La Región

Claromecó

¡Misión cumplida!

13|01|19 12:34 hs.

Néstor Zoquini es un conocido y querido vecino de Claromecó. No es raro verlo trabajar por y para el pueblo que lo cobija desde que nació. Es más, siempre “le busca la vuelta” para lograr que su lugar de residencia tenga “algo más para ofrecer”. Y este verano lo logró.


La familia Martínez Ortiz, oriunda de Rosario, disfrutó de una semana completa en la localidad balnearia. La arena y el mar, sin dudarlo, fueron los principales focos de atracción en los rosarinos, quienes, si bien ya habían estado en Claromecó hace un par de temporadas atrás, volvieron a destacar las extensas y amplias playas que ofrece el principal destino turístico de Tres Arroyos. 

Tobías tiene 14 años. Fue el primer turista de la temporada en utilizar el paseo accesible que Néstor Zoquini, desde este verano, introdujo como una de las principales novedades. Su objetivo: aportar un granito de arena para que Claromecó sea más inclusivo. Y lo hizo a partir de un proyecto centrado en una bicicleta adaptada a personas con movilidad limitada. “Cuando decidimos ir de vacaciones tenemos que pensar en Tobías, desde el alquiler de la casa hasta en el conjunto de actividades que hagamos junto a mi esposa y mis otros dos hijos”, señaló Santiago Martínez Ortiz, papá de Tobías. 

El adolescente de 14 años nació sin el cuerpo calloso que une los hemisferios cerebrales derecho e izquierdo (estructura que coordina las funciones de ambos hemisferios). “El no habla y no camina. Por ejemplo, le cuesta mucho pasarse las cosas de una mano a la otra. Sin embargo, entiende, sabe y escucha todo. Es muy expresivo con muestras de afecto. Te abraza todo el tiempo”, indicó el rosarino, quien junto a su esposa Verónica y sus otros dos hijos -Lourdes de siete años y Pedro de cuatro- disfrutaron de un descanso en Claromecó. 

En su estadía, la familia jamás imaginó que se iba a encontrar con las posibilidades que este destino brinda -desde lo público y lo privado- en materia de accesibilidad. “Cada discapacidad tiene su necesidad. Empezamos a buscar casa para venir en Claromecó y la mayoría son de dos plantas. Encontramos una en Dunamar. Nuestra idea era conseguir un lugar que esté cerca del mar”, expresó Santiago. 

Ya instalados y con las vacaciones en su punto de inicio, la familia, gracias al puente hecho por la dueña de la vivienda que alquilaron los rosarinos, tomó contacto con Néstor Zoquini. “Nos encontramos con él en la bajada accesible. Ahí hay una carpita y está Cecilia -Ferranti-, la guardavidas encargada de la silla anfibia”, sostuvo. 

Ese domingo, Tobías disfrutó del mar de Claromecó gracias a la prestación mencionada. “La predisposición de Néstor y de Cecilia fue estupenda. Hablando con él, me contó que tenía un servicio de bicicleta adaptada”, dijo. “No teníamos pensado ni estábamos preparados para que Tobías salga a andar en bicicleta. Sí para verlo en el agua con la silla anfibia. Me pongo a ver las fotos y veo que hizo más vida social que nosotros”, resaltó Santiago, totalmente agradecido y gratificado por la posibilidad que Claromecó le brindó a su hijo.


Néstor Zoquini con su bici y un emotivo paseo con Tobías, a quien acompañó papá Santiago


“Disfruté más que Tobías” 
Néstor Zoquini nació en Claromecó hace 27 años. Ama como pocos la naturaleza y el lugar donde reside. Es empleado municipal y, en forma paralela, ofrece el servicio de ciclismo guiado. Además, y como novedad absoluta, puso en práctica una idea centrada en brindar un paseo accesible a bordo de una bicicleta adaptada. 

Con la sencillez y humildad que lo caracteriza, Néstor no pudo ocultar su satisfacción por haber hecho feliz a Tobías a partir de la idea que el claromequense puso en práctica. “Estoy muy contento, verdaderamente. Es una misión cumplida. Fue el primer turista en este verano que pudo disfrutar de la bicicleta. Estoy feliz porque se cumplió el objetivo”, subrayó.

En tanto, el joven emprendedor señaló: “Sentí mucho placer ver cómo la otra persona disfruta de ese paseo. Disfruté más que Tobías. Eso me quedó grabado porque fue lo más fuerte”. 

“Es una segunda opción. Está el baño accesible que hace Cecilia Ferranti; y la alternativa para un día feo es que pueda dar un paseo en la bicicleta adaptada”, agregó. 

Entre sus apreciaciones, Zoquini se mostró feliz por lo que generó en Tobías, el joven que estrenó la bicicleta inclusiva. “Se cumplió el objetivo pero vamos por más”. Néstor entiende que Claromecó tiene mucho por mejorar en cuanto a accesibilidad y turismo inclusivo. 

No obstante, no se queda en esa idea y en forma permanente busca actualizarse y adquirir conocimientos en la materia, siempre con el objetivo de aportarle algo a su comunidad. “Poco a poco vamos mejorando, aunque todavía falta mucho. Estamos yendo por el buen camino. Mejorar la calidad de estos servicios hace que un destino sea accesible”, recalcó.