La Región

San Cayetano

El Balneario celebra sus Bodas de Oro

07|02|19 12:23 hs.

“No es la última ola con su salado peso la que tritura costas y produce la paz de arena que rodea el mundo: es el central volumen de la fuerza, la potencia extendida de las aguas, la inmóvil soledad llena de vidas”. 


Con esas palabras y con más de 200 vecinos, turistas y funcionarios municipales presentes, comenzó el acto central por el 50º aniversario de la fundación del Balneario San Cayetano, desarrollado frente al Centro Cívico de la villa. 5 de febrero de 1969, día en que la expedición encabezada por el entonces intendente Horacio Emilio Sieber colocaba la estaca fundacional de lo que hoy es el principal atractivo turístico. 

La continuidad del mismo estuvo dado con la entonación del Himno Nacional, interpretado en lenguaje de señas por la directora del coro de Lengua de Señas Argentina, Liliana Biondo; y la proyección de un emotivo video que resume, con el testimonio del propio Sieber, los primeros pasos de la gesta fundacional.



Decisión superadora 
En su discurso, el intendente Miguel Gargaglione calificó estas Bodas de Oro como un momento que sirven para reflexionar. “Según la mirada que le demos podemos decir que ya pasaron 50 años, como algo muy lejano, sobre todo cuando lo que se festeja tiene la participación de muchos actores, algunos que están y otros que lamentablemente ya no están. La otra mirada, es que para la vida institucional de un pueblo, concluimos diciendo que joven es nuestro Balneario y que transformación ha tenido desde aquella foto donde se colocaba el mojón fundacional”. 

Seguidamente, el jefe comunal destacó aquella decisión política superadora adoptada. “Hubo un intendente que con solo cuatro años y medio de gestión, logro administrar la comuna, ejecutar las obras que todo pueblo necesita, pero también, pensó, estudió, trabajó, cabalgó, propuso, gestionó, busco adhesiones y todo lo que nos imaginemos para que San Cayetano tuviese su balneario. Gracias al intendente don Horacio Emilio Sieber”. 

El apoyo de vecinos y productores lugareños también fue motivo de agradecimiento. “Una visión de futuro debe ser compartida para ser luchada y trabajada en conjunto, para que al final del camino mencionado, también sea disfrutada. Hoy, aquella decisión la disfrutamos todos, pero lo más importante es que la disfrutan nuestros jóvenes y si seguimos en la senda del crecimiento ordenado también la disfrutarán las futuras generaciones. Hablar de jóvenes es hablar de hijos y nietos y es también hablar de hijos y nietos de quienes donaron estas tierras, que además de disfrutar esta villa, deben estar orgullosos de la enorme medida adoptada, aceptando ese cambio de paradigma sobre estas 300 hectáreas. Gracias a la familia Sáenz Rozas”. 

Gargaglione también mencionó en su discurso a los primeros inversores o propietarios, a comerciantes de las distintas épocas, a las instituciones gubernamentales y no gubernamentales y a todos los que de alguna manera apostaron a nuestra villa balnearia. gracias a todos los que dijeron presente a la gran cita”. 

Por último el intendente calificó al Balneario como un icono del desarrollo local. Es la industria sin chimeneas. Como gestión, en base a las buenas prácticas, nuestro compromiso fue cuidar el patrimonio municipal, mejorarlo, dándole un valor agregado y fijar políticas públicas que reafirmen lo antes dicho”.



Valores 
Por su parte, el presidente de la Asociación Playas de San Cayetano, Gonzalo Sáenz Rozas resaltó “esos valores con los cuales actuaron todas aquellas personas que transitaron por este ya largo camino en la vida del Balneario: respeto por los ideales de cada uno, la solidaridad, el bien común y el trabajo continuo. Todos esos son pilares fundamentales para lograr una equilibrada y armoniosa convivencia”. 

Luego de recordar a los pioneros, aquellas personas que entregaron su tiempo y esfuerzo desinteresadamente, Sáenz Rozas resaltó el compromiso del Ejecutivo Municipal, siempre predispuesto para escuchar y debatir las distintas opiniones que surgen a diario, reconociendo la labor del director del Balneario Jorge Haag. 

“Anhelo fervientemente que el camino trazado continúe en las generaciones venideras, y los convoco a seguir trabajando todos juntos por nuestro querido Balneario”, y a la vez unirnos en un fuerte y sentido aplauso en homenaje a todos aquellos que pasaron y a los que están presentes”, concluyó el presidente de la Asociación Playas del San Cayetano. 

El acto continuó con el descubrimiento de placa en el edificio de la Oficina de Turismo, responsabilidad de “los vecinos de siempre” María Andersen, María Jensen, Cristina Andersen, Elsa Tompsen, Luis Skaarup, junto al director del Balneario Jorge Haag y al intendente Miguel Gargaglione. 

La historia, un libro 
Con el objetivo de dejar documentado, tanto los inicios como el desarrollo de la villa balnearia, se llevó adelante la tarea de investigación, recopilación y posterior edición de un libro, la coordinadora de Turismo, Lucía Camejo, fue la responsable de contar a los presentes la experiencia de “San Cayetano, la historia del Balneario”. 

“La idea de realizar este libro surge a mediados del 2018 cuando Horacio Sieber nos llamó para proponernos hacer el libro de los 50 años del balneario. Nos reunimos y luego de conocer su idea, y el enfoque que se le daría comenzamos a trabajar. 

Gran parte de la información la brindó Don Horacio, con fotos, recortes periodísticos y sobre todo muchas anécdotas, todo lo cual se compaginó y editó por una profesional. “Es un libro que cuenta desde los comienzos hasta la actualidad, dado que también se entrevistó al intendente sobre cuales fueron sus aportes para el crecimiento de este balneario. “Estamos muy contentos de que hayamos podido hacer este libro, un libro que va a quedar para que las futuras generaciones sepan cómo se inició este maravilloso Balneario, y a su vez tiene un fin muy lindo que es darle a la Capilla San Isidro los 100 tomos para que los vendan y así recauden para realizarle mejoras”, explicó Lucía. 

La jornada en el Balneario culminó con una muestra fotográfica sobre la historia del Balneario, con material aportado por vecinos que inmortalizaron en imágenes momentos significativos, y la degustación de un plato especial preparado por personal municipal.