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La Región

Diálogo con el delegado, Eduardo Pecker

Con una floja primera quincena, en Orense se ilusionan con la segunda

10|01|19 09:48 hs.

El inicio de la temporada de verano oficialmente no ha estado a la altura de las expectativas, tal como se lo reconoció el delegado Eduardo Pecker, a La Voz del Pueblo. En el marco de una visita de rutina que hizo al municipio, el funcionario contó a este diario que después de haber “empezado bien” en la localidad balnearia recibiendo a una buena cantidad de turistas para las fiestas de fin de año, la cosa “parecería estar ahora un poquito más tranquila”.


Consultado por cómo se está dando el movimiento turístico por estos días, respondió que “es ocasional o pasajero, se quedan 3, 4 o 5 días”. Igualmente dijo tener expectativas buenas hacia la segunda quincena del mes de enero, cuando se alcanza el punto máximo de la temporada alta. “Con la gente que hemos hablado hay pedidos y hay alquileres concretados, afirmó Pecker. 

Aseguró que ante el actual panorama, en la localidad los prestadores de servicios y el municipio “se esperaba otra afluencia. No sé los otros balnearios, pero respecto a Orense esperábamos más. Los motivos creo que son un poco económicos, y que la gente decidió ir a otro lado”, dijo sin vueltas.  

Servicios 
En tanto el delegado contó que en materia de servicios, “la localidad está bien”. Y dijo que la oferta gastronómica “está armada, tenemos algunos lugares nuevos”. Además indicó que los servicios municipales “están funcionando bien”, destacando a la salud entre ellos. 

Respecto al Operativo Sol señaló que la localidad balnearia recibió “cinco policías que se suman a los que están en el balneario. Se está haciendo un control de seguridad dentro de las posibilidades que tenemos, porque algunas cosas -por ahí- se nos escapan”, según confió. 

Preocupación 
La Voz del Pueblo pudo consultar entre el sector privado de Orense desde donde manifestaron su preocupación y hasta tristeza por cómo se ven las playas sin la habitual cantidad de turistas que suelen visitarlos para esta parte del año.

Si bien por un lado destacan la limpieza y el orden con el que se encuentra en la actualidad el pueblo, entre las razones que pudieron mencionar a la hora de explicarse la merma de veraneantes, encuentran una respuesta en los precios para el hospedaje. Incluso han reconocido haberlos bajado a pedido de posibles clientes, que finalmente decidieron no cerrar las operaciones satisfactoriamente. 

En este contexto hasta mencionan que casas en muy buenas condiciones, y a un precio de 1500 pesos el día, están vacías en pleno enero. Se afirma que existe una fuerte incertidumbre respecto a los precios a fijar, considerando que a futuro hay propietarios de los servicios de hospedaje que desconocen cómo será el volumen de las próximas facturas de luz, por ejemplo.