Sociales

Hugo Costanzo

"La pintura te tiene que mover algo"

02|12|18 12:04 hs.

El 35° Salón de Pintura y Escultura de la Fundación Bolsa de Comercio de Bahía Blanca le trajo una nueva alegría a Hugo Costanzo: lograr el tercer premio con “El arte de comer”. Porque "yo soy asiduo participante. Ya en 2016 gané el segundo premio en pintura y éste me sorprendió gratamente. Más teniendo en cuenta la seriedad con que se monta y la calidad de los jurados. Este año fueron..., tres que justifican de gran manera el prestigio que tiene el salón fundamentalmente porque abarca casi todo el sur de la provincia y abarca también de provincias del sur del país". 


El volumen de trabajos presentados lo demuestra –más de 150 de los cuales seleccionaron 30 para la premiación-. La ceremonia contó con gran cantidad de público que aparte de lo protocolar estuvo en la exposición de los trabajos. Es una institución muy respetuosa de lo que hacés, la organización, la exposición de los trabajos y de los premiados. 

El salón tiene dos especialidades: pintura y escultura y en cuanto a la organización no dejan detalle como el que cada uno de los seleccionados se le entrega un diploma, una forma de reconocer la labor.


“El buen comer”, el óleo con el que ganó el tercer premio de la Fundación Bolsa de Comercio bahiense


Agradecido 
Hugo al momento de recibir el premio una de las cosas que destacó es que "si bien soy foráneo les dije a mis colegas bahienses que cuiden este salón porque hay pocos que se manejen de esta manera. Son 35 años de trayectoria y esto realmente lo marca". 

A Costanzo este tipo de cosas, con tanto camino recorrido en dibujo y pintura, le dejan mucho por pensar y contar porque "hay una anécdota de Carlos Alonso que me recuerda a lo que alguien puso en mi muestra de La Estación ‘ponele una sonrisa carajo’. Cuentan que los alumnos de una escuela de danza quisieron regalarle a su profesora un trabajo de Alonso y se lo compraron. Se trataba de uno que retrataba a chicos con discapacidad. A los tres o cuatro días la mujer viene y le dice 'mire Alonso yo le pido disculpas, no lo tome a mal pero yo quisiera cambiarlo. Y sabe porque, yo tengo un chico discapacitado y este cuadro colgado en el living de casa no lo puedo soportar... lo intenté'. Y Alonso lo trae tiempo después porque su hija desapareció durante el proceso y nunca más la vio, el estuvo como cinco o seis años sin poder dibujar o pintar la figura humana por este recuerdo. 'Claro –decía él- porque el hacerlo con alguien sufriendo me traía a mi hija'. Lo mío no sé si es tan lúgubre... me sale así".  

Observación 
Refiriéndose a lo que él ve hoy por hoy en cuanto a su observación personal piensa que "es como que muchos de los trabajos le falta mensaje, le falta garra, le falta... No hay forma de hacerlos entender que la pintura no es algo para colgar en un living... la pintura te tiene que mover algo. Mover o rechazarla o aceptarla o ponerte a llorar. A mi no me parece que un pintor tenga que hacer un trabajo como una linda marina, una salida de sol, la señorita entre los tulipanes... No, yo me juego por lo otro, movilizar, presentar algo que a la gente realmente lo impacte. Alonso decía que hay que ponerle corazón y huevos. Sensibilidad y fuerza y mensaje. Yo gracias a Dios no vivo de esto, pero pobre del que sí lo hace. Esto es algo de lo más difícil, yo no sirvo como profesor para hacerlo. La técnica te la puedo enseñar lo que no puedo transmitir es lo otro... Son las cosas que te pasan por la cabeza, debe ser lo mismo para el tipo que escribe o hace música". 

Experiencias 
Es muy difícil para quien pinta a veces lograr lo que se propone y generalmente quienes alguna vez los hemos visto trabajar hay que ver con que simpleza se resuelve. Algo para los que estamos desde afuera lo vemos como muy práctico. A veces la forma en que ellos se expresan y cómo resuelven lo que han bocetado es tremendamente fácil desde la visión de uno que es simplemente observador y aparte aficionado.

Con respecto a esto Costanzo reflexiona contando "que enseñar arte es muy difícil. El otro día vi algo escrito en Facebook que había subido Daniel Pancu que me pareció muy bueno; dice 'el aficionado a la pintura dice a mi pintar me relaja, me hace bien. Los que lo hacemos porque nos gusta es un parto...'. Es cierto sabés lo que son las idas y venidas cuando estás pintando, por esto digo que para mí es muy difícil enseñar. También lo que veo que en muchos casos el alumno va a buscar la solución fácil. En dos días quiere ser Gorriarena". 

Ahondando en esto cuenta que cuando "yo fui a la Escuela Panamericana de Arte tenía de profesor a Angel Borisoff que daba modelo vivo. Además de que era joven yo tenía apariencia de pibe; entonces él me decía 'yo no te puedo poner adelante porque llega a venir una inspección a mí me ponen en cana' entonces me ponía atrás. Cuando pasaba al lado tuyo te decía 'mirá esa espalda está bien pero le falta un poco de garra... Dibujá más, con el tiempo lo vas a entender'. Y era cierto yo digo que después de tanto tiempo para mí dibujar esas caras que hago llevan tiempo y no es fácil, no ha sido un camino corto".

Y cómo siempre tiene algún gran recuerdo o anécdota de su maestro José "Pepe" Rodrigo con quien se inició en esto. Algo que realmente se demuestra porque el haber logrado este premio a Costanzo lo reconforta con la vida.