Interés General

Del 20 al 31

En marzo llegará a Bahía Blanca la librería flotante más grande del mundo

02|02|19 20:08 hs.

Logos Hope, la librería flotante más grande del mundo, desembarcará por primera vez en Bahía Blanca, con más de 5.000 títulos en su menú de estanterías y diversos espectáculos a bordo. Estará amarrada en el puerto local desde el 20 al 31 de marzo (con excepción del lunes 25 de marzo) para todos aquellos que deseen disfrutar de sus instalaciones


La imponente embarcación que cuenta con 132 metros de eslora, es operada por Gb Ships, una empresa de origen alemán, y hace más de un año que recorre Sudamérica con 400 habitantes estables en su interior pero con la capacidad de albergar entre ocho y diez mil personas por día. De hecho ostenta un antecedente de 46 millones de visitantes en más de 160 países recorridos.



La librería está abierta para todo el que quiera visitarla, con un valor accesible de 50 pesos (exceptuando a los niños menores de 12 años y ancianos mayores de 65 que no abonarán su pase) pero aclaró dentro del barco hay eventos privados en los que hay que comprar por anticipado los tickets.



La referencia es para espectáculos culturales, conferencias, conciertos, obras de teatro y talleres. No obstante volvió a insistir con el caso de las visitas escolares que no pagarán la entrada correspondiente.



Formar parte del voluntariado que trabaja y habita en el barco tiene sus requisitos. Algunos logran permanecer dos años como máximo de tiempo estipulado aunque también hay un programa de tres meses y otro que abarca un año. Hay que inscribirse en la Ong Operación Movilización, que posee oficinas en más de cien países y en Argentina la sede principal está emplazada en Buenos Aires. Mas allá de la intención, los aspirantes deben someterse a un programa de entrenamiento.



Cada ocupante tiene un rol laboral para la comunidad de la embarcación ya que existen equipos de mantenimiento, de carpintería, empleados de la librería, operarios de la sala de máquinas. No se acude a ningún tipo de tercerización de actividades y lo destacable también es que hay casos de personas que desempeñan tareas en su vida particular y, dentro de la nave, u ocupan el mismo rol o aprenden nuevos para la convivencia en altamar.



En la misma línea, como en lo cotidiano de cada trabajo, también gozan de la posibilidad de tener una jornada de franco y poder efectuar visitas en la ciudad o puntos donde se establezcan. Desde lo humano, a pesar de constituir un verdadero crisol de naciones, el total de los tripulantes se dividen en grupos de veinte personas, en los cuales interaccionan sus miembros, conviven y forman amistades entre ellos. (C9Bahía)