La Ciudad

"No notamos crisis grande en Tres Arroyos"

El cierre de Lucaioli “no tiene nada que ver con la crisis económica”

09|04|19 10:39 hs.

El titular del Sindicato de Empleados de Comercio local, Roberto Di Palma, despegó de la actual crisis económica que atraviesa el país al cierre de la sucursal tresarroyense de Lucaioli y lo atribuyó directamente a problemas financieros que la empresa contrajo años atrás con la compra de otra firma. Asimismo, en declaraciones hechas a LA VOZ DEL PUEBLO, observó que no hay “una crisis grande” en la ciudad.


Hasta el sábado 
“Estuvo abierto hasta el viernes pasado. Y el sábado les dijeron de Bahía Blanca que ya no abran, que esperen en la casa que están suspendidos, y que en los próximos días si hacen una venta de un centro de distribución que tienen en Neuquén van a poder afrontar algunos gastos y pagar algunas de las cosas que deben”, contó Di Palma sobre la situación de los cinco empleados que aún permanecían en Lucaioli, después de los 20 que supo tener en total contando la segunda sucursal que funcionó en el interior de la Cooperativa Agraria. 


Roberto Di Palma, secretario general del Sindicato Empleados de Comercio de Tres Arroyos


Acerca de la situación contractual de los trabajadores tresarroyenses de la firma bahiense, indicó que “les están debiendo un mes de sueldo y el aguinaldo”, y que como encargado, venía cumpliendo funciones un gerente de la ciudad portuaria. 

Según Di Palma todo comenzó cuando Lucaioli compró “una cadena de venta de electrodomésticos de la Patagonia, y eso se los llevó puestos”.


“Nada que ver” 
Fue en este marco que Di Palma señaló que “el problema no tiene absolutamente nada que ver con el tema de la economía de la crisis de Macri. Vienen de la época de Cristina con problemas”, acotó. 

Explicó entonces que todo comenzó cuando Lucaioli compró “una cadena de venta de electrodomésticos de la Patagonia, y eso se los llevó puestos. Estaban en Neuquén -en varios lugares- y nunca pudieron salir. Vienen con problemas financieros por lo menos desde hace seis o siete años”, remarcó. Incluso destacó que la firma en general llegó a tener “900 empleados en todo el sur, ahora tienen 400”.  


Un aviso advierte sobre el cierre “momentáneo”, para organizar el cobro a clientes de la ciudad


Nunca mejoró 
De acuerdo al sindicalista siempre hubo intervención desde el gremio en el caso local de Lucaioli. “Desde que esto se puso así, y nosotros hemos concurrido a reuniones a Bahía Blanca, nunca fue para mejor. Ahora está la empresa en concurso preventivo”, agregó. 

En cuanto al cartel colocado en el frente del local donde informa sobre el “cierre momentáneo”, aclaró que responde a que “tienen muchas cuentas a cobrar y van a poner algún centro de recaudación para que la gente vaya a pagar”. 

Contó de hecho que ayer mismo “tuvieron que abrir para entregar muebles porque tienen un compromiso de venta”. Y añadió que “hasta el jueves no sabían que iban a quedar suspendidos. Pasa que la situación ya no daba para más”.  

Situación en la ciudad 
Consultado como referente gremial sobre la situación laboral y la actividad comercial en Tres Arroyos, Di Palma dijo que “no hemos percibido que haya problemas con las empresas que estaban más o menos bien”. 

También se refirió puntualmente al caso de las que se han estoqueado mucho para la temporada de verano y no pudieron colocar esa mercadería, y que hoy tienen problemas financieros. 

“Una óptica que compró pares de lentes de sol, vendió pocos y le quedaron de clavo. Otro trajo muebles de jardín y no vendió ninguno. Son negocios pequeños de Tres Arroyos que no tienen resto, alquilan, tienen empleados, los bancos están carísimos para prestar plata”, describió. 


El sábado, la empresa informó desde Bahía Blanca a los empleados que no debían abrir, que estaban suspendidos


Al rojo vivo, no 
Igualmente se refirió a la situación de las empresas más tradicionales de la ciudad. “Los históricos vienen como siempre, no es que están al rojo vivo. Cumplen con las obligaciones, nosotros no notamos atrasos pero están los otros que por ahí no se han modernizado lo suficiente y ha venido otro desde abajo que se modernizó con artefactos de electricidad -o con cosas de construcción más modernas- y los primeros han quedado más abajo y no mueven en la misma proporción”, comentó. 

Tras descartar cesanteos o recortes de horas de trabajo Di Palma subrayó que “no estamos sobre un polvorín, hoy. Pero no sé cuánto más puede aguantar la gente”.


Di Palma resaltó de todas maneras que “no notamos que haya una crisis tan grande en Tres Arroyos, tampoco está ‘pum para arriba’. No hay un parate pero se ve que en tres, cuatro años, las cosas se vienen poniendo cada vez más difíciles”. 

Los rubros 
Al repasar rápidamente la situación del comercio local dijo que “en lo que hace a los rubros nuestros acá en Tres Arroyos, construir se sigue construyendo, el campo está muy bien”. Y agregó que “los comercios que uno ve que cerraron son cuentapropistas, como si yo me pongo una venta de ropa de trabajo y me va mal; y no lo puedo sostener porque el alquiler sale 25 ‘lucas’. Pero no son negocios que tenían muchos empleados”. 

Tras considerar que casos como el cierre de Supermercados Planeta fueron emblemáticos, repasó que la firma tresarroyense “también venía con problemas financieros desde la época de Cristina”. Sobre ese mismo rubro mencionó que “la llegada de tantos orientales un poco también los perjudicó”, aunque no dejó pasar por alto la “irresponsabilidad empresaria” de quienes tienen a sus empleados “en negro”. 

De los súper asiáticos dijo además que “ocupan poca gente pero de a poco se han ido encuadrando, cumplen”. Para redondear su paso entre los sectores comerciales de la ciudad, expresó que “me da la sensación que está más perjudicado el del calzado e indumentaria”. 

Dijo al respecto que “para el inicio de clases no se vendió lo que se pensaba que se iba a vender. Estaba la Fiesta del Trigo y la gente se desplazó, y todo lo que sea útiles para el inicio de clases hizo que la gente se seque más”. 

Después de haber descartado que se estén produciendo cesanteos o recortes de horas de trabajo –algo que pudo constatar con la sede local de la cartera bonaerense de Trabajo- subrayó que “no estamos sobre un polvorín, hoy. Pero no sé cuánto más puede aguantar la gente”. 

A todo esto la empresa -que tiene 58 años de trayectoria- también tomó igual medida con las sucursales Trelew, Rawson, Puerto Madryn y Tandil.