El Campo

Agroindustria

El cambio climático tiene su mapa de riesgo agrícola

02|02|19 19:08 hs.

Las secretarías de Agroindustria y de Ambiente y Desarrollo Sustentable de Argentina presentaron el trabajo “Mapas de riesgo de déficit y excesos hídricos en los cultivos según escenarios de cambio climático”, con proyecciones para el diseño de medidas de adaptación a la variabilidad climática en el diseño de políticas públicas. 


La Oficina de Riesgo Agropecuario (dependiente de Agroindustria) monitorea desde hace varios años las reservas de agua en el suelo, mediante un modelo de balance hídrico (que incluye características de los suelos, las diferentes fechas de siembra de los cultivos y los requerimientos en cada fase productiva), con el cual se realizaron mapas de riesgo de déficit y excesos hídricos, que afectan a los principales cultivos (maíz, soja, trigo, girasol y algodón). 

“Lo que presentamos es el mapa según el escenario de cambio climático, es decir el riesgo que tendrá un cultivo en un escenario futuro, de 2020 a 2039, midiendo el impacto de los gases de efecto invernadero: en qué zonas van a aumentar y en qué zonas van a disminuir esos riesgos”, explicó a Noticias Agropecuarias la encargada de la ORA, Sandra Occhiuzzi. 


La herramienta fue presentada por Etchevehere y Bergman frente a representantes del sector


Los nuevos mapas se diseñaron tomando dos escenarios de cambio climático, uno de emisiones moderadas de gases de efecto invernadero y otro más extremo, con la tendencia actual de emisiones. “Lo más interesante de este trabajo es que no hay una mala noticia para tal zona o para tal cultivo. Con estos mapas lo que se puede ver es que el riesgo puede aumentar para alguno y disminuir para otro”. 

“Y a partir de ahí se pueden tomar decisiones de políticas públicas: en donde el riesgo climático aumenta se pueden hacer inversiones en infraestructura o trabajar con los productores para adaptarlo a los efectos del cambio; pero el cambio climático va a tener un impacto positivo tal vez para una región tal vez un cultivo pueda expandirse a esa zona que hoy no le es favorable”, describió Occhiuzzi. 

La directora de la ORA aclaró que “estos mapas tienen utilidad para los decisores de políticas, los asesores, las compañías aseguradoras o los semilleros que quieren hacer adaptaciones de variedades a futuro. No es tanto una herramienta para el productor agropecuario porque el horizonte de éste no es el cambio climático dentro de 20 años”. 

“Se proyecta, por ejemplo, que en los noviembre del futuro se espera que llueva más que en el pasado en el Litoral argentino. Pero no es la foto de lo que va a pasar en noviembre de 2020; es una proyección de lo que podría pasar dentro de 40 años”, describió.


Los nuevos mapas se diseñaron tomando dos escenarios de cambio climático, uno de emisiones moderadas de gases de efecto invernadero y otro más extremo, con la tendencia actual de emisiones



Los nuevos mapas se diseñaron tomando dos escenarios de cambio climático, uno de emisiones moderadas de gases de efecto invernadero y otro más extremo, con la tendencia actual de emisiones


Declaraciones 
Las principales características y beneficios de la herramienta fueron presentados por los secretarios Luis Etchevehere (Agroindustria) y Sergio Bergman (Ambiente) en la sede de Agroindustria frente a los actores del sector (CREA, Aapresid, Maizar, Asagir, Coninagro y funcionarios del Ministerio bonaerense de Agroindustria -Leonardo Sarquís, entre ellos-). 

“El cambio climático es una realidad, ante lo que contamos con acciones de mitigación y adaptación. Es fundamental fortalecer los sistemas de información para que el productor pueda mejorar la gestión de los riesgos climáticos y que las empresas anticipen desarrollen instrumentos tecnológicos más útiles ante los nuevos escenarios”, dijo Etchevehere. 

Bergman destacó que el desarrollo económico del país “no puede hacerse a expensas de dañar el ambiente ni la salud de la gente por lo que necesitamos validar las buenas prácticas”. 

En tal sentido, señaló la necesidad de que “haya una ley de cambio climático, para que el Gabinete Nacional de Cambio Climático sea una política de Estado que nos supere a nosotros en esta administración”. 

El trabajo fue elaborado en el ámbito de la Subsecretaría de Agricultura de Agroindustria. El subsecretario Luis Urriza aseguró que con el Mapa “se podrán llevar a cabo políticas orientadas a la intensificación de las rotaciones y al empleo de cultivos de cobertura y de servicios, teniendo en cuenta los períodos de exceso de agua que son esperables en la Pampa Húmeda”. 

Según el comunicado de Agroindustria, el análisis de los cambios en el riesgo de cada cultivo permite establecer políticas de planificación territorial tendientes a aprovechar nuevas áreas con disminución de riesgos previstas e identificar otras prioritarias para promover técnicas de manejo de cultivos o variedades adaptadas a las condiciones futuras en aquellas donde el riesgo se prevé en aumento.