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La Ciudad

Enviaron fotos al diario

Hasta turistas denuncian la ilegalidad de Pachamama

09|01|19 09:36 hs.

De manera inexplicable el food trukc de Reta que se reconvirtió sin autorización municipal en parador, continúa prestando servicios en la playa de la localidad. Y en esta oportunidad la inacción de las autoridades del municipio de Tres Arroyos y de la misma localidad balnearia para poner fin a esa situación irregular, generaron la reacción de turistas que no dudaron en registrar cómo de manera impune y pese a las advertencias no quitó las sillas, mesas y el deck. 


Esta situación en Reta se da en el marco de una rigurosidad laxa, que se suma a la de un parador nuevo que comienza a brindar servicios recién en su tercera temporada, pero también mientras por ejemplo en Claromecó se ha discutido de manera persistente el cumplimiento de las nuevas concesiones que -hasta ahora- en uno de los casos generó la rescisión de un contrato, y en consecuencia el nuevo llamado a licitación. 

En principio la situación de Pachamama fue advertida en el municipio de Tres Arroyos por propietarios de paradores que observaron la seria irregularidad generada a partir de la aparición de un food truck que comenzó a brindar servicios de parador, cuando no está habilitado para esa función al no haber atravesado el debido proceso de la licitación.


El delegado de Reta Oscar Toledo dijo el viernes 4 de enero a La Voz del Pueblo que el propietario del falso parador estaba “abocado” a desarmarlo


“No está permitido” 
La primera reacción generada el 27 de diciembre, fue la del secretario municipal de Desarrollo Económico, Ciencia y Tecnología, Carlos Bayúgar quien contó que en la temporada anterior el propietario del falso parador había sido advertido. “Las mesas y sillas no corresponden, el año pasado se lo habíamos dicho. Eso no está permitido porque hay una ordenanza”, había dicho a LA VOZ DEL PUEBLO. También había hecho responsable de esa situación al delegado Oscar Toledo, a quien le hizo llegar una orden para que desde Industria y Comercio de Reta actuara al día siguiente y “avisen a primera hora que las mesas y sillas no pueden estar ahí”. 

Después de ratificar la existencia de una “ordenanza clarita”, Bayúgar, también expresó a este diario que “lo que hay que hacer es que mañana (por el jueves 27 de diciembre) a la mañana el delegado vaya y le haga sacar todo. Este muchacho va a tener que atenerse a la ordenanza y a funcionar como un food truck”.  

Esta situación en Reta se da en el marco de una rigurosidad laxa, que se suma a la de un parador nuevo que comienza a brindar servicios recién en su tercera temporada


“Desalojo” 
En la misma publicación el director municipal de Turismo, Juan Moizzi, también había expresado a La Voz del Pueblo que “hay un temita con la habilitación comercial, que tiene una irregularidad”, en referencia a luces reglamentarias. Incluso llegó a manifestar que “la idea es hacer cumplir la normativa que está vigente, y en caso de que no se ponga en regla se harán los procedimientos correspondientes ya sea a través de multa, sanciones -y si no avanza- desalojo”.  


Imagen captada ayer en horas del mediodía por un turista que –indignado- decidió compartirla con La Voz del Pueblo


A licitación 
La otra voz del oficialismo vinculada directamente al tema es la del presidente de la comisión de Turismo, Santiago Orfanó, quien además de anteponer la existencia de una norma local que coloca al propietario del food truck por fuera de la ley, expresó en esa oportunidad que “si quiere poner un parador tiene que ir a una licitación pública, cosa que no sucedió. No hay ninguna autorización para que esta estructura esté colocada”, afirmó entonces. 

Un exceso  
Después de las manifestaciones hechas por los tres funcionarios públicos de Tres Arroyos en las que –públicamente- le ponían freno a la irregularidad, pasaron nueve días en los que nada cambió. Fue en esa jornada que el delegado de Reta, Oscar Toledo, respondió ante La Voz del Pueblo las consultas sobre la continuidad de esa situación. 

“Simplemente el propietario, al querer llevar un mejor servicio al turista, por ahí pensó que al ser un deck y poner algunas sillas -para más comodidad- se excedió un poco en lo que es la habilitación de un food truck”, dijo en ese momento.

Toledo además señaló que “se le llamó la atención por dicho deck y las sillas, y accedió a regularizar estas normas. Y -hoy por hoy- se encuentra abocado a desarmar lo que no va con el food truck”. 

Instantes después, el funcionario municipal retense manifestó que el propietario no había hecho caso al pedido de desarmar la estructura de parador, durante esos días, porque trabajaba mucho y estaba solo. “Creo que fue simplemente por el trajín del trabajo, que había con mucha gente. Como realmente es un solo hombre, no tenía el tiempo para ponerse a hacer el trabajo, hay que tomarse el trabajo para desarmarlo”, resaltó por entonces.