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Policiales

La inseguridad castiga sus finanzas

Le robaron por cuarta vez en 38 días y sumó pérdidas por 100.000 pesos

08|02|19 09:09 hs.

La inseguridad le hizo comenzar de pésima manera el año a Berenice Zandstra. La propietaria del restaurant bar Catarsis, ubicado en la intersección de las calles Falucho y 1810, sufrió cuatro robos en los últimos 38 días y en la noche del miércoles, tras el cuarto episodio, en el que un solitario delincuente ingresó tras violentar un acceso y se llevó 20.000 pesos, asegura haber llegado a los 100.000 pesos de pérdidas en todos los hechos. 


Después del episodio más reciente, ocurrido en el mismo día en que la policía había allanado la casa de un sospechoso de uno de esos hechos, Berenice se hartó y decidió hablar. Indignada, a cuatro años de haber abierto, es la primera vez que vive esta seguidilla delictiva, “la verdad es que antes teníamos más patrullajes. Hace un año, que no la veo pasar de noche (a la patrulla). Ahora hablé con el comisario, para que el patrullero pase más seguido, que pare acá”, dijo a LA VOZ DEL PUEBLO, mientras afuera de su negocio podía advertirse la presencia de un móvil de custodia, que poco después ya no estaba. 

“En total, entre los cuatro robos, con los gastos y las pérdidas, llevó 100.000 pesos en estos días. Sin embargo, no es lo material lo que me molesta, sino que perdés tiempo, vivis angustiado, con miedo. Por suerte, todavía nunca estuve con un delincuente amenazándome”, dijo a modo de consuelo. 

En cuanto al último episodio sufrido, Zandstra no encuentra explicación a la manera en que el delincuente burló todas herramientas dispuestas para prevenir el delito en el local ubicado en una novel zona gastronómica de la ciudad, caracterizada por la apertura de nuevos bares y restaurants, donde en los últimos días, también fueron denunciados actos vandálicos y robos en otros comercios, “no sabemos cómo hizo para entrar. Había puesto alarma, cambié y puse más cerraduras. Igual, entró por la cocina, se llevó plata que había en la caja, que estaba destinada a proveedores”, dijo antes de informar que, para entrar, el ladrón forzó una puerta que da a la cocina. Una vez adentro, poco tardó en llevarse 20.000 pesos.

Filmados 
La existencia de numerosas cámaras de seguridad dentro del local, permitió conocer la fisonomía de todos los delincuentes, “en todos (los robos) están filmados, pero siempre se cuidan. Entran con gorro de lana, cuellito y guantes, menos en el último, que cuando vino Policía Científica, se encontró con una puerta toda marcada”, y no se descarta que se haya levantado alguna huella, “no tenemos sospechas y no es siempre la misma persona”, añadió la damnificada. 

Al referirse a la seguidilla de episodios delictivos, Berenice recordó: “en el primero es un pibito que entra por la cocina y se lleva todo lo que hay en la caja. La segunda, (el ladrón) entra por la puerta de adelante con una llave que sabía dónde la guardábamos, la buscó, la encontró, estuvo adentro y se llevó un sobre con plata. El tercero fue un día de lluvia, el ladrón se metió por una ventana que había en la cocina y se llevó lo poco de cambio que teníamos. Tambien bajó todas las térmicas del tablero, me cortó las cámaras y no pude ver más nada. Subió y se llevó una computadora de arriba y bebidas”. 

Al mismo tiempo, de manera reciente, la joven empresaria tresarroyense tuvo novedades sobre algunos avances en la investigación de uno de los hechos, pero asegura no haber recuperado nada, , “rastreamos el auto que vino a robar la tercera vez y, con las cámaras de la calle y gente que nos ayudó a conseguir información, logramos ver una patente. Con esos datos, retuvieron dos horas a una persona y creo que le sacaron el celular, pero no sé nada más”. 

Sobre el cierre, señaló que todos los hechos fueron denunciados, excepto el primero, “pensé que era algo pasajero, que no se iba a repetir”. Un triste destino le demostró que estaba equivocada.