La Ciudad

Lo aprobó anoche todo el Legislativo

Piden a Iguacel no eliminar la tarifa social del gas

02|11|18 11:50 hs.

En una de las sesiones con más chicanas políticas del año, el último punto en considerar reunió un rápido consenso entre todas las fuerzas, para pedirle al ministro de Energía de la Nación, Javier Iguacel, que revea la medida que dispone la quita de la tarifa social del gas a entidades públicas como las educativas, religiosas y clubes, por ejemplo. 


Después que el municipio recibiera días atrás una nota de la delegación local de la empresa Camuzzi Gas Pampeana, advirtiendo que los medidores de ese tipo de establecimientos ya no cuentan con la tarifa social, el bloque del oficialismo presentó un proyecto de resolución dirigido al secretario de Energía de la Nación, Javier Iguacel, pidiendo que revea esa medida correspondiente a usuarios esenciales, entre los que se encuentran los edificios municipales como por ejemplo el hospital y los CAPS. 

Según estimó el concejal del vecinalismo, Guillermo Salim, con una nueva disposición este tipo de instituciones pasará a pagar una tarifa cercana a los valores máximos de un consumo residencial y en consecuencia anticipó que se darían incrementos “como mínimo del doble” del valor que venían pagando, después que otra resolución les quitara la gratuidad.

Más déficit 
En este sentido puso como ejemplo el caso del centro municipal de salud que después de haber pagado 125 mil pesos por el consumo de un mes, además de pagar mínimamente el doble, esa área del municipio sufrirá un mayor déficit, respecto del que ya viene generando. 

En tanto desde el interbloque peronista, Martín Garrido, apuntó que instituciones educativas ya han recibido el mismo comunicado, y planteó cómo es que un club, una escuela o una biblioteca pueden llegar a pagar el gas “si el municipio no sabe cómo hacerlo”.

Antes que todas las fuerzas del Legislativo tresarroyense votaran apoyando el pedido, la concejala Claudia Cittadino señaló que en la ciudad llegaron 600 notificaciones del mismo tenor.    

Fodd trucks 
Previamente, en una sesión que se extendió poco más de tres horas se aprobó por unanimidad la reforma a la ordenanza de food trucks. Después de agradecer a los bloques de la oposición por el acompañamiento, el concejal del Movimiento Vecinal, Santiago Orfanó, indicó que “no es la intención ir en contra de las fuentes de trabajo”. 

Su observación fue hecha –dijo- “para llevar tranquilidad”, después de aludir a “alguna cuestión periodística”. Por su parte, desde Unidad Ciudadana/PJ, Martín Garrido, le exigió ejercer el control al Ejecutivo y al Ente Descentralizado de Claromecó, en directa referencia al inspector de playa que hoy la costa tresarroyense no tiene. “Va a ser importante que el Ejecutivo se ponga las pilas”, dijo al respecto. 

Acompañantes terapéuticos 
También anoche se convirtió en ordenanza con el voto de todos los concejales presentes, el registro de acompañantes terapéuticos que –en grupo- acompañaron y celebraron el momento.  

Carrera profesional hospitalaria 
El pedido para que se cumpla con la Carrera Profesional Hospitalaria, hecho desde el Frente para la Victoria/PJ, se aprobó por unanimidad. Pero antes de la votación, la impulsora, Mercedes Moreno, quiso “separar” a su iniciativa de todo ataque al hospital público “porque se corre riesgo de que desaparezca”. 

Advirtió que mientras las quejas por lo público tienen trascendencia, esto no ocurre “cuando aparecen reclamos del sector privado”. Moreno igualmente dijo que “de ninguna manera” plantea que el centro municipal de salud funciona a la perfección. 

De hecho le notó “serios problemas organizativos en el manejo de recursos, mientras dispone de profesionales muy comprometidos con el servicio que prestan”. Al momento de defender su solicitud, Moreno, afirmó que la Carrera Profesional Hospitalaria vigente desde 1984 pero que de “forma arbitraria dejó de funcionar”, “apunta a la profesionalización, estimula la capacitación y el perfeccionamiento”. 

Desde Cambiemos, el concejal Horacio Espeluse, manifestó que desde el Legislativo “necesitamos exigir su cumplimiento”, pero también expresó que por la decisión del Poder Ejecutivo de no cumplir con esa norma se registró “un fallo adverso” que demandará una indemnización a profesionales por la mala liquidación de sus haberes.

Para el legislador se trata del “problema de una administración que no es ordenada”, y de un “círculo vicioso en la administración del hospital que difícilmente pueda tener resultados distintos”. 

Canon de la pesca 
Definitivamente las chicanas comenzaron a generarse a partir del tratamiento del proyecto de Unidad Ciudadana/PJ a partir del cual se pretende saber el destino de los fondos que ingresan al municipio por el derecho de organización de concursos de pesca. “Salvo alguna excepción, el resto de los organizadores pagaron el canon”, afirmó Garrido quien recordó que ese beneficio debe ser destinado al Centro de Atención Primaria de la Salud de la localidad donde se realice el concurso.

A la solicitud del espacio peronista se sumó el concejal Enrique Groenenberg, de Cambiemos, quien aseguró que no pudieron hacerse de esa información. Desde el vecinalismo, Salim, pidió la palabra “para orientar” a los concejales de la oposición en la búsqueda refiriéndose a la Rendición de Cuentas. 

Dijo además que los números estuvieron disponibles en papel y en versión digital. La intervención del concejal oficialista no conformó a Garrido, quien le recordó que lo que se pidió fue “el destino que se le dio en cada CAPS. No sabemos si se compró pintura”, dijo a modo de ejemplo, tras lo cual el legislador del vecinalismo no volvió a pedir la palabra para referirse sobre el tema. 

Fondos del SAME 
Los pases de factura comenzaron a potenciarse con el proyecto del interbloque peronista queriendo saber sobre la transferencia pendiente de fondos comprometidos desde la Provincia para la implementación del SAME en Tres Arroyos. Después de reprochar que se haya tenido que aprobar de urgencia la adhesión al servicio de emergencias, la concejala Mercedes Moreno dijo entre otras cosas que “el año se termina y solo vimos ropa para personal”, pero que no llegaron aún los más de seis millones de pesos comprometidos. 

Desde Cambiemos, Horacio Espeluse, le respondió que como el convenio entre el municipio y la Provincia se firmó en el mes de agosto, por un retraso, todavía se está en el plazo previsto de 90 días para que lleguen los fondos. Y apuntó que de ello tienen conocimiento las autoridades de salud. 

Desde el Movimiento Vecinal, Guillermo Salim explicó que la demora en la firma del acuerdo se produjo porque al firmarlo se notaron menos recursos que los previamente comprometidos. Además hizo notar que los seis millones anunciados en marzo, con el proceso inflacionario, significarán mucho menos cuando lleguen a las arcas del municipio.   

Por mayoría 
La sesión contó con el tratamiento en total de 24 puntos, de los que en sólo uno de ellos se votó por mayoría. Tiene que ver con un pedido de Cambiemos para que en los CAPS se disponga de reemplazos para el personal de limpieza, ante la ausencia o licencia de cada trabajador. El tema generó fuertes reproches hacia la política de salud de los gobiernos nacional y provincial desde Unidad Ciudadana y Alternativa por la Justicia Social que finalmente no acompañaron con su voto.  

Las puertas abiertas 
El comienzo de la sesión contó con una apertura dedicada a los 35 años de la vuelta de la democracia para lo cual se reservó el uso de la palabra el presidente del Concejo Deliberante, Matías Meo Guzmán. 

En sus consideraciones resaltó sobre todo la figura del ex Presidente Raúl Alfonsín, y en un gesto que demostró su apertura política “en tiempos de confrontación” aseguró creer en los preceptos del peronismo sobre “la justicia social, la independencia económica y la soberanía política”, y que con “la democracia se come, se cura y se educa”, parafraseando al primer presidente de la democracia reciente. 

En medio de una sesión picante, esas expresiones fueron tomadas por Salim, quien le dejó “abiertas” las puertas del vecinalismo, ante una risotada general del resto de los legisladores municipales. Pero distinta fue la reacción de Garrido quien lo contradijo al sostener que actualmente con la democracia “no se come, no se cura y no se educa”.