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La Ciudad

Fuerte malestar de una vecina con Vittal

La odisea de una familia para conseguir una ambulancia

03|11|18 20:19 hs.

Una vecina de nuestra ciudad, María Valeria Ledesma, describió en un diálogo con este diario las dificultades que tuvo para acceder a una ambulancia de Vittal, con la finalidad de brindar atención médica a su suegra Laura, de 86 años de edad. “Está postrada en una cama, no se puede movilizar por ella sola. Nosotras no podemos acercarla por su problemática de cadera. Se le sale la prótesis. No tuvo una buena recuperación. Hay que trasladarla en una silla de ruedas, o en una camilla dentro de una ambulancia”, explicó. 


El miércoles, su suegra comenzó a sufrir “fuertes dolores abdominales. Tuvo una segudilla de vómitos y luego ya le dolía todo; se solicitó el servicio de ambulancia de Vittal, que es lo que le corresponde por PAMI. Nos hicieron una infinidad de preguntas, que no dudo sean parte del protocolo que ellos tienen que seguir. Pero ante una emergencia, uno lo que necesita es dar unas indicaciones o contrar cuáles son la sintomatologías del paciente y que la ambulancia se acerque”. 

Mostró también su malestar porque, en primer término, les preguntaron si eran socios de Vittal, “lo que puede dar a entender que existe un trato diferencial”, y sostuvo que “terminaron diciendo que si el paciente no corre riesgo de vida, ellos no hacen domicilio”. Relató que, ante esta circunstancia, llamó al número 911 y fue atendida con amabilidad por una oficial de policía. 

“A los cinco minutos, me llaman desde la Policía para decirme que habían avisado a Vittal. Y que desde el Hospital les refieren que le corresponde a Vittal el traslado”, puntualizó. 

Un posterior llamado desde Vittal tuvo el mismo final: “Terminan diciéndome nuevamente que si la paciente no corre riesgo de vida, ellos no se acercan”. Hizo referencia a una nueva consulta a la Policía y a la mención desde esta fuerza de que se habían contactado además con la Clínica Hispano.

“En ese ínterin mi marido también se acercó a la clínica para averiguar si hacían traslados; fue hasta Policoop, que ese es otro tema, yo no puedo entender que haya semejantes instalaciones y que nadie haga lo que tiene que hacer para que eso vuelva a funcionar, con las gravísimas falencias en el sistema de salud que tiene nuestra ciudad”, sostuvo. 

En este contexto, indicó que “mi marido se comunicó con una persona conocida que tiene vínculos en el sistema de salud”. María Valeria Ledesma planteó la posibilidad de hacer una denuncia por abandono de persona y “el gerente de Vittal de la sucursal Junín habló con un conocido nuestro para ver qué pasaba, porqué había tanto revuelo. En diez minutos apareció una ambulancia en la casa de mi suegra”. 

Con un evidente enojo, expresó: “Me parece vergonzoso que no solamente se deje librada a su suerte a las personas mayores, sino que haya que hacer semejante circo y tener a una familia en ascuas. Porque esto pasó durante más de una hora y media o dos horas”. 

Sobre el estado de salud de su suegra, comentó que “tenía una obstrucción intestinal. Gracias a Dios no era nada grave. Pero uno no sabe si la persona se muere o no se muere”. 

Consideró “inadmisible” lo sucedido y añadió que “no puede ser que ante una emergencia nadie vaya a visitar a un enfermo que no se puede mover. Porque cuando un requiere el servicio de emergencia, no es para que la ambulancia lo saque a dar una vuelta por la ciudad. Es para gente que realmente lo necesita. Entonces, nuestra inquietud como familia es: ¿qué pasa si vuelve a ocurrir esto? ¿Qué hacemos ante una emergencia, a quién recurrimos?”.

Incertidumbre 
La entrevistada dejó en claro que “tengo muy presentes las declaraciones del señor Rodera (en referencia al encargado de la oficina de PAMI en Tres Arroyos). Dijo que nadie había elevado una denuncia. Bueno, acá está, María Valeria Ledesma elevando una denuncia formal. No puede ser. Esto es inadmisible”, reiteró. 

A partir de su experiencia, concluyó que “no hay un lugar al que los ciudadanos podamos recurrir y sepamos fehacientemente que, en un corto plazo, van a venir a ver a la persona. Entonces, lo que a mí me parece inentendible, es que no solamente no haya un servicio de emergencia, sino que uno tenga que recurrir, llamar a un lugar al que no tiene que hacerlo, para que alguien se acerque a ver a una persona postrada en una cama y con una descompostura importante. ¿Qué es lo que tenemos que esperar?”. 

Agradeció nuevamente a Dios porque “en esta oportunidad no pasó nada. Ahora, si vuelve a descomponerse, si vuelve a tener un episodio similar o de otras características, ¿qué hacemos nosotros?. Si ya sabemos que Vittal, que es el servicio que le corresponde, no va a ir”.

La atención
A la casa concurrió con la ambulancia “una persona importantísima del servicio de salud, histórica de Tres Arroyos. No voy a dar el nombre porque cuando hizo la orden para un análisis casualmente olvidó poner el sello. Lo único que puso fue una firma ilegible y un número de matrícula. Pero es una señora que ha tenido un importantísimo cargo dentro del servicio de salud local”.

Al respecto, comentó que “mi marido, como una de las señoras que cuida a mi suegra, se han sorprendido muchísimo cuando la vieron bajar de la ambulancia de Vittal con el enfermero. Nunca pensaron que estuviera haciendo emergencias, no sabemos si se dedica a estar en ese horario en Vittal o si por otra circunstancia concurrió a la vivienda de mi suegra”. 

Por último, afirmó que “ante una persona imposibilitada de moverse de su cama, con un grave dolor abdominal y vómitos, uno no sabe qué pasa. Es terrible”.