Policiales

Cuestionamientos a la labor policial

Indignación por el robo a una fábrica de helados en Claromecó

26|04|19 09:38 hs.

Un delincuente ingresó el sábado pasado en horas de la tarde a la fábrica de helados Pinocchio, en Claromecó, y se llevó dinero y herramientas. Ignacio Frugoni, propietario de la firma, expresó anoche su indignación en un diálogo con este diario porque no hubo avances y cuestionó a la Policía. 


En este sentido, señaló: “se los dije en la cara, me parece un mamarracho lo que están haciendo”. Frugoni dio a conocer además que días antes del robo en la fábrica de helados, fue víctima de un delito similar en su casa, ubicada enfrente de las instalaciones de Pinocchio. 

Contó que no realizó una denuncia en tal oportunidad y colocó cámaras. “El robo en la fábrica lo tengo registrado por una cámara. El sábado 20 a las 19.19 entra un chico por atrás, está diez minutos y se va también por atrás. Yo regresé 19.29, por eso se fue del lugar”, explicó. 

Indicó que “automáticamente me dirigí a hacer la denuncia a la Comisaría. Tuve que responder un montón de preguntas, todo al revés. Entonces me fui y volví al otro día a hacer la denuncia bien, porque estaba re caliente”. 

El damnificado sostuvo que “primero entraron hace quince o veinte días en mi casa, no dije nada, puse las cámaras. A los pocos días, entran en la fábrica. Es una persona sola, de contextura chica. Se ve más o menos porque está lejos de la cámara, con el celular enfocando el techo y yo justamente tenía plata en el techo”. 

Con un evidente malestar, expresó que “ya me agarraron de hijo. Acá en vez de darte una mano te hunden, en la policía me dijeron que esperan un papel de Fiscalía ¿hasta cuándo?”. 

En su análisis de lo sucedido, planteó sobre el accionar policial que “vas a hacer la denuncia y queda todo ahí. Llega un momento que te infla. Era mucha plata y me molesta que no hagan nada, porque si salen a recorrer, a buscar el mismo sábado, por ahí lo encuentran. Recién estuve (por ayer) y me pareció una tomada de pelo. Les dije ‘la verdad que es una vergüenza’”. 

Al hacer referencia al monto sustraído, puntualizó que “en mi casa me robaron 2800 dólares y tres bolsitas con 20.000 pesos cada una destinadas a sueldos. En la fábrica 1800 dólares y no sé cuántos pesos, no alcanzaron a llevarse todo porque yo justo entré. Me agarra jueves, viernes y sábado con la plata de la heladería y ¿dónde la guardo? Pero hay alguien que hace de campana, enseguida saben cuándo uno sale”.

Frugoni sostuvo que observa “poco interés de salir a darte una mano. Es lo que más me molesta. Al final, denunciás y te metés en un problema, porque no hacen nada”. 

Enojado por la situación, subrayó que “hay que ponerse un poco las pilas, nada más. Acá roban, pasan cosas y nadie dice nada. Me dijeron en la policía no comentes nada porque quizás va a aparecer, así pasó el lunes, el martes… pero hoy es jueves y ya no aguanto más. Me quedan cosas por pagar y ¿de qué me disfrazo?”. 

Finalmente, puso de manifiesto que “somos cuatro, ahora no hay nadie en la calle, y siguen afanando”.