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La Región

CLAROMECO

Los perros en la playa “es el principal problema que tenemos”

05|01|19 09:32 hs.

Una de las ideas que se puso en práctica en Claromecó en la actual temporada gira en torno a la presencia de un inspector en la zona de playa. Se trata de Juan Fernández, un joven oriundo de la localidad que cumple la función de verificar, principalmente, lo relacionado con la venta ambulante y la presencia de animales en sectores en los que no está permitido. 


Puntualmente, ese aspecto es el que más contrapunto genera al considerar las reiteradas muestras de incumplimiento de las normas legislativas del ámbito municipal. La normativa es clara. La letra de la ordenanza 6652, artículo 4, inciso A dice: “En las zonas de baño queda prohibido llevar animales de cualquier especie y en cualquier circunstancia, aún llevando correa”. 

Más allá de lo que indica la legislación municipal, en las bajadas de acceso a la playa en las que está habilitada para bañarse hay cartelería a través de la cual se advierte al turista sobre dicha prohibición. 

En cambio, y si bien no lo detalla abiertamente, en la zona de recreación sí se permite bajar a la playa con mascotas 

Presencia, otra vez 
En las últimas temporadas, la figura del inspector de playa brilló por su ausencia en Claromecó. Sin embargo, la idea que tiempo atrás puso en práctica Diego Fernández en su etapa de director de Turismo -y que luego quedó sin efecto- volvió a implementarse en el actual verano. 

El elegido para la tarea es Juan Fernández, quien cumple la función desde el pasado 29 de diciembre. “En los últimos años se ha venido viendo que la gente se cree que es, prácticamente, dueña de una parte de la playa. Entonces se hacían cosas que no estaban bien, por ejemplo, bajar con un perro en una zona no permitida para eso”, expresó Arturo Larrabure, quien está a cargo en Claromecó de todo aquello relacionado con las inspecciones en playa y en tránsito. 

Al respecto, dijo: “Todos saben que un perro suelto puede molestar al de al lado. También hace sus necesidades y, lo más grave, puede morder a alguien”. 

Juan Fernández y Arturo Larrabure


“Entonces, se hizo una ordenanza sobre eso. Incluso en cada parador existe la normativa”, señaló el referente. 

Sin embargo, y a pesar de que es un tema legislado y que cuenta con el respaldo de una disposición municipal, sostuvo que “su cumplimiento es difícil”. 

En ese marco, Larrabure dijo que “el argentino tiene que entender que existen reglas, tanto en Claromecó como en Tres Arroyos y en todos lados. No es cuestión de venir a este lugar y hacer lo que se quiere con respecto a los animales, por ejemplo”.  

Reacciones 
Juan Fernández camina la playa con su indumentaria identificatoria correspondiente. Su horario es de 10 a 13 y de 15 a 19 ó 20, dependiendo de la concurrencia que haya al final de la jornada. “Tiene un silbato y llamará la atención cuando así lo requiera la situación”, expresó Larrabure. 

“Cuando percibo una infracción, como por ejemplo la presencia de un turista con un perro, me acerco y le digo que eso no está permitido. Le explico que con animales no se puede estar en la zona de baño. Y que para eso hay un sector establecido, tal como es la zona de recreación”, describió el joven claromequense. 

“Está la gente que te hace caso y la que te trata mal. Hay de todo. Siempre alguno se enoja pero nada de otro mundo”, minimizó Fernández. 

 Y agregó: “Esperaba que se den estas situaciones, más que nada por el tema de los perros. Hay gente que quiere a los animales como a un hijo”. 

Larrabure, en tanto, aportó: “Hubo mucha gente a la que Juan le advirtió una situación e hizo caso. Después tenemos otro mundo en lo que es Dunamar, cerca del Parador Kuyem. El tema fue el mismo: los perros. Es el mayor problema que tenemos”. 

“Hay que hacer prevención. Si un perro muerde a un chico, después nos tenemos que lamentar. Un hecho de ese tipo se puede evitar”, manifestó. 

Los callejeros, un problema 
“El tema de la presencia de perros en la zona de baño es la principal irregularidad que vemos. Tratamos, siempre en forma educada, de advertir a la gente sobre eso”, indicó Fernández. 

Sin embargo, reconoció que la complicación pasa “por la presencia en playa de los perros callejeros. Eso sí que no se puede controlar”. 

Al respecto, Larrabure agregó: “Es un problema que tenemos con eso. Vemos que está el perro en la playa y no sabemos de quién es. Con eso no hay mucho para hacer”. 

Entre sus apreciaciones, aseguró que “se ven temporadas más cortas pero más intensas. Entonces tenemos que darle al veraneante las mejores posibilidades para que lo pase lo mejor que se pueda. Estamos bien en ese sentido”.