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Voces de los Fierros

Con 15 años, Yané subió al podio

26|03|19 10:22 hs.

Hacer podio en su segunda carrera oficial no es para cualquier piloto; tampoco que se consiga en la primera competencia que disputa en el autódromo de su ciudad, ante toda su gente y frente a tanta expectativa. 


Todas estas fueron alternativas que el jovencito Felipe Yané fue cumpliendo de a una el pasado fin de semana, cuando la categoría Minicross abrió el campeonato 2019 en el Taraborelli, como parte del espectáculo de las Mayores. Y la verdad que no parecía que a la máquina Nº 54 la tripulaba un chico de 15 años; por el contrario, parecía que por tanta consistencia lo hacía un piloto experimentado, el cual en un pasaje de la prefinal le peleó mano a mano al campeón el primer puesto, y entre sobrepasos de uno y otro armaron un carrerón. 

Mientras esperaba el momento de subir al podio, donde despertó la mayor algarabía de la tarde, Felipe reconocía que “tuvimos una gran carrera, estamos muy sorprendidos todavía con el tercer puesto conseguido, así que queremos disfrutarlo”, destacó en el inicio. 

Después de la gran lucha con Manu García, la final lo puso a prueba un par de veces, en sendas largadas; primero porque se quedó sin lugar cuando el auto de Duarte marchaba lento por el centro de la pista, y en la reanudación cuando hubo un toque delante suyo. “La verdad que con Manu hicimos una linda carrera, nos respetamos muchísimo; después en la final nos complicamos, quedé octavo pero pude remontar y gracias a Dios quedé tercero”, comentó. 

El festejo del podio fue especial. “La verdad que sí, todos estaban muy contentos. Yo no tengo más que palabras de agradecimiento para toda la gente que estuvo acá. Esto reafirma nuestra intención de querer ser protagonistas en todas las carreras, el objetivo es estar entre los 10 primeros y seguir aprendiendo”, reconoció Yané. 

Dentro de sus expectativas no estaba que todo anduviera tan bien. “Nos sorprendió mucho el rendimiento del auto, desde un principio anduvo bien; después yo me fui acostumbrando, me adapté y me sentí cómodo. La verdad que tuvimos un muy buen principio de año y esperemos poder seguir así o parecido; pero esto se dio gracias a todas las personas que trabajan en el auto y a los que quiero agradecerles, como son los que van siempre al taller después de salir de sus trabajos, a las publicidades, y en especial a Miguel de Marcos, a mi papá (Guillermo), a Jorge Anzorena y a Morocco, Federico Di Rado, por todas las horas que le mete al auto para poder armarlo”, completó Felipe con su sonrisa pícara y juvenil.