La Ciudad

Parten el domingo a la noche

"Hace casi dos semanas" viven en la Terminal

05|04|19 10:46 hs.


Juana Juliana Estefanía Miranda tiene 25 años y es de Tucumán. Su pareja Rubén Darío Actis, cumplirá este sábado 6 de abril 36 años, nació en Mar del Plata, pero durante un tiempo residió en Tres Arroyos. Desde “hace casi dos semanas”, le cuenta ella a este diario, están viviendo en la Terminal, y van a partir el domingo a las ocho de la noche. 

El diálogo tuvo lugar en un banco exterior. Un mate les permite templar un poco el cuerpo e intentar eludir el frío de la mañana. Rubén Darío posee un certificado de discapacidad, que fue emitido en nuestra ciudad en el año 2015. 

Explican que vinieron porque le quedó dentro de un cajero la tarjeta que utiliza para cobrar la pensión; “sí o sí tenía que venir a esta ciudad para hacer el trámite. Ahora solamente me falta ir al banco a habilitarla”, explica. 

Además relatan que asistentes sociales les consiguieron un lugar. “No nos gustó mucho. Era de una mujer que toda la noche estaba abriendo las puertas, no te dejaba dormir, y a las seis te despertaba”, dice Rubén Darío. 

Decidieron quedarse en la Terminal. Junto al banco se observan los bolsos y otras pertenencias. Disponen de frazadas para cubrirse por las noches. Juana Juliana Estefanía señala que “para comer tratamos de rebuscarnos como podemos. El pide comida, fiambre, pan, el agua caliente para el mate la compramos o la conseguimos en la Terminal, con la poca plata que tenemos para tener algo en la panza”. 

El destino final que tendrán es Bella Vista, en la provincia de Tucumán. “Ahí tenemos una casa”, afirman. “Partimos para Mar del Plata y luego hacia mi provincia”, puntualiza ella. 

La joven, ante una consulta sobre sus familiares, describe brevemente una situación difícil, pero no da mayores precisiones: “Tengo un nene de dos años y medio, me lo sacó la Justicia. Y a una nena me la mataron con un año y siete meses”. Rubén Darío fue padre por primera vez cuando era adolescente y tuvo quince hijos que “están bien, con sus madres”. 

Piden si hasta su viaje, previsto para el domingo a las 20 horas, vecinos que quieran hacerlo pueden acercarles alimentos. “Algo para comer, ese es el asunto”, concluyen.  

Te interesaría leer