Sociales

Más allá de las fronteras

“Lo que uno necesita, nunca va a faltar”

13|01|19 12:15 hs.

En el diálogo con este diario, Joel admite que “hay momentos en que el tema del dinero te va en contra”. Es cuando surge el pensamiento “¿qué estoy haciendo acá en medio de la nada?”. Sin embargo, señala que “luego decís no tengo que pensar así”. Mariana considera que “si uno hace artesanías con amor, música, cosas diferentes y le pone ganas, el dinero va a venir igual. Lo que uno necesita nunca va a faltar, no hay que preocuparse tanto”.


El trato que les dieron fue en general muy bueno. Cuentan que “armábamos la carpa en un lugar en la ruta y a la mañana venía el vecino con café. Cosas re lindas. O te estabas yendo por una calle que por ahí era medio turbia y venía alguien y te decía no vayas por ahí, así todo el tiempo. O te preguntaban ¿tenés doónde quedarte, dónde bañarte? Está muy bueno”.


Mariana y el arte en la ciudad colombiana de Bucaramanga


Joel relata que en Colombia, por ejemplo, “vas a plazas, a algunos lugares, y hay mucho -como está en Argentina- paco, allá tiene otro nombre, bazuco se llama. Pensás que te van a robar, pero hasta las personas más marginadas tuvieron una actitud positiva con nosotros”. 

Aprecian especialmente “la sencillez de las comunidades de la selva o de las islas. Hay quienes tienen celulares, por supuesto, pero los chicos a la tarde están jugando al fútbol, hay torneos los fines de semana. No existe el robo prácticamente”. 

Para Mariana, es importante “conocer más realidades, hay gente para la que es común que se le llueva la casa. En algunas comunidades de la frontera de Bolivia y Ecuador el barco con las provisiones va uno rápido una vez a la semana y el lento una vez al mes, la gente está corta con las provisiones”. 

Joel hace referencia finalmente a la alimentación. “En Latinoamérica tenemos mucho la cultura de comer frito en la calle, nosotros algún día, pero en general siempre comemos sano. Frutas, verduras y muy poca carne”, concluye.