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La Ciudad

7 de Noviembre, Día del Canillita

“Este trabajo me encanta y lo volvería elegir”

06|11|18 09:49 hs.

Sergio Alberto Tiseira tiene 47 años y hace 15 que es canillita. Disfruta del trabajo, aunque hace poco tiempo estuvo a punto de largar todo por el cansancio que le generaba luchar contra las condiciones climáticas. El vendedor del diario LA VOZ DEL PUEBLO no pasa desapercibido mientras se gana la vida por las calles de la ciudad. 


Su particular bicicleta, con una especie de toldo incorporado, llama la atención a propios y extraños. Pero ésa fue la alternativa a la que apeló para contrarrestar al clima y seguir firme con una actividad que, según dijo, “volvería a elegir”. “Ya perdí la cuenta pero debe hacer quince años que soy canillita. Necesitaba un empleo y empecé”, dijo Sergio. 

Entre sus apreciaciones, no dudó en decir qué es lo que más le gusta de su labor. “Con lo que primero me quedo es con la paz de la mañana. Tenés toda la calle para vos solo. Además, disfruto mucho del contacto con la gente. Eso es lo que más rescato”, remarcó. “Muchas personas me reconocen por la bicicleta”, expresó el vendedor, y no es para menos. La particular estructura que tiene el rodado despierta la inquietud de muchos, y él lo sabe.

“Hice ese toldo para que el clima no me pegue tanto. Uno absorbe todo lo que el ambiente da y eso es muy malo”


Momento de incertidumbre
En sus consideraciones, el diariero reconoció que, por cansancio, estuvo a punto de bajar los brazos y abandonar la actividad. “Me había cansado del clima, de andar al rayo del sol, de la lluvia, el granizo y el viento. Me había acobardado. Esa semana que ya tenía pensado dejar había sido terrible”, dijo. 

En su cabeza, siempre rondó la idea de “inventar algo” para que el factor clima no sea tan hostil para su humanidad. “Hice ese toldo para que el clima no me pegue tanto. Uno absorbe todo lo que el ambiente da y eso es muy malo”, expresó Sergio. 

“Lo lindo de esta bicicleta es que fortalece el cuerpo. A mí me gusta el gimnasio y hacer fierros. Andar en esta bicicleta no es para cualquiera. Te consume mucha energía pero no te cansa tanto”, sostuvo el inventor de una herramienta de trabajo que, al menos a él, le dio resultados más que favorables, a tal punto que desistió de abandonar el rubro. 

“Ya perdí la cuenta pero debe hacer quince años que soy canillita. Necesitaba un empleo y empecé”


Tiseira reparte, aproximadamente, unos 27 ejemplares en forma diaria, salvo el domingo, cuando “la venta se pone más linda”, aseguró. “A mí me encanta este trabajo. Lo que más me gusta es ver el amanecer a la mañana, algo que no sucede en todos los empleos. Tener la calle para uno solo y ver la tranquilidad que hay, es impagable”, manifestó el canillita, quien no dudó a la hora de remarcar que, de tener la posibilidad, “volvería a elegir este trabajo”.

“Es una actividad muy ingrata. Hay que salir sí o sí, siempre. Todos los días hay que levantarse a las dos de la mañana y salir, ya sea con lluvia, granizo o temporal. De todos modos, a mí me gusta lo que hago”, remarcó el vendedor. 

Sobre el cierre, dejó un saludo a sus colegas y, fundamentalmente, agradeció a su clientela. “Gracias a ellos sigo siendo diariero”, expresó Sergio Alberto Tiseira.  

Mañana no hay diarios 
Al conmemorarse mañana el Día del Canillita, LA VOZ DEL PUEBLO no estará disponible en los lugares habituales, ni tampoco habrá distribución, tanto en la ciudad cabecera como en las localidades del distrito y en la zona. Los lectores volverán a tener la posibilidad de comprar su ejemplar el próximo jueves. No obstante, el sitio web www.lavozdelpueblo.com.ar cumplirá con su oferta habitual. 

Los vendedores callejeros de diarios y revistas celebran mañana su día en homenaje a un dramaturgo y periodista uruguayo que creó la denominación. La idea nació un 7 de noviembre pero de 1974, tras la muerte de Florencio Sánchez, autor del libro que tiene como protagonista a un chico apodado "Canillita" que vendía diarios para ayudar a sus padres. 

En la obra literaria, Sánchez refleja la historia del protagonista, un niño humilde que usaba unos pantalones que tenía desde chico. Con el paso de los años, le fueron quedando cortos y dejaba ver sus "canillitas" mientras vendía los periódicos. 

La obra superó todas las expectativas y Sánchez, conmovido ante el hecho, propuso una función gratuita para todos los vendedores de diarios. Por tal motivo, en memoria del periodista uruguayo el 7 de noviembre no se distribuyen periódicos en ninguna ciudad del país.