Opinión

Por Juan Francisco Risso

El aviso de Neftalí

24|02|19 10:37 hs.

Por Juan Francisco Risso


El 18 de Octubre de 2018 La Nación titulaba: “Video: la insólita pelea entre un policía, un juez y un abogado que terminó con la fuga de un sospechoso”. Todos los medios dijeron lo mismo. Personalmente discrepé, discrepancia que volqué en mi nota “Semántica” ¿la leyó? No es tan vieja. Creo que decía algo archisabido: que la policía inventa delincuentes, sea por su mentalidad represiva, sea para mejorar las estadísticas. Y que lo venden así. En ese momento se criticaba –se insultaba- al juez marplatense Dr. Noel. Que –decían- con su intromisión ayudó a escapar al sospechoso. Googleen juez Noel y verán qué clase de policía tenemos. Sí, son muchos, y no todos iguales. Estos venían a ser ejemplo de lucha contra el delito. Y gracias a ese juez “garantista” –que no hizo nada concreto, digámoslo- el sospechoso se hizo humo.

 Pero la causa –bien pesada para Noel- siguió. Pedí un informe a un amigo cercano a la causa. Y me dice: “El "merodeador" resultó ser Hugo Palacios, conocido "petisero" en el ambiente de polo, del Club de Polo de Paraná, ciudad en la que vive, y quien desde hace un año fue contratado por el Metropolitan Polo Club de la ciudad china de Tianjin (15 millones de habitantes) donde pasa trabajando gran parte del año. La revista Viva del diario Clarin, el 16 de diciembre del año pasado a propósito de esto le hizo un reportaje. 

“Este señor, antes de retornar a China el 4 de diciembre, se tomó un avión desde Paraná y vino a declarar espontáneamente en la causa penal, movido por la injusticia que sufría el juez Noel según sus propias palabras”. 

“Dijo que el 17 de octubre, día de los hechos, hizo un transferencia en el Banco Francés sucursal de la calle Güemes de Mar del Plata, y salió a la vereda para comunicar por su celular dicha operación. En ese momento fue abordado de manera prepotente, agresiva por la policía que le preguntó que hacía y le pidió los documentos. Una vez identificado le dijeron siempre de modo poco cordial que se fuera. En ese momento el uniformado que posteriormente fue el principal protagonista de los hechos reconoció a Noel que pasaba y comenzó a insultarlo. En principio este no le hizo caso pero ante los gritos insistentes volvió y lo increpó. Allí intervino el abogado Spinelli quien fue golpeado como se vió en los videos”. 

Ahí tienen al delincuente de campera roja. Datos de la causa. Todos –todos- se dedicaron a maldecir a ese juez Noel. La maledicencia se retroalimentaba. Ya vieron a La Nación, medio serio si los hay, según el mito urbano. Pero yo seguí el consejo de Neftalí. 


Volodia Teitelboim y su amigo Pablo Neruda, en Chile


Neftalí Reyes –luego Pablo Neruda- y Volodia Teitelboim eran amigos. El segundo era escritor y abogado. En un programa televisivo recordó que Neruda solía preguntar: ¿qué hacemos hoy? Cierto día Volodia debía ir a la ferretería.

-“Pues vamos de ferreterías” –aceptó Pablo. Fueron. Y Volodia pidió al ferretero tantas tuercas de tal medida.

-“Para mí también” –dijo Neruda. Luego pidió –pongamos- chavetas así y asá.

-“Para mí también” dijo Neruda. Allí estaban, cada quien con sus paquetitos. El ferretero preguntó si querían algo más. Y Volodia pidió entonces un taladro y un juego de mechas.

-“Para mí también” dijo Neruda, a quien Volodia señaló como “hombre inútil”, queriendo destacar su poca destreza manual. Y entonces intervino : 

-“Pero hombre… para qué quieres tú un taladro y un juego de mechas…”

-“Para hacer agujeros” respondió Neruda.

-“¿Y para qué quieres hacer agujeros?” repreguntó Volodia. Miró al presentador televisivo, que lo miró a él, interrogando con la mirada.

-“¿Y sabe qué me dijo? –otro silencio.

-“Para mirar el mundo”.

Diríase que hace cincuenta años Neruda presagiaba la Argentina 2019. Quien quiera conocer la verdad de esta Argentina que compre su taladro, su mecha, y que luego aplique el ojo y vea por sí mismo. O bien, que crea lo que le cuentan. 

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Juan Francisco Risso