Sociales

Claromecó

“El verdadero periodismo tiene que resistir por el bien de todos”

27|01|19 20:56 hs.

María Fernanda Mugica es columnista en el diario La Nación y en La Nación Revista. Allí vuelca todos sus conocimientos sobre cine, dejando su sello marcado a fuego después de, por ejemplo, haber expuesto su punto de vista ante determinada película. 


Más allá de eso, admite que, dentro de la actividad periodística, lo que más la apasiona es realizar entrevistas. Mugica visita Claromecó desde hace 16 años. Junto a su familia, descansó unos días en la localidad y antes de partir rumbo a la intensa Ciudad de Buenos Aires dialogó con este diario. 

En una amena conversación, no evadió ningún tema consultado. Todo lo contrario. Respondió cada una de las preguntas formuladas. “Ahora estoy del otro lado. Es raro”, dice Fernanda, con sentido del humor y antes que la luz roja del grabador muestre que ya está en acción.

- ¿Cómo conociste Claromecó y por intermedio de quién llegaste?
- Si no me equivoco hace 16 que lo conozco. Mi marido es de Tres Arroyos y toda la vida vino acá. El y su familia son fanáticos absolutos de este lugar. La primera vez que vine era invierno, había neblina y no se veía nada de nada. Cuando me fui, mi suegro, quien es un fotógrafo magnífico -refiriéndose a Gerardo García- me regaló unas fotos para que vea cómo es Claromecó en verano. 

- ¿Qué destacás de Claromecó?
- Tiene una playa privilegiada por su amplitud. Y lo que más me gusta de este tipo de lugares, es la tranquilidad que hay. Poder caminar por la calle sin estar pendiente de lo que te pueda pasar, es para valorar. Además, es ideal para relajarse. 

- ¿Estás abocaba en la sección Espectáculo del diario La Nación? 
- Sí 

- ¿Cómo fueron tus inicios en la actividad? 
- En realidad, estudié Dirección Cinematográfica en FUC. Después de eso, hice un Máster en Periodismo que dicta la Universidad Torcuato Di Tella con el diario La Nación. Siempre me gustó mucho escribir y pensé que el periodismo podía ser un lugar para mí. Como te dije, me gusta mucho escribir, al igual que leer. Además, soy muy curiosa. Hice el máster y luego una práctica obligatoria. Elegí espectáculos y a partir de ahí me ofrecieron quedarme. Trabajé en la redacción dos años y hace once que estoy como colaboradora. 

- ¿Qué diagnóstico podés hacer del periodismo de espectáculos? 
- Es un momento de muchos cambios en el periodismo en general. En todo el mundo, no sólo acá. Internet cambió todo y todavía el periodismo está viendo cómo adaptarse a esos cambios, los cuales, además, son muy rápidos. Aparecieron las redes sociales y los nuevos desafíos. En eso surge el periodismo ciudadano, a través de lo cual cualquiera puede hacer periodismo. Al mismo tiempo, y por otro lado, está la legitimidad de las fuentes y la veracidad de los hechos. 

- ¿Cómo analizás la convivencia que se está dando entre el periodismo ciudadano y el periodismo convencional?
- El verdadero periodismo tiene que resistir por el bien de todos. Me parece que es muy importante el periodismo local. Sirve para armar la comunidad en temas sociales, culturales y, obviamente, en los políticos. 

- ¿Se está lejos de que la gente valore más al periodismo profesional que al periodismo ciudadano? 
- Se está notando cada vez más. Después hay un tema económico sobre el cual no estoy segura. No estoy segura yo ni tampoco quienes manejan los medios importantes, tanto de acá como de afuera. Y es cómo monetizar. Antes vendías el ejemplar del diario o tenías pauta publicitaria. 

Ahora ha cambiado mucho eso. Creo que esa cuestión está difícil. Y si eso no se soluciona, se va a complicar porque para que el periodismo sea profesional, tiene que haber una monetización. Eso es más complicado. 

- Sos crítica de cine… 
- Así es 

- ¿Es lo que más te gusta dentro de lo que es periodismo? 
- No. Lo que más me gusta es hacer entrevistas. Estudiar mucho al personaje y, lo más importante, escucharlo. Esas dos cuestiones son muy importantes para hacer una buena entrevista. Sentarte frente al entrevistado, conectarte con él y escucharlo es clave. Lo que te dice, es lo más importante. 


La periodista y su otro amor, Claromecó


- ¿A qué actor o actriz te gustaría entrevistar? 
- Qué pregunta difícil (risas…) Me gustaría entrevistar a cualquiera. Todo el mundo tiene algo para decir. Me han tocado un par de entrevistados difíciles en estos años. Pienso que cualquier persona es interesante. Si es sobre cine, que es algo que a mí me interesa mucho, mejor todavía. 

- ¿Qué debe tener una buena película? 
- Creo que si el guión y los actores son genuinos en lo que están haciendo; y realmente les interesa contar y mostrar, eso ya tiene mucho valor. Después puede ser mejor o peor el producto final. 

- Estuviste como jurado en la última edición del Festival de Cine de Mar del Plata… 
- Sí. Fue la primera vez que participé de esa experiencia. Fue algo muy lindo. Estuve en una sección de películas sobre música, la cual, de por sí, es una sección muy divertida. 

- ¿Qué es lo mejor que tiene un festival de cine? 
- Conocés gente muy interesante. Y también muy buenas producciones. Hoy uno puede ver casi cualquier cosa en su casa por Internet. Hay abiertas muchas posibilidades pero se pierde la experiencia colectiva y el espacio de discusión, los cuales en los festivales de cine siempre están latentes. 

En el streaming, por lo general, tiende a elegir lo que le gusta a uno. Pero también está bueno ver aquello que a lo mejor no te interesa tanto. Eso te hace descubrir cosas nuevas. 

- ¿Qué te parece el cine argentino? 
- Es muy interesante porque tiene mucha diversidad. Hay películas comerciales mejores que otras. Después hay películas independientes que se animan a hacer cosas que nada tienen que ver con la industria. Salen y se ven cosas fabulosas. 

- ¿Cómo te llevás con esta moda del lenguaje inclusivo? 
- A mí me parece perfecto si uno necesita expresarse de esa manera. A mí me cuesta pero creo que es por una cuestión de generación. Yo lo escucho y no me molesta para nada. De todos modos, capaz que me costaría usarlo pero más que nada por un tema de generación o de costumbre. El lenguaje inclusivo no me parece mal.