó la misión. “Este chico venía dos veces por semana y después dejó. Sin embargo, seguimos adelante igual. Los primeros años fueron muy duros”, recordó Ana Lía Sánchez, quien fuera la primera presidenta de la institución. 

Si bien ya no es parte de la actual comisión directiva, Ana Lía, madre del reconocido locutor Lucas Stornini (joven no vidente), destacó la actualidad que vive la entidad. “Nunca imaginamos este presente hace 10 años. Cuando nos quedamos sin el objetivo por el cual se había abierto, contamos con colaboradores y seguimos adelante. La perseverancia, la constancia y el todavía estar a pesar de todo, es importantísimo”, manifestó. 

“Cuando nos quedamos sin el objetivo por el cual se había abierto, contamos con colaboradores y seguimos adelante”, indicó Ana Lía Sánchez


En la actualidad, la entidad funciona en una sala perteneciente a la Biblioteca José Ingenieros, que la cedió en comodato para que la Ilusiones pueda desarrollar su historia. “Faltaban recursos pero gracias a Dios hubo mucha gente voluntaria que nos ayudó mucho y lo sigue haciendo”, remarcó Sánchez, quien dijo: “Esto era una sala de dibujo. Después se fue acondicionando y equipando. Ahora tenemos toda la tecnología que se necesita”. 

A medida que pasó el tiempo, la entidad fue creciendo y afianzándose en la comunidad. A tal punto que en la actualidad, la Biblioteca Braille y Parlante Ilusiones está abierta de lunes a viernes, de 17 a 19, con una amplia oferta de material y recursos para las personas con discapacidad visual. Milena Procaccini es la bibliotecaria a cargo del espacio, sobre quien se hizo una especial valoración desde la comisión directiva por la labor que desempeña.   

“No te vas más” 
En 2009, Patricia Berrutti pisó por primera vez la entidad que hoy preside. “Son muchos años acá. Yo llegué a biblioteca por una charla que dio una persona ciega de Mar del Plata. Después me inscribí en curso braille que daba Ana Lía y desde ahí no me fui más”, dijo. 

Y agregó: “No sé si aporté mucho o poco, pero siempre digo que llevo puesta la camiseta de la biblioteca Ilusiones. Es una entidad que tiene eso, que si te entra desde un principio no te vas más”. 

Por su parte, Mercedes Medina destacó que desde el momento en que la entidad abrió sus puertas y hasta la actualidad, “se han cumplido los objetivos que nos propusimos. Sabemos que todavía nos faltan cosas por cumplir”.

Sobre ese punto, Berrutti dejó en claro que la Biblioteca Ilusiones “se abrió a la comunidad. No fue fácil llegar a la gente y que la misma gente conozca este espacio. Creo que vamos por buen camino. Vemos que a medida que pasa el tiempo, se va conociendo lo que se hace acá”. 

Uno de los momentos más emotivos que tendrá la ceremonia girará en torno al homenaje que se le realizará al fallecido Marcelo Delgiorgio, uno de los socios fundadores de la Biblioteca Ilusiones.


“Esta es una biblioteca destinada a personas ciegas o con disminución visual pero te encontrás con gente que no tiene ningún tipo de discapacidad visual; o a lo mejor te encontrás que hay personas, por ejemplo, con discapacidad motriz. Es gente que se acerca y siempre es bienvenida”, indicó. 

Colaboración
A su turno, Mirta Cagliani hizo un especial hincapié en las colaboraciones que la Biblioteca recibe. “La Municipalidad nos da un subsidio mensual y eso nos permite adquirir tecnología de alto valor”, señaló la tesorera de la institución, quien también le otorgó un particular valor a los aportes que en forma permanente efectúan los clubes de servicio de Tres Arroyos. 

Sobre el cierre, y luego de agradecer a usuarios y colaboradores de la entidad, Berrutti dejó una frase más que representativa. “Tenemos mucho camino por recorrer. Todo lo que se hizo, se hizo de corazón y sin mirar. Las cosas se hicieron sin ver”, culminó.