La Ciudad

La edad de imputabilidad

“Una reforma debe tener sus buenos fundamentos”

13|01|19 10:59 hs.

La jueza María Elena Baquedano fue consultada sobre el proyecto que impulsa el Gobierno, que tiene como una de sus medidas reducir la edad de imputabilidad a 15 años. En su análisis, expresa que “en la reducción de la edad hay dos componentes. Uno es la modificación de la ley 22.278. Es necesario modificarla porque todavía le sigue dando muchas facultades al juez para resolver cuestiones que tienen que estar taxativamente dispuestas en una ley, para no afectar el principio de legalidad”. 


Acerca del aspecto puntual de la edad, indica que “no he visto estadísticas en los cuales los legisladores o el Gobierno han basado el proyecto para ver si realmente se justifica”. 

A partir de la experiencia, considera que “en este Departamento Judicial no existe tanto la problemática” de menores –y específicamente de 15 años- que participan en delitos graves. Sí plantea como una dificultad que “los instrumentos o los órganos que tienen que atender la vulneración, como son los servicios locales de promoción y protección de derechos del niño, puedan contar con más disponibilidad de elementos”. 

A modo de ejemplo, comenta que “a veces uno tiene que tomar medidas con un menor de entre 16 y 18 años que ha cometido un hecho. Quizás no es para detenerlo, pero hay que ubicarlo en algún lugar, darle instrumentos, que asista a la escuela, un tratamiento psicológico. En ocasiones se dificulta porque hay pocos profesionales designados. Los chicos necesitan becas” pero no siempre se accede a los recursos. 

Deja en claro también que “la droga es un factor importantísimo en todo esto, terrible. Cada vez se ve que más chicos consumen más. Esperemos que no llegue a los niveles del Gran Buenos Aires con el tema del paco, porque destruye en poco tiempo”. 

Le otorga un espacio central a “la escuela y los comedores, para que puedan alimentarse al menos una o dos veces al día”. Pide “fortalecer la escuela pública, hacerlo en serio. Es fundamental. Debe seguir cumpliendo el rol por el que ha sido tan bien catalogada en nuestro país. Yo estudié primaria en una escuela de campo, secundario y universidad en el ámbito público. Estoy convencida que favorece a una mayor igualdad”. 

En este contexto, opina que “las leyes pueden ser perfectas desde el punto de vista de su redacción, de su organización. Pero si no proveemos los recursos, mucho sentido no tienen. A veces se parte del falso concepto de que el derecho penal puede solucionar todos los conflictos y no es así, tiene un catálogo muy reducido de conductas y acciones que son tipificadas como delito”.

Las razones
Entre otras apreciaciones, María Elena Baquedano sostiene que “en los convenios internacionales se entiende que los derechos son progresivos, no regresivos. Si tenemos que la edad de responsabilidad penal juvenil es de 16 a 18, entiendo que deberíamos justificar porque pretendemos ahora reducirla a 15, 14 y podemos seguir. Hay países en Europa que la llevaron hasta 10 y son avanzados. Pero hay que ver las razones”. 

Subraya que “una reforma debe tener sus buenos fundamentos para que determine que 16 no es lo adecuado y que sería 15. Las estadísticas actualizadas no las tengo, si he visto algunas de 2015 donde la proporción no era tan importante como para justificar esto”.  

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El juicio por jurados
“Yo tuve una sorpresa positiva”, afirma María Elena Baquedano en relación al juicio por jurados. Reconoce que “uno tiene preconceptos y nuestra profesión nos encuadra o forma de determinada manera y quizás nos cuesta ver otro punto de vista. Pero cuando empecé a contactarme con los jurados me sorprendieron gratamente porque captaban naturalmente las cosas de una manera increíble”. 

Entiende que “quizás esos porcentajes de absoluciones no era una problemática de jurado si o jurado no. En los juicios orales y en el juicio por jurados se ve muy claramente, es la estrategia del fiscal y la estrategia de defensa lo que convence”. 

Acerca de su práctica profesional, comenta que “yo he tenido de los dos. Veredictos de culpabilidad o absueltos, en el que absolvieron yo hubiese absuelto también, porque no fue clara la postura fiscal”.