Deportes

Los de Appas se quedaron con la segunda final

Villa le ganó a Cascallares y estiró la definición

19|11|18 10:52 hs.

Los de Appas se quedaron con la segunda final por el ascenso. Vencieron de visitante por 1-0 al Rojinegro y forzó a un tercer juego 


Villa del Parque sacó adelante un partido más que complicado. Los de la V Azulada llegaron a Cascallares con la obligación de ganar para forzar un tercer partido en el marco de la final con el Rojinegro. 

Y así fue. Los dirigidos por Gustavo Appas vencieron 1-0 a Cascallares y de esa forma forzó a la disputa de un definitivo partido que decrete el ascenso a la máxima categoría del fútbol local. El local desaprovechó una inmejorable chance de coronar un año excelente y ante su propia gente. 

Sólo le alcazaba un empate para lograr el objetivo, pero finalmente, y a pesar de haber contado con las situaciones más claras, no pudo llegar a la esperada igualdad. Villa, por su parte, llegó al segundo duelo con una necesidad imperiosa de victoria.

En medio de ese marco, y con un escenario vestido de fiesta gracias al colorido y a la gran concurrencia que presentaron ambas parcialidades, en el inicio del partido predominaron las imprecisiones de ambos lados, tal como suele suceder en un duelo definitorio

El nerviosismo de los equipos quedó demostrado en una jugada puntual. A los 17, un largo pelotazo de la defensa villense encontró a una falta de comunicación entre el arquero Larsen y el central Giménez. La pelota le quedó servida frente al arco y prácticamente sin obstáculos pero, increíblemente, su remate se fue desviado. 

Cascallares, en tanto, buscó abrir el marcador a través del juego aéreo, una y otra vez, chocó con la seguridad de los centrales de Villa o con las buenas apariciones de Balul, quien una vez más fue clave para dejar su arco en cero y en un partido que así ameritaba. A los 24, Marín le cruzó la pierna a Pallero dentro del área y Walter Torraca no dudó al cobrar penal. Agustín “Chamaco” Rodríguez tomó la responsabilidad pero no pudo con la gran estira de Larsen, quien desvió la ejecución del “10”, aunque no pudo con Marchetti, quien rápido de reflejo capturó el rebote y mandó la pelota al fondo del arco para provocar el festejo de todo Villa del Parque. 

A partir de ahí, el juego ganó en fricción e intensidad. A tal punto que el juez fue blanco de reiterados reclamos de parte del banco visitante, principalmente nacidos desde Gustavo Appas, quien durante toda la tarde puso más énfasis en protestar airadamente cada jugada que Torraca cobró en contra de su equipo que por dar indicaciones a sus dirigidos. 

En el segundo tiempo
Villa se replegó en su campo y le cedió la iniciativa a Cascallares. Pero el local nunca pudo encontrar su juego. A Luengo le costó hacer pie en su hábitat de creación y Pedone siempre estuvo bien marcado. 

El trámite del partido cambió de tónica con tres expulsiones, las cuales se dieron a los 18 del complemento (Luengo y Marín en Cascallares y Rodríguez en Villa). Desde ese entonces y hasta el final del juego, el partido se disputó en campo de un Villa que se replegó muy cerca de Balul, quien en dos ocasiones le ahogó el empate al local con intervenciones más que destacadas. Y cuando no fue el arquero, el palo y la suerte se pusieron del lado del visitante, que, finalmente, se quedó con la segunda final y forzó a un tercer y definitivo juego.