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La Ciudad

Y que le negaron el Libro de Quejas

Fue a pedir un remedio y afirma que fue maltratada en el hospital

12|01|19 09:59 hs.

Una mujer que debió discontinuar su tratamiento por la falta de un medicamento que se le entregaba directamente desde la dirección del Hospital Pirovano, denunció haber sido maltratada por la secretaria del jefe técnico del centro de salud público y hasta por un médico. Incluso aseguró que le negaron el acceso al libro de quejas. 


Los incidentes que tuvieron a Stella Maris Defendis como protagonista durante unas “cinco horas” en el nosocomio local, contó además con la presencia de pacientes y hasta trabajadoras sociales como testigos, quienes además resultaron maltratados por la empleada municipal identificada por la víctima como “Valeria Giachetti”, la secretaria del traumatólogo Javier Pizarro; y por el médico Guido Potente. 

La mujer confió a LA VOZ DEL PUEBLO que al no disponer del medicamento para tratar su “principio de ACV y parálisis facial”, debió internarse -entre semanas- por los fuertes dolores de cabeza que padeció. Finalmente ante la falta de medicación que pidió durante casi un mes en el hospital municipal, terminó solicitando esa ayuda ante el concejal Julio “Pity” Federico, quien le compró dos cajas del remedio solicitado.

“Por cuarta vez” 
“Ayer fui al hospital porque necesito una medicación y en la farmacia –por cuarta vez- no me la dan porque según me explicaron el que necesito es un remedio que ‘no entra en las compras de la farmacia’”, comentó Stella Maris citando a una trabajadora del área, que de todos modos la guió para que consulte a las trabajadoras sociales para tratar de conseguirlo. 

Una vez que explicó su situación ante una trabajadora social, fueron a hablar con la secretaria del director del hospital, quien les negó el medicamento con malos modos. “Dijo que ‘no’, que esas pastillas las tengo que comprar yo”.

Al no contar con el medicamento que debía proporcionarle la salud pública del municipio tresarroyense, indicó que “durante las semanas caí internada en el hospital porque no podía pagar la medicación, y es están fuerte el dolor de cabeza que me descompone”.  

“No tengo plata” 
Contó la mujer que inmediatamente se le arrimó a Giachetti para explicarle su situación. “Le dije, ‘mirá no tengo la plata. No las puedo comprar, ya sé que salen 160 pesos, pero no los tengo’. Y empezó a gritarme a mí, a la asistente social y a gritar a todos”, relató. 

Entonces Defendis reaccionó. “Le dije, ‘pará no faltés el respeto que nadie te está faltando el respeto, te estamos explicando el tema. Ellas –las trabajadoras sociales- fueron a ver al director, lo evaluó y les dijo que me den el medicamento, que no se da en la farmacia del hospital, se tiene que comprar. No podés gritar y hacer lo que estás haciendo’”, dijo que le respondió. 

“A otra señora también” 
De acuerdo a la denunciante, después de un nuevo hecho que deja mal parado al centro municipal de salud, explicó que el maltrato no cesó. “Nos amenazó, nos dijo guarangadas que quedan feo decirlas por acá, y a las asistentes sociales también las maltrató y a mí me dijo que me iba a hacer una denuncia por amenazas, y yo nunca la amenacé. Le pedía que no le faltara el respeto a sus compañeras del hospital, y a la gente que va a ahí. A otra señora también le gritó y la insultó. Y también le dije que tiene la costumbre de faltarle el respeto a la gente, como a sus compañeras de trabajo”, resaltó.  

Libro de quejas 
Una vez transcurrida esta situación que tuvo su inicio a las 10, Stella Maris fue a pedir el libro de quejas del hospital. “No me lo quisieron dar”, afirmó después de haber hecho un recorrido por varios sectores para obtenerlo. 

Posteriormente decidió ir con la asistente social. “Quería hablar con ella para calmarla, me quedé desde las 10 hasta las 15 para tratar de solucionar este problema y no pude”, dijo la mujer que nuevamente en la mañana de ayer concurrió al nosocomio a pedir el libro de quejas, que tampoco apareció. Ya habían pasado las 13, y las trabajadoras sociales que trabajan hasta las 12, aún permanecían con Stella Maris intentando conseguir su medicación.   

Impune, no 
Pero los malos tratos no quedaron sólo en la figura de la secretaria del director técnico del hospital. “Vino el médico (Guido) Potente y se quiso hacer el malo. Fue guarango, le faltó el respeto a las mujeres. Le dije que si me pegaba le iba a hacer una denuncia, fue un soberbio, amenazó como para pegarme”, describió. “Estábamos con la asistente social y había gente que dijo que me salía de testigo, y les dije que esto no para acá. Que no va a quedar impune. Siendo un médico es un maleducado tremendo”, manifestó. 

Explicó Defendis que “las asistentes sociales hicieron lo que pudieron a la par mía, se defendieron y me defendieron a mí. Pero la secretaria del director fue muy grosera, muy maleducada. Es la segunda vez que me maltrata. Y delante mío maltrató a otra señora que fue con un bebito”, señaló la mujer que reconoce concurrir a menudo al centro de salud para seguir su tratamiento y realizarse estudios “por un principio de ACV y parálisis facial”.

La compra 
La denunciante de este nuevo caso de maltrato que recae sobre el Hospital Pirovano, contó a este diario que vive detrás del barrio Fonavi. Y precisó que en el Centro de Atención Primaria de la Salud (CAPS o salita barrial) “no dan el remedio, ni en el hospital, porque no entra en el sistema de compras. Por eso se pide directamente en la dirección donde me tienen que hacer una planilla y se compra cierta cantidad todos los meses”. 

Finalmente Stella Maris Defendis, después de haber agotado las instancias en el hospital municipal de Tres Arroyos, decidió pedir ayuda en el Concejo Deliberante. 

Tras interrumpir su tratamiento dijo “con estas cuatro semanas sin pastillas, gracias a Dios me ayudó Pity para comprármela. El y su secretaria me dieron para que me compre dos cajas”, dijo en referencia a Julio Federico, del Frente Renovador.