Policiales

Por el asesinato del joven

Caso Margiotta: detienen a Pedro Martínez

10|11|18 11:14 hs.

Ayer por la mañana fue detenido en Coronel Pringles Pedro Martínez, condenado a prisión perpetua por el crimen de Federico Margiotta, ocurrido en 2002. Con anterioridad, se había producido la detención de Jorge Fabrizio, sobre quien también recayó una pena similar. 


El comisario mayor Oscar Aguirre, jefe departamental de Coronel Suárez, brindó detalles sobre el operativo al portal La Brújula. "Aproximadamente a las 6:30 se efectivizó su arresto. Acudimos al domicilio donde vive una familiar directa y logramos la detención. Cuando detectamos el camión, se recogió una línea investigativa muy firme que lo ubicaba en Olavarría", puntualizó.

Agregó que "hasta esta madrugada estuvimos trabajando en tal sentido y, producto de esas diligencias, sabiendo que no tenía muchas chances de seguir prófugo, logramos convencerlo de que regrese y se entregue. Incluso sabíamos quién lo estaba aguantando". 

Martínez fue derivado al Hospital Municipal, porque se detectó que tenía presión alta. Una vez estabilizado, ayer en horas del mediodía se dispuso que quede alojado en una sede policial de Coronel Suárez, hasta que se determine su traslado a la cárcel.

La causa
La sentencia fue dictada el miércoles por el Tribunal en lo Criminal Nº3 de Bahía Blanca. Ambos permanecían en libertad tras un primer debate oral llevado a cabo en 2007, en el que fueron absueltos. El fallo posteriormente fue revocado por Casación y de esta forma, se generó la posibilidad de iniciar una nueva instancia judicial. La muerte del chico ocurrió durante una fiesta sexual en Coronel Pringles, en agosto de 2002.

Durante la investigación se determinó que había sido golpeado, sometido a prácticas sexuales y sumergido en un tanque de agua, donde murió por asfixia mecánica por sumersión y sofocación. En fallo dividido, los jueces Eduardo Empaire, Hugo De Rosa y Ricardo Gutiérrez condenaron además a Fabrizio por el abuso sexual del joven. 

Y se pronunciaron de manera unánime al establecer una indemnización que deben afrontar los condenados en beneficio de familiares de la víctima, por un monto que asciende a 2.330.000 pesos y que sumados los intereses, ascendería a aproximadamente diez millones de pesos.