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Despejado

La Ciudad

Marcelo y Yanina

La tempestad los dejó sin casa

06|01|19 10:33 hs.

Marcelo Santander es de Bahía Blanca pero hace años trabaja en Tres Arroyos, donde encontró el amor junto a Yanina, quien nació en nuestra ciudad. Este 1º de enero, mientras pasaban juntos el fin de año e inicio de 2019 en un camping muy lejos de la ciudad, el llamado de un amigo les advirtió de lo que había ocurrido con su casa. 


Justo hoy se cumple el primer aniversario desde que ingresaron a su vivienda, a la cual de a poco, iban terminando sobre la primera cuadra de la avenida Esteban Echeverría. Pero la tempestad del martes no tuvo piedad y arrasó con el esfuerzo de dos trabajadores. 



El techo, la pared posterior, las ventanas y pertenencias del interior del inmueble fueron destrozados con la fuerza de la tormenta, a la que no le alcanzó con llevarse la cubierta de la vivienda, que ahora luce partida en cada ambiente. Lo poco que pudieron rescatar fue gracias a la intervención de sus vecinos y de amigos que se solidarizaron con su situación. “Ahora con la madera que se rompió del techo estoy tratando de hacer encofrados para realizar encadenados, porque es difícil salir a comprar madera”, contó amablemente Marcelo a LA VOZ DEL PUEBLO.


Pocas pertenencias se salvaron, y en una casilla se quedan a cuidarlas mientras trabajan para recuperar su techo


La pareja aún debe pagar un préstamo de 70 mil pesos que habían tomado para ir mejorando su hogar. “Es una casa prefabricada, nos metimos y la terminábamos como se podía”, comentó Marcelo que tiene experiencia en obras civiles y se da maña para encarar todos los arreglos posibles en su vivienda. Está determinado a utilizar lo poco que les quedó con el objetivo de recuperar lo más pronto posible su techo. 

Mientras tanto, Yanina y él se instalaron al lado de los restos de su casa en una casilla que la empresa les facilitó, junto a una camioneta. Ella trabajó hasta hace pocos meses atrás en Intesar, y Marcelo es uno de los pocos empleados que continúan perteneciendo a la planta de la firma, que además le concedió una licencia para poder acelerar los trabajos que le permitan meterse de nuevo en su morada. 

No quiere dejar a Yanina en una casilla mientras se va a trabajar. Y además tienen la presión de haber sido víctimas de robo en dos ocasiones. Son motivos más que suficientes para quedarse a defender lo poco que les quedó en pie. Es por eso que prefiere permanecer este tiempo trabajando con lo que tiene a mano para recuperar su techo, ya sea de madrugada, de día o de noche. 

Ocurrido el desastre en Tres Arroyos del que habló el país, Marcelo se mostró muy agradecido por todo lo que hicieron sus vecinos para ayudarlo a recuperar desde las chapas del techo, hasta otro tipo de pertenencias que la ferocidad del viento desparramó por los alrededores. 


En el diálogo con La Voz del Pueblo, Marcelo Santander describió la magnitud de los daños


Dijo además que hasta particulares le han ofrecido colaboración. En medio de semejante pérdida toda ayuda les resulta bienvenida. Hace un año atrás, Marcelo y Yanina no tenían una hormigonera, entonces tuvieron ellos mismos que hacer -y con ayuda de amigos también- los pastones de material para emplazar la casa prefabricada. 

Hoy, un año después, afrontan juntos el duro revés sufrido y juntan -de a poco- dinero para volver a comprar material que los ayude a ir recuperando lentamente su hogar. Una recorrida por la propiedad alcanza para dimensionar el tremendo arrebato que sufrieron a manos de la naturaleza. 

Mientras Marcelo recupera los materiales que pueda reutilizar de entre los despojos generados por el fenómeno climático, los restos de la vivienda esperan volver a componer el hogar que da cobijo a la joven pareja. Ante la adversidad, que es dura y evidente, ellos de ninguna manera se permiten dejar caer los brazos.