La Región

Claromecó cumple 98 años

Ochenta años “atendiendo a la gente”

09|11|18 11:39 hs.

Toda una vida detrás del mostrador, así es la tradición de Casa Chedrese, que el próximo 17 de noviembre cumple nada menos que 80 años de actividad comercial. Todo comenzó en 1938 con un joven emprendedor: José Chedrese tenía 24 años cuando instaló su comercio de ramos generales en la calle 9 entre 28 y 30, al lado de donde se ubica actualmente el negocio, local que más adelante se transformaría en el histórico bar El Farolito.


José tenía un plan, abrir el negocio para hacer temporada de verano, quedarse únicamente esos meses y volverse a San Francisco de Bellocq, de donde era oriundo. 

Se terminó quedando para siempre, creó el comercio más emblemático de Claromecó, fue incansable colaborador de una gran cantidad de entidades intermedias, y formó una familia junto a Josefa Caram “Pepa”, que también giró en torno del mostrador de Casa Chedrese. 

Tras aquella primera temporada, los hermanos viajaron a Claromecó a buscarlo, pero José dijo rotundamente: “de acá no me voy más”.

“Luchadores” 
En la actualidad son Daniel y Luis Chedrese quienes regentean el negocio, que también es la agencia más antigua de La Voz del Pueblo en la zona, 71 años lleva el negocio representando a este diario. Comentan los hermanos Chedrese que “mi papá abrió primero el negocio acá al lado, donde luego estuvo El Farolito, después se pasó a la esquina de 9 y 28, que se llamaba El Atlántico (en esa esquina nació Luis Chedrese, claromequense puro). Y después, ya en forma definitiva acá donde estamos ahora”. 


Dicen, al analizar las características de la tarea que desarrollan, que “siempre hemos tratado de atender lo mejor posible, hemos hecho muchas amistades”


Dicen Luis y Daniel que “son muchos años, el recuerdo de nuestros viejos es permanente. Ellos fueron muy luchadores, en aquella época en Claromecó no había casi nada, el pueblo tenía apenas 18 años. Mi papá tenía un Chevrolet ‘29, uno de los dos autos que había en la localidad, el otro era de la directora de la Escuela 11, de la familia Navarro. Ese auto llevó a muchos vecinos enfermos hasta Tres Arroyos, mujeres que estaban a punto de dar a luz, no había médico en ese entonces. Hicieron mucho sacrificio”. 

Cuentan los hermanos que “mi viejo también iba a vender a Reta con ese Chevrolet, con una valija tipo mercachifle, nosotros éramos chicos y lo acompañábamos. Se viajaba por el camino vecinal, que estaba muy feo, no como ahora. Antes era muy difícil todo, no pasaba nadie, si le llegaba a pasar algo al auto seguro que nos quedábamos hasta el día siguiente esperando”. 

71 
La cantidad de años de Casa Chedrese como agencia de La Voz del Pueblo 


Casa Chedrese se dedicó siempre a ramos generales, “de todo como en botica”, como dice su histórico eslogan comercial. Pero años atrás vendía incluso más cosas que ahora. Comentan los hermanos que “cuando papá estuvo en la esquina de 28 y 9 fuimos la primera casa de materiales de construcción que hubo en Claromecó. La familia Alvarado nos proveía de esos materiales, se trabajó mucho en la época. Se vendían también helados que se traían de la Confitería La Perla. Tuvimos la primera fiambrería, pero se trabajaba tanto, con tantos rubros, que tuvieron que ir dejando algunos. No había capacidad para vender y atender todo. Este siempre fue un comercio familiar, no ha tenido empleados, por eso también era difícil atender. Además fueron abriendo otros comercios específicos, por lo que nosotros nos empezamos a dedicar a la tienda, bazar y juguetería, como rubros principales. Igualmente, tuvimos casa de pesca en su momento”. 

El negocio funcionó como dispensario de medicamentos, en tiempos donde tampoco había farmacia. Añaden los Chedrese que “una farmacia amiga de mi papá de Tres Arroyos le proveía de medicamentos. Los médicos que venían en verano sabían que podían golpear la puerta a cualquier hora por urgencias, y mi papá los atendía. Abría por cualquier motivo, hubo gente que le ha golpeado la puerta a la medianoche porque no tenía calzado para ir a un baile, y mi viejo atendió igual”, comentan entre risas.  

Con el diario 
En 80 años de actividad comercial, Casa Chedrese cerró únicamente tres veces. La primera fue cuando murió José, luego cuando falleció Pepa, y este año, por primera vez, decidieron cerrar el 1º de mayo. La característica del negocio es justamente esa, está siempre abierto.

Uno de los motivos de este récord de permanencia con las puertas abiertas es La Voz del Pueblo. Chedrese es agencia oficial de este diario desde hace 71 años, y eso genera una responsabilidad a la familia. 

Relatan Daniel y Luis que “la venta del diario hace que tengamos que tener abierto siempre. Cuando nosotros éramos chicos, mi papá no quería irse de vacaciones porque tenía tres o cuatro clientes fijos a los que les tenía que vender el diario, y él no les quería fallar, no admitía dejarlos sin diario”.

Otra característica que le aportó el diario al negocio fueron los canillitas, que durante años vocearon La Voz del Pueblo por las calles claromequenses. Dicen los Chedrese que “llegamos a tener 20 canillitas, hoy muchos son profesionales o tienen su actividad, y siempre nos recuerdan que mi mamá los tenía “al trote”. 

Reconocen que aprendieron muchas cosas, como la responsabilidad de ganar dinero con esfuerzo y trabajo. Indican que “hoy no se puede, no es permitido que trabajen los chicos y es una lástima porque se ganaba bien, los chicos utilizaban eso para comprar los elementos para la escuela de todo el año, algunos se compraban bicicletas, fue una época muy linda. A las siete de la mañana ya estaban los canillitas en la puerta, eso también garantizaba que se acostasen temprano, no andaban dando vueltas en la noche. Los padres no los obligaban a trabajar, ellos querían hacerlo porque ganaban bien y así podían ganar su propio dinero. Los últimos que tuvimos ya se modernizaron, llegaron a comprarse celulares”. 

En las instituciones 
La familia Chedrese ha tenido siempre una participación activa en el desarrollo de la comunidad y sus instituciones. Recuerdan los hijos de José y Pepa que “mi viejo fue presidente del Club Recreativo Claromecó, de la Cooperadora Policial, presidente de la comisión de la Unidad de Primeros Auxilios, de la cooperadora de la Escuela Agrícola. Estuvo en todas las comisiones, tal es así que la primera cancha que tuvo Claromecó fue fundada por mi padre, todavía conservamos el boleto de compra. Detrás del negocio hay una habitación que nosotros llamamos la secretaría, porque durante muchísimos años ahí funcionó la secretaría del club, la llamamos así hasta hoy. Nuestra madre también estuvo en comisiones, en el Instituto Secundario, junto a una tía y a José Souto construyeron la Gruta de Lourdes, también con Souto reconstruyeron el Reloj de la Costanera, muchas cosas. Les gustaba el progreso del pueblo, nosotros también estuvimos en comisiones, en el club, en la antigua Cámara Económica, en el Secundario, en Colectividades, el Club Náutico, ahora tiene que venir gente nueva, renovar, estamos más abocados al negocio”. 

Incursionaron en política. Daniel fue uno de los fundadores del Movimiento Vecinal, fue concejal y delegado de Claromecó, mientras que Luis trabajó por varios años en el peronismo tresarroyense, e integró el Consejo Asesor de Claromecó. 

Los hermanos Chedrese puntualizan que “conocemos a mucha gente en todos esto años. Hay clientes que llevan el diario en verano desde hace 30 o 40 años, todos los años. Siempre hemos tratado de atender lo mejor posible, hemos hecho muchas amistades. También han quedado muchas cuentitas sin pagar en estos 80 años. Una vez una persona le compró a papá unas cuantas cosas, pasaba el tiempo y no pagaba, pasaba en bicicleta por la calle y miraba para otro lado. Un día se lo encontró en la Delegación, mi viejo le dijo que se olvidase de la cuenta, que ya no le debía nada, pero que por favor lo salude, que no le de vuelta la cara. Mi mamá tenía un carácter más fuerte y firme”. 

Relatan que “Navarro Vega, el marido de la directora de la escuela, le vendió a papá el proyector de cine de 16 milímetros, después de unos años compró una máquina nueva que ahora está en el museo. Hemos dado cine en El Corsario, una confitería muy linda de la calle 9. También dábamos películas en la Escuela Agrícola los domingos, viajábamos a Bahía Blanca a comprar los tachos con las películas. Los anécdotas surgen en la charla. 

Comentan que “una familia de Azul la conocimos en la playa un día de viento fuerte de la costa, se les empezó a volar la plata que tenían, nosotros corrimos para alcanzársela, y recuperamos el dinero, ahí nos hicimos grandes amigos, hasta ese momento ni nos conocíamos. Al año siguiente, cuando volvieron, nos trajeron de regalo dos reflectores de yodo para la Ford A que teníamos. Cada vez que teníamos que viajar a Buenos Aires, pasábamos por Azul a saludarlos”. 

Como siempre 
En resumen, los 80 años de Casa Chedrese representan no sólo la historia familiar, sino gran parte de la historia misma de Claromecó. Las palabras clave son esfuerzo, sacrificio, responsabilidad, seriedad, todo esto mantenido en el tiempo de manera inquebrantable. 

Finalmente, Daniel y Luis señalan que “todo se hizo con mucho sacrificio, todo era difícil. A veces cuando el camino de tierra estaba intransitable los diarios llegaban al día siguiente, o dos días después, pero llegaban. Si algún conocido tenía doble tracción lo hacíamos traer los diarios y la mercadería. Acá estamos, 80 años después, atendiendo a la gente, como siempre”.