La Región

Oriente

Histórica cosecha de lúpulo en la zona

22|02|19 19:26 hs.

“Luego de dos años de arduo trabajo logramos la primera cosecha de lúpulo Oriente-Marisol 2018/19. Gracias a todos por el apoyo y a los que me ayudaron creyendo en mí. Sí se puede. Ahora a seguir creciendo, buenas birras y buena vida. Salud”.


Agustín Stella es el autor de este mensaje repleto de felicidad y satisfacción por haber logrado ver el fruto de su trabajo, pero también por acabar de concretar un hecho histórico, la cosecha de un cultivo no tradicional por estos pagos, ya que suele crecer de manera más segura en otras zonas de nuestro país. 

“El lúpulo lo planté a fines del invierno y comienzos de la primavera de 2017, traje rizomas del sur, de la variedad Cascade y Nugget”, comenta Agustín a este diario, al tiempo que señala que se plantaron 34 rizomas. “Es una plantación bastante chiquita, pero era una prueba para ver si era posible cultivarlo en Marisol -aclara el emprendedor- , ya que el lúpulo requiere un clima y un suelo especial”, sostiene.



Un salto al vacío 
Por cuestiones climáticas, los lugares ideales para la siembra de lúpulo están ubicados en Neuquén y El Bolsón. Por los dichos de Agustín, además de estudiar bien los cuidados que merecía la planta había que tener cierta osadía para sembrarla. “Estamos muy justos con la latitud que soporta la planta, pero creíamos que era posible. Entendíamos que las condiciones se daban, aunque no en forma óptima, pero sí teníamos fe de que podía andar. Así que se sembró”, comenta. 

Y agrega: “No tengo registro de que haya plantaciones de lúpulo en la zona, así que fue como dar un salto al vacío, probar si funcionaba, y si bien la plantación no es de las mejores calidades, porque son plantas jóvenes todavía, estamos teniendo una cosecha positiva. Yo estoy muy contento”.  

Los cuidados 
Respecto a los cuidados que hay que tener con el cultivo del lúpulo, Agustín explica que había que ver el pH de la tierra, que tiene que estar en el orden del 6,5 - 7, ligeramente ácido, pero en el campo cercano a Marisol donde se sembró, “el pH estaba un poco más alto, estaba en 8, un poco más ácido, así que tuvimos que corregir el pH de la tierra”. 

Además, cuenta que “había que regarlo diariamente, ya que las plantas de lúpulo necesitan riego abundante en cierta época del año”. 

Asimismo, se debe construir falderas, porque es una planta similar a una enredadera, que necesita un lugar a donde fijarse. En tanto, la plaga más complicada que tuvieron que combatir, fue la hormiga negra, que hace mucho daño a la plantas.  

Cerveza zonal 
Semanas atrás en este mismo diario, contamos la historia de Agustín y la creación de la Cerveza Artesanal Mulpunleufú, un producto “made in Marisol” que nació hace sólo unos pocos meses y que ha sido muy bien recibida en la zona. 

Sobre su motivación para lanzarse a producir la cerveza, indica: “Quería hacer algo para Marisol y me decidí por hacer una cerveza. Primero estudié cómo hacerla, luego me fui perfeccionando, no fue una tarea fácil, pero ahora estoy tratando de disfrutar los comentarios de la gente, las devoluciones, seguir aprendiendo y terminar de darle una identidad a la cerveza de Marisol, que busca ser una birra suave, para disfrutar del verano”. 

Stella amplía su idea de la cerveza ideal: “Primero, con la versión Blond de Mulpunleufú, una rubia con una malta Pilsen, se diseñó una cerveza suave, ligera con una espuma cremosa pero sobre todo suave y no con mucho amargor”. 

Agustín, quien ha tenido unos años muy productivos en Marisol y también forma parte del nuevo cuerpo de Bomberos Voluntarios, señala que la cerveza Mulpunleufú “es una birra 100% producida en esta zona. La idea el día de mañana es poder elaborarla también con los ingredientes de acá, con la cebada y el lúpulo de campos cercanos a Marisol”, comenta. Ese es el sueño que tiene por delante. Otros ya los cumplió y los empezó a hacer realidad con la histórica cosecha de la semana pasada.