La Región

Adolfo Gonzales Chaves

La vigencia de Los Nenes

28|02|19 11:37 hs.

Librería Los Nenes es un histórico comercio local que el año pasado cumplió 100 años de vida y que encierra una rica historia, incluso si bien el local ya está en manos de los descendientes del fundador, aún está en el negocio y se la sabe ver a la esposa del iniciador de esto, María Concepción Iriarte de Gómez, que cuenta con nada menos que 103 años. 


LA VOZ DEL PUEBLO dialogó con la hija, Francisca Raquel Gómez (Paquita) que actualmente está al frente del comercio, quien nos hizo una reseña de la historia, y también habló de la actualidad comercial. En principio nos manifestó: “El negocio gracias a Dios viene muy bien, no me puedo quejar, es algo que lo he tomado con mucho cariño, ya que si bien me crié en él, porque era de mis padres, siempre dediqué mi vida a la docencia. Pero luego que me jubilé y mis hijos se casaron, siempre pensé continuar con el negocio”. 


Casa Los Nenes es una marca registrada de la ciudad


Francisca contó que el año pasado se cumplieron 100 años de vida comercial de Los Nenes y fueron meses de muchas emociones. “Fundamentalmente tener a mi madre con vida, que el día 13 de diciembre cumplió 103 años, sumado a la sorpresa que tuvimos porque nos visitó el intendente municipal, doctor Marcelo Santillán. Algo que nos pareció un gesto hermoso, dado que dejando de lado las cuestiones políticas, tuvo palabras muy lindas para mi mama, y trajo un ramo de flores de regalo, que nos emocionó mucho”.

"Mi padre llegó de España a los 16 años a Tres Arroyos, donde estuvo un año y luego se vino a esta ciudad, porque leyó en LA VOZ DEL PUEBLO que se vendía una librería, y con algunos ahorros que tenía pudo adquirirla"


La fundación
Después la actual conductora de la tradicional librería se metió de lleno en la historia del comercio. “Mi papá creo la librería en el año 1918, estando en principio a una cuadra de aquí, donde hoy está la farmacia Pasteur, luego vino unos metros hacia aquí, donde esta Decoraciones Oscar, ya que al lado estaba el edificio de correo por esa época y entonces por esos años estar una librería cerca del correo era importante por el movimiento que había”. 

Luego llegó la oportunidad de trasladarse a la ubicación actual. “La llegada a donde hoy estamos fue algo que ni mi papa lo soñaba, porque se había construido para la Tienda La Esmeralda. Mi padre llegó de España a los 16 años a Tres Arroyos, donde estuvo un año y luego se vino a esta ciudad, porque leyó en LA VOZ DEL PUEBLO que se vendía una librería, y con algunos ahorros que tenía pudo adquirirla”. 

“Por esos años -continuó- había muchos españoles que habían llegado a nuestro país y algunos de ellos habían arribado a Gonzales Chaves y estaban en una pensión y todos los días después de almorzar venían al Club Social a tomar un café, que en esa época funcionaba como verdadero club social. Hoy el edificio está frente al nuestro tal cual como entonces su fachada y pertenece a la Sociedad Italiana”, indicó. 

En la continuidad del relato, comentó que “en esa clásica mesa de café se juntaban los gerentes de los bancos Provincia y Nación y otros comerciantes y un día Guillermo Moronell, que era martillero, le dijo a mi papa que se remataba ese día el local donde estamos ahora, y le preguntó si no lo quería comprar”. La respuesta del papá fue contundente: “Le dijo que no podía hacer frente al costo del mismo. Pero el gerente del banco Provincia le dijo que lo comprara, que él le daba el crédito, y así lo entusiasmó y de esa manera concurrió al remate y luego de algunas ofertas, mi padre hizo la suya y lo compró”. 


Francisca Raquel Gómez junto a su mamá, María Concepción Iriarte de Gómez, que recientemente cumplió 103 años


Para completar la anécdota, Francisca remarca “el valor tenía por entonces la palabra, porque sólo la firma le bastó a mi padre para que le adjudicaran el crédito”. Luego de otros conceptos, señaló: “Mi mamá por entonces era empleada de una perfumería de un señor Berutti, que funcionaba en calle Juan Elicagaray donde esta Solana, y el propietario enfermó y se fue a Córdoba, previo a ello le ofertó la perfumería a mi papá, quien le dijo que no entendía nada del rubro, si quería que se la comprara se la tenía que vender con la empleada para que atienda esa sección y así fue que mi mama llegó a esta librería”. 

Francisca contó que su mamá era 21 años menor que el papá y que terminaron siendo novios y luego se casaron. “Mi mamá siempre que habla de mi papá, manifiesta que son esos amores que creo ya no existen, porque lo recuerda de una manera especial. A mi entender fue su padre y su esposo, porque mi mamá perdió a su papá cuando sólo tenía tres años”.  

Las ventas 
En cuanto a la actualidad comercial, quien hoy lleva las riendas de Los Nenes manifestó: “La venta sigue bien, siempre me baso en los concejos de mis hijos que son comerciantes y les va muy bien. Desde ya que tengo que estar pendiente de la movilidad de los precios porque este año que pasó fue tremendo. En lo que es librería a partir de las vacaciones de invierno fue una carrera titánica con los precios y hay que estar actualizando permanentemente para poder permanecer”. 

En este sentido, explicó: “Mi teoría es marcar con un porcentaje bajo, porque lo importante es que la mercadería rote y se amplíe la cartera de clientes”. 

En lo que tiene que ver con su experiencia personal como comerciante, contó que “al principio me costó adaptarme al negocio porque se había hecho una idea la gente que era un lugar caro y no era así, después se superó eso y estamos muy bien, incluso el año del centenario con las promociones que hicimos nos fue muy bien, hasta logramos nuevos clientes, pero todo es en base a sacrificio y dedicación”. 

En tanto, resaltó el giro que le hizo a la perfumería ingresando nuevas marcas de primera línea e importadas, al igual que la marroquinería, indicando finalmente: “Gonzales Chaves me ha devuelto mucho, ya que si me va bien es porque el pueblo me lo brinda”.