La Ciudad

Tras las reuniones

Trabajadores de la ex Laso ante “la esperanza que nos queda”

06|04|19 09:22 hs.

Las instalaciones vacías, silenciosas, frías y desoladas de la fábrica ex Laso, tal como se las ve durante el primer tramo del otoño de 2019, finalmente podrían empezar a cambiar si es que se ponen en marcha una serie de medidas tendientes a reactivarla. 


El sábado pasado -a las 14- se desarrolló una esperada reunión entre gerentes que la empresa tenía en la planta de la ciudad de Pilar donde ya iniciaron un proceso para recuperar su capacidad productiva, y sobre todo fuentes de trabajo. 

En Tres Arroyos, y tras el encuentro donde se barajaron las posibilidades existentes, parecería ser que está latente la posibilidad de albergar cierta esperanza, ante la contundente falta de alternativas a mano, que no sea la mera desaparición de las plantas locales y de cada fuente de trabajo. 

“Al principio va a ser difícil, no se va a saber cuánto se va a cobrar, ni cómo, pero es una apuesta a esta reactivación, y es la esperanza que nos queda”, se sinceró D’Annunzio.


Es por eso que el acercamiento concretado días atrás podría aproximar a las partes -gerentes y empleados- a una próxima salida para iniciar el proceso de recuperación. LA VOZ DEL PUEBLO visitó ambas sedes de la ciudad, la ubicada en el interior del Parque Industrial y la restante sobre calle Chaco donde -fugazmente- se pudo contactar a uno de los gerentes que impulsa la reactivación. 

Gentilmente pidió no hacer declaraciones por el momento, y se marchó esperanzado en que cada parte asuma su rol en el único plan existente -a la vista- para rescatar una importante fuente de trabajo y de agregado de valor del distrito.

“La gente dio el apoyo” 
“Tuvimos una asamblea con todos los trabajadores y ahí comentaron cómo van a ser los pasos para ésta reactivación”, confió ayer Juan D’Annunzio en declaraciones hechas por teléfono desde Buenos Aires a La Voz del Pueblo.


Juan D’Annunzio, secretario general local del gremio de la alimentación


Contó además que en el encuentro de hace una semana “la gente dio el apoyo para poder reactivar la planta de esa manera, y ya estamos trabajando en los detalles de cómo van a ser los días de trabajo y el personal abocado a las distintas plantas”. Indicó que en la planta de calle Chaco “nos falta el gas y nos dicen que al cabo de 60 a 90 días ya podría estar instalado”. 

En tanto señaló que la ubicada en el Parque Industrial “está prácticamente en condiciones”. Se trata de la que sufrió el paso del tornado del 1º de enero de este año que “si bien afectó algunas cosas, estaría (operativa) una vez arreglado lo que se rompió que son algunas chapas, la antena de información y algunas cosas más”.

Confió D’Annunzio que “haciéndole la limpieza y fumigación ya estaría en condiciones de estar operativa esa planta y se podría empezar a hacer algún fasón -trabajo para terceros- en ella”.   

En 15 ó 20 días 
Estas circunstancias han generado cierta expectativa. “Esperamos que al cabo de 15, 20 o un poco más de días ya podamos hacer las primeras pruebas y empezar -de a poquito- a producir”, manifestó el líder sindical del sector alimenticio de la ciudad. 


La planta del Parque Industrial podría estar operativa dentro de “15, 20 o un poco más de días”, según D’Annunzio


En cuanto a la propuesta que llevan a cabo con las plantas locales un grupo de gerentes de la ubicada en la ciudad de Pilar, D’Annunzio expresó que resulta ser “algo novedoso si se quiere en este tipo de plan de trabajo porque lo hace la gerencia que nos dice que el propietario Fernando Sansuste no está más. Que realmente se borró, que los abandonó a ellos, como a nosotros, aunque sigue siendo dueño de la empresa”. 

Mochila al hombro
Igualmente el referente sindical les reconoció la intención de intentar recuperar la producción y las fuentes de trabajo. “Ellos quieren tomar esta posta, ponerse la mochila al hombro y salir a ver si se puede generar trabajo genuino para la gente”, sostuvo. 

“La oportunidad será para aquellos que se sumen y cumplan ciertos requisitos que se van a normar entre todos para que sean iguales en la cobranza y en el trabajo”, explicó el líder sindical.


Y sincerándose ante la única posibilidad de recuperar el sustento para las familias tresarroyenses que esperan por una solución, añadió que “al principio va a ser difícil, no se va a saber cuánto se va a cobrar, ni cómo, pero es una apuesta a esta reactivación, y es la esperanza que nos queda”. 

Con quiénes
El proyecto de reactivación de las plantas “contempla a todos los empleados que quieran sumarse, porque sabemos que hay compañeros que se fueron porque consiguieron otro trabajo, y otros que no les interesa estar”. Insistió con que quienes decidan comprometerse deberán aceptar “que no se sepa cuánto van a cobrar, ni cómo”, siendo ésta la única posibilidad disponible. 

Explicó también que la oportunidad será para “aquellos que se sumen y cumplan ciertos requisitos que seguramente se van a normar ahora entre todos y para que todos sean iguales en la cobranza y en el trabajo”. 

De todas maneras destacó que esa situación serviría para “poder iniciar” la recuperación, y que se extendería “hasta que la fábrica esté en condiciones nuevamente de poder producir, regularizar sueldos y demás”. De un total de 140 empleados, serían 120 -incluyendo a gerentes y supervisores- los que estarían en condiciones de ingresar al proyecto.