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Sociales

Fue operado y ahora queda esperar

Thiziano, a punto de nacer auditivamente

03|02|19 10:20 hs.

“Thiziano estuvo como encerrado en un frasco dos años y un mes”, le cuenta Daniela Pascucci a LA VOZ DEL PUEBLO. “Ahora comenzará a percibir el mundo auditivamente”, agrega. Daniela Pascucci, mamá de Thiziano Pucci dio la buena noticia a LA VOZ DEL PUEBLO después de un proceso muy largo y de lucha con la obra social IOMA. 


Luego de que el Instituto de Obra Médico Asistencial aprobara los implantes cocleares y ordenara la compra que necesitaba el pequeño de dos años y un mes, hubo que esperar que llegaran al país, que por cuestiones burocráticas tardaron cinco meses. 

El 18 de enero ingresaron del exterior los implantes que necesitaba Thiziano para poder escuchar e insertarse en el mundo del sonido y del habla. Sin esperar, se realizó la operación en Tandil a cargo del equipo del doctor Santiago Magaró, otorrinolaringólogo infantil, con la supervisión del doctor Eduardo Hocsman, director en esta especialidad en el Hospital de Clínicas de Buenos Aires. 

Fue una intervención que duró cinco horas -el viernes 25- y que los padres de Thiziano pudieron sobrellevar gracias al acompañamiento de la familia y de otras personas que tienen hijos en las mismas circunstancias que el pequeño tresarroyense. “La recuperación es bárbara y nos sorprende que no atinó a sacarse las vendas que tiene en los oídos”, dijo la mamá a LA VOZ DEL PUEBLO. 

El niño fue implantado de los dos oídos el mismo día. Después de eso la familia se quedó una jornada más en Tandil y regresaron el domingo pasado a la mañana a su casa, “es un genio, se porta muy bien, ya tiene dos años y un mes”.

La intervención 
Para Diego y Daniela el camino hasta la puerta del quirófano fue larguísimo y con muchas dificultades. “Cuando le saquemos las vendas -algo que ya ocurrió- no va a escuchar automáticamente porque el implante va por dentro de la cabeza y por fuera unos aparatos tipo audífonos que no se conectan directamente en la oreja. Es como un imán que le pusieron dentro de la cabeza y un cablecito que va a lo que él tiene dañado que es la cóclea. Es ese cablecito el que cumplirá la función de la cóclea”, explicó Daniela. 

El proceso tardará un mes en cicatrizar, luego se aplica el procesador que va colgado en la oreja -en la parte de atrás- “va conectado con un circulito de metal -como un chupete- que va al imán que tiene en la cabeza, eso es lo que lo va a hacer escuchar”, describe la mamá. “Su edad auditiva va a comenzar cuando activen el procesador en un mes”, manifestó Daniela, algo que ocurrirá en los últimos días de febrero.

“Con los audífonos tenía estimulación, pero se los sacaba y ya no los toleraba. Este proceso continuará también en Tandil para que especialistas en implantes cocleares sean los encargadas de enseñar a usarlos, porque tienen muchos programas y hay que conocerlos muy bien”, señaló. 

El mundo del sonido
“La importancia de los implantes es que comenzará a hablar de a poco, primero a balbucear como un bebé, y a fines de febrero comenzará a percibir el mundo auditivamente y el reconocimiento del lenguaje se hará de a poco. Aprenderá a decir su nombre, papá, mamá, los objetos de la vida cotidiana, unir el sonido al objeto que quiera nombrar”, explicó la mamá de Thiziano.

Los procesadores tienen un programa que baja la intensidad de los sonidos fuertes para que al principio no lo perturben, por eso el volumen al inicio será bajo, para que comience a sentir poco a poco. “Sentimos un alivio bárbaro después de tanto nervio y estamos muy tranquilos. Fue tremendo llegar hasta la operación. Cuando llegaron los implantes al país y a la clínica descansamos algo y cuando nos dijeron que todo había salido bien ya nos relajamos”, finalizó Daniela, que está feliz, al igual que Diego y Thiziano. 

La esperanza y la lucha, la pelea por sus derechos los mantuvieron de pie con el único objetivo de mostrarle a su hijo un mundo que también tiene sonidos.