Policiales

Los conflictos de un asesino en libertad

Pidieron la detención de Cuchán porque sostienen que violó normas de conducta

25|04|19 09:33 hs.

La Justicia bahiense se resiste a dejar tranquilo a Pablo Cuchán. Ayer, pidió su detención el fiscal Marcelo Romero Jardín, en su carácter de subrogante de la doctora Olga Herro, representante de UFI N°7 en el juicio por el estremecedor caso que lo tuvo a Cuchán como imputado tras el crimen de Luciana Moretti (su novia, a la que también descuartizó y quemó en una parrilla a los efectos de hacer desaparecer el cuerpo). 


La estrategia para devolver a Cuchán a prisión pasa por demostrar que éste violó las normas de conducta que le fijó en 2016 el Tribunal Criminal que le concedió la libertad condicional. Esa violación de las reglas, está sostenida por los informes de los inspectores ante los que se negó a realizarse los test de alcoholemia y drogas en cinco oportunidades. 

Precisamente antes de intentar escapar del lugar donde había chocado con su auto, luego de tomar del cuello a una chica de 27 que lo acompañaba. En forma previa, la mujer se había tirado de su auto en movimiento y, la maniobra desencadenó en la colisión del Citröen C-Elysee contra un árbol en la calle Falcon al 1600. 

Según consigna el portal La Nueva.com, es en la declaración de los inspectores de tránsito que intervinieron poco después de que Cuchán chocara, donde descansan los principales argumentos para sostener su requerimiento ante el Tribunal Criminal N°1. “Ojos enrrojecidos, verborragia, agresivo y violento”, sostuvo el fiscal como síntomas de que estaría alcoholizado y/o drogado, según la declaración del personal de Tránsito.

Las normas violadas 
Para el titular de la UFI N°7 de Bahía Blanca, el accionar de Cuchán fue una “flagrante violación a las reglas de conducta” y se trata de un hecho "de extrema gravedad". En ese sentido, Romero Jardín también destacó que, al intentar fugarse del lugar, 

Cuchán mostró una conducta que evidenció “claramente” la voluntad de eludir la acción de la justicia, tanto como en las horas posteriores al crimen de Luciana Moretti, cuando “intentó ocultar el cuerpo del delito y lograr la desaparición física de la víctima, incinerándolo y distribuyéndolo en diferentes lugares”. 

Pablo Cuchán recibió una condena de 17 años de prisión por el crimen de Luciana Moretti, aunque recuperó la libertad en abril de 2016, luego de permanecer detenido 11 años. En octubre de 2018 la Corte Suprema de Justicia rechazó un recurso de la defensa y decretó la firmeza de la condena a 17 años de prisión. 

A partir de esta resolución, el Tribunal en lo Criminal Nº 1 realizó el cómputo de pena, aunque esto fue apelado por el defensor a la Cámara Penal, que aún no se ha expedido al respecto. Cabe recordar que las condiciones de libertad, que el fiscal Romero Jardín considera violadas durante el incidente del pasado fin de semana, eran:  

* Fijar domicilio en la jurisdicción de Bahía y no ausentarse sin aviso por más de 24 horas; 
* presentarse cada 15 días ante el Tribunal Criminal Nº 1;
* no consumir drogas ni bebidas alcohólicas ni relacionarse con personas que utilicen estupefacientes; 
* someterse al control del Patronato de Liberados; 
* conseguir un trabajo; 
* no cometer delitos y someterse a un tratamiento psicológico. 

En la mañana del pasado sábado, Pablo Cuchán fue arrestado tras un incidente en el que mujer dijo que le produjo lesiones cuando la tomó del cuello en momentos que iban a comprar cerveza porque estaban en una fiesta. El hecho, derivó en un accidente de tránsito. 

Cuando arribó la policía, Cuchán se negó a hacerse los test de alcohol y drogas e intentó escapar. El lunes fue liberado porque la fiscal de turno dijo que no había pruebas del delito cometido supuestamente sobre la chica lesionada.