La Ciudad

Malvinas: informe especial

“Un día va a venir un avión inglés y nos va a bombardear”

02|04|19 09:44 hs.

Por Fernando Catalano


En su casa, Carlos Bancur, acompañado por Patricia Ferrando y Hugo Cortés recibieron a LA VOZ DEL PUEBLO para rememorar juntos una experiencia que compartieron junto a Lito López Cabañas durante la guerra de Malvinas, en Claromecó. Convencidos de rendirle un tributo por lo que consideraron que fue “un gran servicio a la patria”, cada uno desde su lugar repasó de qué manera ayudó -o acompañó- al radioaficionado tresarroyense que, desde el Faro, se metió en la guerra. 

Invencible 
Cortés, que concurrió durante la mayoría de los días a la casa ubicada sobre avenida Costanera, contó que Lito “tenía un equipo similar -o igual- al de los ingleses, era muy moderno. A él se le había ocurrido empezar a escuchar a los barcos desde que salían de Inglaterra”, algo que aseguró que pudo lograr con el detalle de haber podido identificar a cada uno de ellos, entre los cuales se encontraba el Invencible. 



Se trataba del portaaviones más importante, desde donde se emitían las ordenes, y al cual una noche Lito detectó que “dejó de transmitir”. Recuerda Cortés que a lo largo de estos 37 años, desde Gran Bretaña han negado que ese navío insignia haya resultado dañado en la guerra, sin embargo regresó meses más tarde a su base en Europa, supuestamente después que se le efectuaran arreglos en altamar. 

El referente del museo regional Aníbal Paz que fue un testigo privilegiado de las escuchas supo que la noche en que el Invencible dejó de transmitir fue inmediatamente después de un ataque de aviones argentinos que fue dada por exitosa, por las fuerzas criollas.   

Un “bacon” 
Otra anécdota que rescató Cortés tuvo que ver con la intervención hecha para evitar que los aviones ingleses se puedan orientar mediante una triangulación de señales de radio. “Para eso necesitan las señales que algún barco prestaría al otro lado de Malvinas, pero también una desde el continente, para la triangulación”, explicó. 


La voz en inglés de Susana Ferrando contribuyó a despistar a los ingleses


Y agregó que Lito “detectó escuchando una radio de Río Gallegos -y me lo hizo escuchar- que mientras un locutor hablaba se percibía cada tanto un ‘bip’ ‘bip’. ‘¿Sabés que es eso? Eso es un ‘bacon’ que instalaron los ingleses, con eso están triangulando”. Precisó que una vez identificada la señal, la radio fue sacada del aire, con lo cual se le cayó la triangulación a la armada inglesa. 

Confundiendo 
Patricia, acompañó durante esos días a su hermana Susana Ferrando hasta el Faro. A pedido de Lito, se sumó a las actividades. “Había que ir a la noche, a veces hasta las 11 y pico, o más tarde. Le daba textos que tenía que decir. Susana hablaba muy bien inglés y entonces tenía que decirlos en la frecuencia de ellos para confundir las informaciones que estarían dando desde otro lugar”, describió. 

Alto riesgo 
En el caso de Bancur, fue nada menos que el encargado de llevar a cabo una tarea de riesgo al tener que instalar la antena en el punto más alto del faro. “Me fue a buscar porque me conocía de mucho tiempo antes, yo le hacía todas las cosas de antena a él. Andaba con las antenas permanentemente, venía a cada rato”, recordó. 

El ex fomentista de Dunamar también valoró que Lito posteriormente enviaría al Consejo de Administración de la Cooperativa Eléctrica de Claromecó una muy conceptuosa nota en agradecimiento por el servicio prestado, que no se limitó sólo a instalar la antena.

Bancur era llamado ante cualquier necesidad que hubiese desde el punto de vista técnico, y también era de los que concurría para estar al tanto de lo que sucedía. “Esta era una ocasión para él espectacular, porque podía hacer algo muy útil”. 

Y añadió que finalizado el trabajo, lo hecho por el radioaficionado tresarroyense fue “insospechadamente extraordinario para el país. No había quien se comunicara de esa manera, y por algo le compran al Gallego la patente de la antena”. 

Identificando 
Cortés subrayó que “lo más importante de la escucha que hizo, desde un principio, fue que pudo ir identificando los barcos. Es decir, cada radio de un barco salía con una potencia o una identificación diferente. Y si bien no se daban a conocer, vos no sabías que estaban hablando del portaaviones Invencible, pero sabías la frecuencia. Lito pudo identificar bien desde qué barco se estaba hablando. Era claro que de un barco salían todas las órdenes para todos los demás, y ese tenía que ser el Invencible que era donde venía el almirante inglés”, detalló. 


Hugo Cortés


Repercusiones
Luego explicó Cortés que concluida la guerra, Lito viajó a Inglaterra desde donde se trajo las repercusiones del trabajo hecho. “Había notas periodísticas donde criticaban el accionar de radioaficionados argentinos que le habían entorpecido las maniobras a los barcos. No sólo que mandaban mensajes confusos sino que ponían una portadora muy fuerte que tapaba la comunicación de ellos. Mientras había dos barcos dándose órdenes, él largaba una señal tan fuerte que tapaba la onda de ellos”, contó a modo de ejemplo.

Y Bancur acotó que en medio de esas tareas no faltó la oportunidad que desde una voz femenina se escucharan “puteadas” contra el radioaficionado tresarroyense que para camuflarse se respaldaba en el trabajo de otros tantos radioaficionados criollos.

“Van a volar todo” 
Tanto Bancur como Cortés dijeron mezclando el tono de broma con la seriedad del caso, que le marcaban a Lito que con determinadas acciones “estábamos poniéndonos en riesgo, que un día va a venir un avión inglés y nos va a bombardear acá. Van a volar todo”. 

En el cierre Cortés, y sabiendo de la existencia de los registros diarios que elaboraba Lito, remarcó que en su momento se negaba a “escribir sus memorias, o lo que pasó en la guerra. Creo que es un homenaje que había que hacerle por la participación que tuvo que fue muy efectiva”. 

Finalmente abrió el reconocimiento para todos quienes estuvieron acompañándolo y dijo que “cada uno trató de poner lo que pudiera, y nosotros a través de Lito tuvimos la posibilidad de hacer un pequeño aporte. Me parece que era una injusticia que algún día no lo supiera nadie, porque Lito ya no está, y muy poca gente sabe lo que pasó. Y fue realmente cierto”.