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La Ciudad

La Fiscal habló con La Voz del Pueblo

Pornografía infantil: investigan si un sospechoso local compartió material

06|11|18 09:39 hs.

Un reciente procedimiento de la Policía Federal en Tres Arroyos ordenado por la fiscalía especializada en abuso sexual de la ciudad de Bahía Blanca, generó el secuestro de material electrónico en el domicilio de un sospechoso de compartir material pornográfico infantil. 


Se trata de un delito que no es detenible y que tiene penas que van desde los seis meses y hasta los cuatro años de prisión, según contó a LA VOZ DEL PUEBLO la fiscal, Marina Lara, responsable de la fiscalía especializada Nº14, de la ciudad portuaria. La investigadora confió a este medio que se trata de un delito “más común de lo que uno cree”, y que el procedimiento hecho en la ciudad no ha sido el único.

También ha realizado otros en Punta Alta y Bahía Blanca, salvo que a Tres Arroyos no ha tenido que venir a presenciar ningún juicio todavía. “En el reciente caso de Tres Arroyos queda la pericia informática para ver si hay fotos, qué se hizo con las fotos, cuántas hay, incluso hasta si no hay fotos. Y si no hay, se archiva la causa”, explicó. 

Desde un principio, Lara, aclaró que no se ventilan las identidades de los sospechosos, como tampoco su domicilio “porque en la vivienda por ahí vive una persona, o quizá toda la familia”.

Imagen 1  

Tipificado 
Acerca del tipo de hecho que se investiga en Tres Arroyos con el reciente procedimiento cuyos resultados parciales fueron compartidos por las redes oficiales de la fuerza, dijo que “el delito es producir, financiar, ofrecer, comerciar, publicar, facilitar, divulgar o distribuir fotos de niños en actividades sexuales explicitas. Todas esas acciones puede hacer esa persona para quedar imputada”. 

“La prueba queda” 
En el marco de un proceder ilegal que supuestamente es más común de lo que se imagina, explicó también que “lo que la gente tiene que saber es que tener fotos -porque también el delito es tener fotos de menores de edad en actividades sexuales explicitas- en la computadora, el celular, dónde sea, es delito. Y que por más que la borre, la prueba queda”. 

Consultada sobre la responsabilidad que le cabe a quien produce ese tipo de material, respondió que quien tome esas fotos, o filme, “es muy probable que esté asociado a otro delito, como abusar de estos niños o ser partícipe en un abuso”. 

Y sobre quienes comparten el material o las tienen en sus dispositivos, señaló que “por lo general está bastante alejado de otro delito contra los menores”. 

Pena bastante exigua 
En referencia al caso local, afirmó que “en principio se investiga el haber compartido una imagen de pornografía”, y explicó que quien incurre en este tipo de falta “en general es gente que consume las fotos, las baja de algún lado y se las pasa a otra persona”. También advirtió que ante casos en que una persona reciba este tipo de imágenes, “si la comparte, también cometió la infracción”, aunque consideró que se trata de un delito que no es detenible, y que su pena “es bastante exigua”. 

Cómo llegan 
La fiscal especializada en delitos sexuales, contó que una vez más llegaron a Tres Arroyos para investigar esta clase de hechos porque “hay una organización internacional que está en Washington que detecta -mirando siempre la red- cuando se sube una foto de pornografía infantil”. 

El trabajo de ese organismo es localizar “desde qué dirección de IP se sube esa foto y activa un protocolo al lugar del mundo -que sea competente- para investigar ese delito”. Para el procedimiento hecho en Tres Arroyos, el aviso fue enviado “al ministerio público de Buenos Aires”. 

Para ello se implementa “el reporte NCMEC”, que incluye a la foto que se detectó en la nube –si se quiere- y la dirección desde la cual salió. Y desde el ministerio público fiscal de Buenos Aires nos mandan esa documentación a nosotros”. A partir de la recepción de la denuncia contenida en el reporte, Lara fue detrás de los proveedores de Internet para saber “a quién está asignada esa dirección de IP, a qué dirección catastral, y a qué empresa corresponde”. 

“Pasa entre nosotros” 
A todo esto para poder confirmar si el sospechoso de nuestra ciudad es culpable, o no, de compartir material sexual explícito de menores de edad, su pericia podría llevar “meses” como consecuencia de la cantidad de estos procedimientos que se están haciendo. 

Dijo la investigadora, a La Voz del Pueblo, que “esto pasa entre nosotros más frecuentemente de lo uno se imagina. Es impresionante la cantidad de gente que le encanta tener estas fotos, que le gusta compartirlas. Acá estoy cansada de pedir allanamientos en Bahía Blanca por esta clase de delitos”. 

Sobre el cierre valoró la existencia de la organización internacional que se dedica exclusivamente a detectar estos hechos, “ojalá que su trabajo sirva para desalentar estas prácticas”, sostuvo al concluir.