La Ciudad

En la Iglesia Nuestra Señora del Carmen

El Coro Buenos Amigos acuna el nacimiento de Jesús

16|12|18 12:08 hs.

La tradicional agrupación del Club Español ofrecerá esta noche a las 20.30, con entrada libre y gratuita, su Coral Navideña, con músicos invitados, pesebre viviviente, velas y mucha emotividad bajada Buenos Amigos bajo la dirección de Leonardo Ventura, en una anterior presentación 


El oficio de la misa de esta noche a las 20 en la Iglesia Nuestra Señora del Carmen tendrá, a su cierre, un condimento más. Muy esperado, con tranquilas ansias para unos; muy preparado, con el nerviosismo propio de un estreno, para los demás. Leonardo Ventura es profesor de música y protagonista de una tarea intensa en su especialidad a lo largo de cada año, que también implica a nuestra ciudad. 

Leonardo, “Leo”, a secas, se prestó una vez más gentilmente al diálogo con este diario para hablar sobre las características que encerrará la culminación del Santo Oficio por parte del padre Roberto Buckle desde la magnificencia del altar. “Será ese un momento para permanecer en el templo”, invitó el joven músico, director del Coro Buenos Amigos del Club Español, que, precisamente en ese instante, saldrá a escena para personificar la ya tradicional Coral de Navidad. La voz de Leo trasmutaba de la amabilidad al entusiasmo, mientras trataba de recordar, en vano, exactamente cuántos años lleva en la entidad de Hipólito Yrigoyen 468. La conclusión: lo importante es que son muchos, con numerosas corales en la parroquia que hoy recibirá una más. 

Allí estarán, a partir de las 20.30, los integrantes de este grupo, junto a su maestro para protagonizar una entrega, variada y con músicos invitados para la ocasión. 

“Elegimos tres canciones que hemos trabajado este año, para conformar la parte profana. Y más tarde interpretaremos las canciones navideñas. Habrá una sorpresa, con solistas que se han animado a cantar”, precisó. Y estarán también “Venid adoremos”, algunos villancicos y la clásica “Noche de paz”, sobre el cierre, junto a la procesión con velas que se reeditará, agregó sobre el programa previsto para hoy. 

Buenos Amigos bajo la dirección de Leonardo Ventura


Cambios
Cada año se imponen cambios a esta clásica actuación del coro del Club Español. “Responden siempre a los invitados con los que contamos y a los temas que interpretamos”, continuó. 

La apertura estará a cargo del trío de cámara que Leonardo Ventura integra en violín, junto a Cecilia Bárbulo en clarinete y Verónica Bonnecazze en piano. “Y a la coral siempre tratamos de incorporarle cosas nuevas y ver cuáles son las que debemos mantener porque funcionan. El pesebre con María y José, allí, al frente es muy emotivo, y cerrar con ‘Noche de paz’ y las velas al final, también lo es”. 

Leo, que deja en claro que no es director de coros sino profesor de violín, manifestaba que en gran parte Buenos Amigos se mantiene siempre igual y solamente se dan cambios entre algunos pocos integrantes que se suman y algunos otros que se alejan, pero son poco más de una veintena de personas las que conforman el grupo. 

Una agrupación que se integra cotidianamente a directivos y a los restantes miembros que alimentan cada una de las disciplinas que cultiva el club. “Son excelentes personas las que trabajan dentro del club, más allá de lo que es estrictamente el coro. Con estos últimos tenemos contacto todas las semanas y nos hemos hecho muy cercanos, pero quienes dirigen la entidad apoyan el coro y están siempre atentos a lo que necesitamos. Se ha formado un grupo de trabajo que vale la pena destacar”, dijo, a manera de resumen de sus lazos con el Club Español a lo largo de prácticamente una década. 

Arcos ojivales, piso de exquisito diseño para un pasado de no menos esplendor, divinidades plasmadas en obras de arte y sobre todo, mucha historia en su interior, convierten a la Iglesia del Carmen en el escenario ideal para la ocasión. 

“Las iglesias tienen esa acústica que hace que el sonido viaje por toda la sala y se magnifique. Siempre es muy lindo tocar y cantar en esos lugares, aunque suele ser complejo: muchas veces tienen demasiada reverberancia cuando el público deja lugares vacíos, se producen muchos rebotes y eso puede generar confusión en quien está cantando, porque le vuelve el sonido… Pero siempre es lindo, incluso, por el volumen, parece que fuéramos un coro con el doble de integrantes de los que somos”, manifestaba Leonardo, sobre las particularidades del lugar que comienza, lentamente, a vestirse de una nueva Navidad.