La Ciudad

Alicia Rodríguez

Ella tira sola

17|02|19 09:36 hs.

“No sos pescador si no tenés la caña en la mano. La caña no se deja nunca, lo lindo es sentir el pique, esa emoción que sentís que te dice que ya estás enganchando”. La frase lleva la firma de Alicia Rodríguez, una pescadora de toda la vida y que la semana pasada participó por octava vez de Las 24 Horas. “Mi papá se levantaba un día y nos preguntaba si queríamos comer corvinas a la parrilla, entonces con ese objetivo salíamos todos al mar a pescar”, recuerda. Y lo que se hereda… 


Nació en Tres Arroyos y sus padres vivían en el campo -en el Paraje 43 yendo hacia Indio Rico- donde estuvieron hasta que ella cumplió cinco años. La familia se trasladó a Tres Arroyos porque su hermano mayor comenzaba primer grado, por lo que se instalaron en Estrada al 700. Por la cercanía a su hogar fue hasta cuarto grado a la Escuela N° 15, momento en que sus padres deciden trasladarse a una quinta frente a la Escuela N° 26, establecimiento en el que cursó sus últimos tres años de la primaria.

“El verano era Claromecó y pescar”, cuenta Alicia con una sonrisa franca. “Mi papá y tíos me ayudaban al principio a tirar la caña, también pescaban mi mamá y mis tías, que siempre llevaban sus cañas, y cuando eran más chicas tiraban con una latita”, agrega. 

Cuando finalizó la escuela primaria Alicia hizo cursos de cosmetología, maquillaje, depilación, peluquería, masajes corporales, por lo que sus trabajos tuvieron que ver con lo que había aprendido. 

Se casó a los 18 años con Marcelo “el Burri” Segovia, a quien también le gusta la pesca. “Con mi papá en el mar y con mi marido en lagunas, ríos, y también en el mar”, dice. Tiene su propio equipo de pesca, arma sus líneas, los chicotes, encarna, tira… Se maneja sola: “Practiqué hasta que supe tirar”, dice orgullosa.

Los comienzos 
“Empecé a tirar de atrás apoyando la plomada y tirando. Hace unos años unos amigos de la pesca me enseñaron a tirar como péndulo, por eso voy un poco más atrás, pero me defiendo y en los concursos tiro sola”, le cuenta a LA VOZ DEL PUEBLO la pescadora de 52 años, mamá de Pablo (31), Gabriela (29), Vanesa (27) y Melisa (16) -que sigue los pasos de su familia y tira sola, interviene en los Interclubes, el año pasado fue subcampeona-. “La chiquita es la que más acompaña, aunque la pesca le gusta a todos mis hijos”, aclara orgullosa. 


La pescadora no deja su caña, tanto es así que durante Las 24 Horas su hija Melisa le alcanzó el mate cada vez que quisieron compartir unos verdes


El programa televisivo “Pasión por la pesca” es parte también de sus vidas, de él forma parte su esposo junto al conductor Califa Calafate. Alicia pesca en todos los concursos de la zona, en Pehuen Có, Marisol, Oriente, Necochea, Monte Hermoso, en los que en tres oportunidades obtuvo premios en las tablas generales.  

Tirar solas 
Alicia cuenta que hay categorías de damas y menores y éstos a su vez pueden -por reglamento- ingresar en las calificaciones generales. “En el concursos no está el decreto de que cada uno se tenga que valer por sí sola, sino que dice que a las damas le puede tirar un hombre”, algo que para Alicia es “una desventaja para las mujeres que tiramos solas, no sé si piensan que somos inútiles y no podemos valernos por nosotras mismas”, determina.

La mujer aclara que estas categorías -damas y menores- tienen premios menores entre otras cosas porque les puede tirar un hombre y entiende que de esa manera “nos desvalorizan porque no tenemos la misma rivalidad a la par con otra mujer o con otro hombre, en algún momento se darán cuenta que nosotros podemos, y que sea competitivo entre mujeres, entre chicos y entre grandes”. 

La pescadora no duda en afirmar que “si tenés la suerte que te pique está en cada pescador saberlo sacar, por lo que es lo mismo que te tire un hombre o que tires vos”. Alicia defiende la postura por la que las mujeres tienen que tirar la línea solas: “Tenemos capacidad para hacerlo, tirarás más cerca. ¿Cuánto? Diez metros, porque la suerte está en que te pique y hay que saberlo sacar. Sería bueno que cada participante se tire, algunos hombres anotan a sus señoras y tiran ellos más adentro por lo que tienen más posibilidades, pero perjudica a las mujeres que se tiran solas”, insiste en sus apreciaciones. 

Antes, cuando Alicia empezó a concursar no había más de cinco mujeres participando y actualmente hay unas 50 por eso para ella “es importante dar el empujoncito para que tiren solas y eso se tiene que dar para que se sepan valerse por sí mismas, ya que cada vez hay más mujeres que les gusta este deporte y lo practican”, dice. 

Las piezas 
En un concurso de pesca variada en Copetonas -del Instituto Almafuerte- la pescadora salió primera en damas, en otro, 8° en la general con un chucho de 8,900 kilos. En un concurso de corvinas en Pehuen Có obtuvo una de 4,900 kilos y ganó el premio por la pieza de mayor peso general y también el de damas. 


Alicia en el podio, en el Concurso del Club Quilmes, en Reta, en enero de este año


Además sacó un chucho de seis kilos que le otorgó otro puesto premiado en la tabla general, “ese día era todo redondo”. Tuvo otros premios, en el último concurso de Quilmes salió tercera en damas, en el del Club de Pesca también tercera. “En damas he tenido varios premios”, asegura. 

Los lugares 
“Vamos viendo con mi marido en qué lugar del mar es más conveniente tirar, que esté más corto o si hubo pesca en la semana, si se puede ir más adentro para tirar”, cuenta Alicia respecto a cómo toman la decisión de instalarse. 

Algunas veces si el destino del concurso es más lejano pasan la noche en el mar o en un camping y otras van a la mañana bien temprano. En general hacen campamento cerca de algún conocido porque miran que los pescadores que estén sepan sacar la línea o la levanten o bajen si hay pique. “El código es ayudar al pescador que le pica”, expresa. 

Alicia habla con naturalidad y conocimiento de dar vuelta el riel, encañar, encarnar, “soy bastante desprolija porque es tiempo y técnica, pero le pongo la mejor onda” y menciona además la calidad de las nuevas cañas que tienen enorme tecnológica, son más livianas, con mejor reacción. “Armamos en casa las líneas con mi marido y Melisa, pertenecemos al Club de Pesca Tres Arroyos donde nuestra hija también enseña a hacer los nudos, las líneas, los anzuelos para que los chicos sepan hacerlo solos sin que los adultos los ayuden”.

La pescadora no deja su caña, tanto es así que durante las 24 Horas de la Corvina Negra su hija Melisa le alcanzó el mate hasta el mar cada vez que quisieron compartir unos verdes. Llegue o no el pique Alicia no va a estar desatenta, lo espera tranquila y paciente, parada frente al mar abrazada a su caña, esa que desde muy pequeña le enseñó el amor y la pasión por pescar. 

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 Pasión por la pesca 
Alicia habla de la pasión que se siente por pescar. “Te desenchufás, no tenés horario, voy el fin de semana y no importa a qué hora comes y tampoco tenés horario para volver”, cuenta. “Cuando volvés tenés que planchar, cocinar, lavar, pero antes te relajaste totalmente”, agrega. 

A la mujer le gusta el mar, pero dice que su predilección está en el río con las lisas que pesca en el Quequén o en el arroyo Claromecó -en la segunda cascada- o abajo del puente peatonal. “Hay que tener paciencia”, aclara. Algunas veces el pique no es constante y puede pasar todo el día sin que haya pesca, “igualmente la pasas pensando en cuándo te va a picar y se va pasando el tiempo sólo pensando en eso”, explica. 

La casa de Alicia y de “El Burri” tiene un único e importante tema de conversación recurrente: “Siempre es la pesca”. Algo que también comparten con sus amigos. Alicia manifiesta que como hay tan pocas mujeres pescadoras, en su trabajo esto no es tema de conversación. “Mis compañeras del CEF Nº 4 no entienden de esto, así que mis charlas de pesca son con mi familia y con los amigos de mi marido que me tienen en cuenta como mujer, todos damos opiniones”. 

La pescadora destaca orgullosa que es un deporte de familia, “es la familia pescadora, es deporte sano al aire libre en la naturaleza”. Tanto es el amor por esta actividad que no importa el clima, Alicia se la banca. “Me pongo pilchas, traje de goma, anorak, un pulovercito y nunca dejo la caña, jamás la tiro y la dejo para ir a tomar mate o sentarme. Si son seis horas de concurso yo estoy seis horas con la caña en la mano, necesito sentir el pique y quiero estar atenta a eso, firme con la caña algunas veces ni voy a comer y si lo hago saco la caña para ir”, relata. “La pesca te relaja, te saca el estrés, es una paz, nadie te grita o te llama, pescas y te lo podes comer. Por ahí en la canaletita más cercana tenés la emoción de sacar un pez, traerlo, limpiarlo en la playa y comerlo”. 

Todos los concursos de los que participa con su familia le dan mucha emoción, “es la misma en uno que en otro. Todos los fines de semana, sea invierno o verano, es la pesca, no hay otra salida”, finaliza Alicia que ama sin límites pasar horas con su caña y desde hace ocho la tiene como protagonista de Las 24 Horas.