La Ciudad

Entrevista a Ricardo Germani, Juez de Faltas

Fiestas en la playa: la regulación y “el espacio público mal entendido”

27|01|19 09:56 hs.

Ricardo Germani es juez de faltas en Bahía Blanca desde el año 2005. Con anterioridad, se desempeñó como secretario en el Juzgado Correccional de Tres Arroyos, por lo cual tiene un vínculo especial con nuestra ciudad. 


LA VOZ DEL PUEBLO lo consultó a partir de la realización de fiestas en la playa de Dunamar, con características no habituales, para conocer la manera de regular y ordenar esta actividad nocturna. 

También la entrevista dio lugar al análisis de un proyecto de ley destinado a aplicar un sistema más riguroso en el control de alcoholemia de los conductores, así como brindó su opinión sobre la nueva legislación provincial del uso de cuatriciclos.


Ricardo Germani explicó que el municipio puede intervenir de oficio y establecer límites para el desarrollo de las fiestas


Características 
La competencia que tiene la Justicia de Faltas en Bahía Blanca es directa en el control de las fiestas. En este sentido, Germani explicó que “hay dos líneas de actuación. Una es en la Justicia Contravencional Municipal, que regula la organización de las fiestas privadas o de aquellas que requieren autorización municipal”. 

Se encuentran establecidos “los procedimientos y sanciones para el caso de aquellos que, sin una organización como corresponde o como está establecida, realizan igualmente este tipo de eventos. La sanción generalmente es pecuniaria, en dinero, y la clausura”. 

“Aquellos organizadores que tengan interés en este tipo de eventos, que no son convencionales, deben requerir un permiso a la Municipalidad”


En Bahía Blanca se dispone de una ordenanza que regula las fiestas. Establece las condiciones que deben cumplir los organizadores; “tienen una relación directa con cuestiones de seguridad, relativas al tipo de bebidas que se expenden, para el caso de tratarse de alcohol requieren de una autorización especial”, explicó Germani. 

En la provincia hay que dar cumplimiento al Registro Provincial de Comercialización de Bebidas Alcohólicas, conocido como Reba.  

“No convencionales” 
Hay eventos que tienen una infraestructura previa, en un lugar que requiere la habilitación que extiende la Municipalidad. El juez de faltas realizó una diferenciación con “un evento determinado que puede ser uno solo o más de uno”, pero que se concreta de manera puntual, no en forma permanente. 

En tal caso, explicó que “la competencia es de forma directa de los ejecutivos municipales, esto surge de la ley orgánica de los municipios. Aquellos organizadores que tengan interés en este tipo de eventos, que no son convencionales, que no tienen un local declarado a ese efecto y sin una habilitación de por medio, van a tener que requerir un permiso a la Municipalidad. Y al otorgar el permiso provisorio establece en el documento una serie de condiciones que hacen las veces de norma regulatoria, los límites más allá de los cuales no se pueden exceder”.

Observó que “el municipio está en perfectas condiciones de decidir si va a autorizar la venta de alcohol o no, medidas de seguridad mínima, que los organizadores gestionen una presencia policial a los efectos de generar seguridad a los concurrentes. Estas cuestiones deben ser manejadas directamente de oficio desde el municipio”. 

Se trata de una intervención que genera un antecedente e implica una medida provisoria, hasta tanto se vea la necesidad de dictar una ordenanza. Para ello “hay que tener en cuenta si la cantidad de eventos, el interés y la tendencia de la gente lo justifica. Si no es una frecuencia que amerite el dictado de una norma, perfectamente se puede manejar desde las facultades del municipio, de oficio”. 

“Está instalado en el acervo popular que por ser un espacio público la gente lo puede utilizar de la manera que considere. Craso error”


El acervo popular 
Para Germani, adquiere relevancia tener en cuenta el ordenamiento del espacio público y las situaciones de riesgo que se generan, cuando es utilizado sin los permisos correspondientes. “En muchas ordenanzas de la provincia, en los respectivos municipios, se fijan los criterios para restringir, prohibir o autorizar la utilización del espacio público”, señaló. 

De esta manera, le dan a los lugares donde se quiere desarrolla una actividad “un marco de seguridad garantizada. Generalmente se trata de desfiles, eventos culturales o relacionados con hechos históricos u onomásticos que tengan que ver con el calendario nacional. Siendo controlados, no generan una afectación riesgosa”. 

Puso de manifiesto que “si usted no controla de esa manera, con una resolución, normativa u ordenanza, pasan ese tipo de cuestiones. El espacio público mal entendido, como un lugar sobre el que cualquier persona tiene injerencia”. 

En este contexto, dijo que “está instalado en el acervo popular que lejos de ser reglamentado por la autoridad a quien le corresponde, en este caso las jurisdicciones que son los municipios, por ser público la gente lo puede utilizar de la manera que considere. Craso error. Se requiere un mayor control, la asunción de responsabilidad de las autoridades constituidas”. 

Y expresó que “cuando no está prevista ninguna disposición de seguridad en forma previa, si ocurre un siniestro entra en discusión luego de quien era la responsabilidad”. 

Desde el punto de vista práctico, dejó en claro que “no hay nada más concreto que una ordenanza en la que claramente se defina que es espacio público, cual es el que está bajo la custodia municipal y las condiciones que deberían seguirse. Qué clase de eventos se pueden hacer allí. Es una forma muy atinada para que los municipios puedan estar resguardados ante situaciones de esta naturaleza y por supuesto, en aras de la seguridad de la gente, que es lo más importante”. 

Citó finalmente como ejemplo que, en Bahía Blanca, sobre fin de año “ocurrió un hecho de esta naturaleza en el Paseo de la Mujer. Un evento con un DJ muy conocido fue suspendido y postergado para otra fecha. Los organizadores comprometieron hacer la solicitud de permiso en el municipio y someterse a ciertas condiciones, es lo que parece más razonable”.