Policiales

Debate por tentativa de homicidio

Rociada con nafta: Piden 12 años de prisión para el presunto agresor

12|04|19 09:26 hs.

A la pena de 12 años de cárcel pidió la Fiscalía de Instrucción y Juicio que sea condenado un hombre acusado de intentar quemar viva a su ex pareja en marzo del año pasado. En tanto, la Defensa de Julio Alberto Ríos (27), solicitó la libre absolución de su cliente o, subsidiariamente, que sea condenado por “lesiones leves y amenazas”. 


El citado pedido de pena fue impulsado ayer por la mañana en la jornada de alegatos por la doctora Natalia Ramos, titular de la UFI N°6, especializada en caso de violencia de género, aunque al momento en que supuestamente ocurrieron los hechos, a cargo de manera interina del doctor José Bianconi, hoy titular de la UFI N°17. Durante su exposición, la fiscal sostuvo la carátula de “homicidio agravado por el vínculo en grado de tentativa”, un delito para el que el Código Penal prevé pena de entre 10 a 15 años de cárcel y, en este caso, el agravamiento obedece a la presencia de los hijos menores de edad de la pareja al momento del hecho, en el que estuvo en riesgo su vida.


La fiscal Natalia Ramos pidió 12 años de prisión para Julio Alberto Ríos


Según Ramos, quedó “debidamente acreditado” que la víctima, Geraldine Valdéz San Martín (25), al momento del arribo de la policía estaba “bañada” en nafta la noche del 7 de marzo de 2018 y, ante la existencia de un cambio testimonio de la jornada inicial, donde la mujer aseguró que “no recordaba” si el imputado tenía un encendedor que, aparentemente falló tras arrojarle dos litros de nafta a su ex pareja.

Miedo y violencia 
En ese sentido, la fiscal argumento que, “no había encendedor porque él sale detrás de la chica cuando ésta huye del lugar y se lo podría haber llevado (al encendedor) o tirado por ahí. Mucha prueba de eso (la existencia del encendedor) que se incorpora por lectura y las testimoniales que la chica hace una vez que se consumó el hecho”, señaló refiriéndose al contenido de la denuncia en la policía y las declaraciones posteriores firmadas por ella en la Fiscalía durante la instrucción de la causa. 

“En principio lo que planteo es que, para comprender la causa, primero hay que comprender el círculo de la violencia y la situación en cual se encuentra inmersa la señora”, agregó. 

Al profundizar sus fundamentos, Ramos se refirió a las razones por las que Valdéz San Martín habría modificado sus dichos con respecto a la denuncia inicial, “posiblemente haya cambiado su discurso por lástima, por culpa, porque lo quiere (a Díaz), quizá hasta por necesidad, porque a ella le conviene (por ejemplo) que esté libre trabajando así le pasa alimentos en lugar de preso. Pero eso no quita la culpa de lo que hizo”, estimó, antes de recordar cómo (según lo denunciado) evitó tomar contacto con el encendedor durante la presunta agresión, “ella refirió (la víctima) que, con su fuerza y su cuerpo, logró alejar el encendedor de su cuerpo”. 

Ya en el cierre, Ramos pidió que el Tribunal considere que, “cuando hablamos de estos casos, nos referimos a la situación de dominación y vulnerabilidad con relación a la víctima”, y, ante las posibles consecuencias que pueda acarrear la aceptación del testimonio de la víctima, aseveró que, “la Justicia debe estar por encima de todo”.  


El abogado del imputado pidió el sobreseimiento de su cliente


“Una bravuconada” 
Por su parte, el defensor de Julio Alberto Ríos, el doctor José Adrián Ríos, tomó el nuevo relato de la víctima ante el Tribunal para sostener que no estaría debidamente acreditada la existencia del hecho y que el hecho de haber sido “bañada” con nafta, debe considerarse como “una bravuconada” de su cliente para asustar a la mujer. “Le tiró nafta a la chica como parte de una ‘bravuconada’ de parte de él”, sostuvo entre sus principales argumentos el abogado tresarroyense, quien consideró clave el supuesto olvido del detalle del encendedor por parte de la víctima. 

Ante tal situación, Ríos pidió el sobreseimiento de su cliente y, subsidiariamente, que se lo condene por “lesiones leves y amenazas”. 

Luego de los alegatos, el presidente del Tribunal Oral Criminal, el doctor Carlos Mazzini, fijó como fecha de lectura del veredicto el próximo miércoles a las 9 en la sala de audiencias de 25 de Mayo 162.