La Región

Coronel Dorrego

Un intendente de “hacer los mandados”

02|04|19 12:17 hs.

- ¿Cuáles fueron los motivos de su incursión en política?

- Muchos. El primero y principal es que hay una historia familiar que me empuja, mi padre fue concejal de la Unión Cívica Radical, candidato a intendente y siempre en mi casa se habló de política en los momentos que la familia se juntaba. Entonces eso fue despertando el interés en uno. Mi familia ha participado, tanto mi mamá como mi papá, de distintas instituciones que tienen que ver con la vida de la comunidad y eso lo fuimos viendo de chicos. Y lo que me terminó por definir fue la propuesta en su momento de quien fue intendente de Dorrego, Fabián Zorzano, de participar de una lista. 

Era y soy afiliado de la UCR, iba a charlas, algo de militancia, pero no mucho, ayudaba en las fiscalizaciones en las elecciones, pero la invitación a integrar una lista fue lo que terminó de definir mi participación en política en 2009, después de ahí he participado en forma ininterrumpida. 

- ¿Y ser candidato a intendente? 
- Se fue gestando sin darse uno cuenta, generando en el tiempo. Me costó bastante llevar adelante la función de concejal, siempre me preocupé y ocupé de las cosas, de andar y conocer bien el distrito, las instituciones, su gente y uno se va involucrando, aprendiendo. Y lo de la candidatura a intendente fue algo espontáneo, había otras personas que también aspiraban a ese cargo, pero nos pusimos de acuerdo bajo algunas pautas para definir quién era y me tocó a mí. Y hoy me encuentro en la etapa final de este mandato. 

“Uno no deja de ser intendente nunca. De todas maneras es posible desenchufarse un poco, asistir a un evento social, compartir una cena con amigos y charlar de cualquier otra cosa de la vida, pero son ratitos cortos”


- Ganó por un porcentaje alto, un 53%. 
- Si, fue un porcentaje muy bueno, y en 2017 en las elecciones intermedias la lista que representaba al oficialismo de Cambiemos también obtuvo más del 50% de los votos. Es difícil sostener esa intención de voto en el tiempo, pero al menos lo que ha pasado hasta ahora nos ha dejado conformes. 

- ¿Cómo fue el primer día como intendente?
- Ese primer día uno lo asume con la ilusión de dar lo mejor. Es una tarea muy importante, de muchísima responsabilidad, por suerte me tocó hacerme cargo de un municipio con sus finanzas equilibradas, que no tiene excesos de personal, sin deudas más allá de las normales de la actividad diaria. Un distrito en el que permanentemente hacen falta obras, gestiones, y estos tres años han sido muy productivos por la consecución de objetivos y la ejecución de proyectos. Y esa ilusión del primer día no se pierde nunca, uno siempre está pensando qué podemos hacer, qué podemos mejorar y corregir. 

- ¿Cómo pasó a ser la vida diaria en la calle pero ya como intendente? 
- Cambia un poco, porque es inevitable que la gente aproveche la presencia de uno para hacer algún comentario. Uno tarda más tiempo en hacer los mandados, he tratado en lo posible de no perder esa costumbre porque eso genera un acercamiento con la gente, ver los problemas y la realidad. Llevar un hijo a la escuela o ir a buscarlo, por ejemplo, he tratado de seguir haciéndolo. 

Se complica un poco más, pero el contacto con la gente es importantísimo porque nos hace estar siempre con los pies sobre la tierra. Además, en un distrito tan grande como el nuestro uno tiene que destinar algún día a la semana para visitar alguna localidad, más los viajes por gestiones, insume mucho tiempo y no siempre se puede todo. Pero es importante mantener y sostener todo esto. 

- ¿Y la vida en familia? 
- Tengo por suerte una familia que me acompaña y ayuda mucho, me apoya y comprende. Tengo tres hijos -dos hijas están estudiando fuera de la ciudad-, y también es cierto que estamos en un distrito donde hay muy buena gente, en general es muy ubicada y respetuosa. Algún intercambio de opiniones alguna vez, pero nunca una situación difícil en la calle. Y también en algún punto valora que uno trate de mantener esta sana costumbre de ir a hacer los mandados, a los actos donde lo invitan, incluso como vecino o padre, en el caso de la escuela, y es importante acompañar a la familia y a los vecinos. 

- ¿Qué le preocupa de lo que por distintas razones no se puede hacer?
- Lo que más me preocupa a mí y a todo el equipo de gobierno que transitamos esta función es la situación económica general del país. Una inflación que no cede. La ausencia de créditos o tasas exorbitantes que no contribuyen a un desarrollo de la economía. Soy contador y tenemos un estudio de muchos años que lo inició mi padre y hoy con mi hermano nos toca hacernos cargo, y uno ve a través de su trabajo la realidad que vivimos. 

Quizás sean las mismas preocupaciones que teníamos en 2015, donde no se podía exportar, donde las retenciones eran un impuesto altísimo, de todo eso algo se ha ido corrigiendo, pero en definitiva tenemos un Estado que gasta más de lo que recauda y ese es el origen y el principal problema que tenemos. Entonces vivimos una situación muy delicada. Pero también debo reconocer que se ha avanzado en muchos aspectos, pero las preocupaciones económicas no nos permiten ver las cosas buenas que se han hecho en otro sentido. 

- ¿En algún momento puede no ser el intendente?
- Es difícil, fui deportista y todavía hago algo el deporte que puedo. Pero voy a la cancha y es inevitable que alguien se acerque y aproveche la oportunidad de haberte encontrado y plantearte algún tema. Uno no deja de ser intendente nunca. De todas maneras es posible desenchufarse un poco de la función, asistir a un evento social, compartir una cena con amigos y charlar de cualquier otra cosa de la vida, pero son ratitos cortos. 

- ¿Qué va a incidir para ir por la reelección? 
- Fundamentalmente las pretensiones personales, las intenciones que uno tenga. Lo bueno que a nivel local se ven enseguida esas cosas que se hacen y generan satisfacción. No podemos separarlas totalmente de lo que pasa en el contexto nacional, pero dependerá de las ganas de uno, de las posibilidades electorales, la decisión de mi partido y de Cambiemos. Estamos próximos pero todavía tenemos margen para definir. 

En la familia se habla, pero el acompañamiento siempre está, y como nos pasa a todos, lo que queremos ver es que el otro esté bien y por eso trabajamos, si bien todos los días hay sinsabores y nada es fácil, lo importante es que uno esté bien y convencido de lo que quiere.