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La Región

Claromecó

Kuyem da sus primeros pasos

09|01|19 10:38 hs.

A base de intensas horas de trabajo, los Prado están cien por ciento enfocados en un emprendimiento totalmente nuevo para la familia tresarroyense. “Kuyem está dando sus primeros pasos”, afirmó a este diario Rubén Prado, una de las caras visibles de un proyecto que poco a poco fue tomando forma y que en la actualidad es una realidad en Dunamar. 


Indudablemente, el hacerse cargo del parador -que hasta la temporada pasada se lo conoció como Barlovento- generó que la mencionada familia ya sienta el rigor y los avatares de un verano distinto para sus integrantes, al considerar que dejaron de ser veraneantes para convertirse en prestadores turísticos. 

Sin embargo, y a pesar de la compleja coyuntura económica que reina en el país, encararon un desafío para nada menor. Y Kuyem, en medio de ese marco, es una de las principales novedades que Dunamar, y por ende Claromecó, tienen para el actual período estival tras una fuerte apuesta de la mencionada familia. “Para nosotros es un verano distinto en comparación con los años anteriores, cuando veníamos como turistas. Este año arrancamos con el parador, con el cual estamos dando los primeros pasos”, expresó a este diario Rubén Prado. 


Mariano y Rubén Prado, parte de equipo-familia del parador


Vencida la anterior concesión, los Prado apostaron fuerte. Presentaron su proyecto y ganaron la licitación que abrió la comuna. Con el verano encima, invirtieron horas de trabajo y esfuerzo con un solo objetivo: llegar al inicio de la temporada con el parador en las mejores condiciones posible. 

Y así fue. “El 14 de diciembre fue la apertura. Por suerte pudimos llegar, aunque no de la forma que hubiésemos querido. Los tiempos fueron muy acotados pero de todas formas logramos abrir”, expresó el contador. 

El flamante prestador se mostró sorprendido por la cantidad de público que eligió Kuyem en sus primeros días de actividad. “Le estamos encontrando la vuelta. Sabemos que enero es lo más fuerte de la temporada y para eso nos estamos preparando”, remarcó.

“Arena” 
Kuyem, en mapuche, significa “arena”. “Surgió a partir de una idea de mis hijos, quienes querían una denominación originaria. Entonces, se tiraron distintos nombres y el más votado resultó ser Kuyem”, manifestó. Prado es consciente de que “va a costar” que los veraneantes destierren el nombre de Barlovento -tal como se lo conoció al parador en los últimos veranos. “Va a ser difícil pero lo vamos a lograr. Es todo un desafío y nuevo para nosotros”, señaló el contador, siempre manteniendo en alto su optimismo. 

Rubén tiene en claro que tanto él como su familia, motor de Kuyem, no son del rubro. Y, por tal motivo, se apostó fuerte a un reconocido chef. “Sumamos a Mariano Barrionuevo, quien nos ayudó muchísimo en lo que es cocina. Teniendo resuelto ese tema, que es muy importante, es un gran avance para nosotros”, recalcó el concesionario, quien destacó que para la puesta en funcionamiento del parador se apeló a mano de obra local.  


Mariano Barrionuevo, el chef de Kuyem, con Rubén Prado, la cara visible de la familia que tiene a su cargo el parador de Dunamar


Servicios 
Kuyem tiene un amplio y atractivo abanico de posibilidades para el turista. “Tenemos el servicio completo de restaurante, con desayuno, almuerzo, merienda y cena. Después contamos también veinte carpas, quiosco, venta de libros de verano, de diarios locales y de afuera, baños accesibles y estamos trabajando para finalizar con la bajada accesible”, destacó Prado. 

El prestador dejó en claro que todos los servicios mencionados se mantendrán hasta el fin de semana de Semana Santa. Luego comienza un proceso de obras edilicias que sí o sí deben encarar este año, un punto que indica el pliego. “Cerraremos en Semana Santa y sobre octubre abriremos los fines de semana. En medio de eso, serán cuatro meses de obra”, indicó. “Las obras más grandes las vamos a realizar este año. Después será todo más liviano. Luego es cuestión de mantenimiento”, puntualizó. 

Prado reconoció que poco a poco la familia va adquiriendo el ritmo que demanda la administración de un parador como Kuyem. “Es una actividad que lleva muchas horas. Hay que estar en forma permanente. Es nuestro primer año y la experiencia que agarramos en este verano la vamos a capitalizar”, mencionó. 

Satisfacción 
En Kuyem se percibe un ambiente cálido y familiar, un aspecto que se busca ofrecer al turista que elige Claromecó para veranear. Al respecto, dijo: “Hasta ahora vemos que la gente se va conforme del parador. Pedimos sugerencias. Queremos que la gente opine y así lo hace. Estamos conformes”. 

A modo de estrategia, Prado apeló a una técnica infalible para incentivar al turista a visitar Kuyem. “Tenemos una terraza muy linda para ver el atardecer o el amanecer”, graficó.