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Ganó la tercera final

Villa es de Primera

26|11|18 09:23 hs.

Villa del Parque finalmente tuvo recompensa. Luego de haberse quedado con el Torneo Apertura, de haber peleado el Clausura hasta el final y de haberse “levantado” de una derrota como local en la final, la V Azulada venció a Cascallares por 2 a 0 en el tercer y último juego y obtuvo el pasaje que le permite regresar a Primera División. 


Con goles de Facundo Gutiérrez y Tobías Bustos, el equipo verdiazul logró sellar un partido parejo, impreciso (por momentos mal jugado) y sobre todo nervioso, que culminó de la peor manera: con incidentes dentro de la cancha, en la platea y en la zona de vestuarios, que involucraron a jugadores, hinchas y cuerpo técnico -ver aparte-. 

En la primera mitad arrancó mejor Villa, que intentó controlar las acciones. Así y todo la primera chance fue para Cascallares cuando Patricio González “apiló” defensores y definió débil. 

A los 13 Velázquez desperdició una contra rápida del rojinegro y a los 21 comenzaron una seguidilla de jugadas para el conjunto villense que parecían demostrar que la suerte no estaba de su lado: primero Gutiérrez, solo, cabeceó mal y no pudo con Larsen, luego Pallero desperdició una contra y más tarde nuevamente Gutiérrez se perdió el gol rematando por arriba del travesaño (solo tenía que empujar el balón).

En Cascallares Pedone pivoteaba y luchaba, Urban bajaba a buscar el balón y González intentaba a pura gambeta, aunque ninguno lo hacía cerca del arco. 

En el complemento el que comenzó mejor fue el rojinegro que dominaba las acciones. A los 9 minutos Ale exigió a Balul de lejos y a las 12 González perdió nuevamente el duelo con el “1” después de una buena jugada individual. 

A los 21, Balul se vistió de héroe cuando le ahogó el grito de gol a Pedone en la más clara de Cascallares y, a partir de allí, todo cambió. Villa se vio vivo y empezó a inclinar la cancha. Irigoin, de muy buen primer tiempo, tomaba las riendas del equipo y hacía jugar a sus compañeros.

A los 31 y cuando parecía que no era su noche, Gutiérrez cabeceó un corner cruzado y puso el 1-0 parcial que desató la alegría de su público que llegó en gran número. Con el gol, los de Appas recuperaron el aire y comenzaron a jugar. Así, Irigoin tuvo la suya, lo mismo que Bustos, que probó muchas veces de afuera. 

A los 44, la persiana se cerró. Una buena triangulación por derecha terminó con Bustos ingresando al área y definiendo con categoría de zurda. 2 a 0, festejo, locura y violencia. 

El gol y su festejo trajeron incidentes y todo se desnaturalizó. Plaza dio por terminado el encuentro y ahí si hubo lugar para festejos y para que lo antes mencionado quedara atrás, ya que los jugadores se saludaron y Cascallares fue despedido con aplausos de pie. 

Villa celebró el retorno a Primera, retorno más que merecido por la campaña realizada y por el esfuerzo que le valió, nada menos que un ascenso.  



La violencia dijo presente
Cuando Bustos puso el 2 a 0, la locura se apoderó de los presentes. Primero, Gómez, que aparentemente le gritó el gol al banco rival, debió ser separado por Chinalli. 

Luego, Appas, que habría tenido un exabrupto verbal, se trenzó a golpes con hinchas de Cascallares en plena platea. Más tarde, varios jugadores de ambos equipos se empujaron y hubo corridas e intenciones de golpes. 

Asimismo, un hincha se metió en la cancha para pegarle a un jugador de Villa. Final negro para un partido que merecía terminar de distinta manera…