Sociales

Cielo Mejías y Nicolás Hernandorena

Desde el "Patio" de Herminia

12|05|19 11:27 hs.

En la Sala Jaka la muestra "Patio" se pueden ver las esculturas de Cielo Mejías y las ilustraciones de Nicolás Hernandorena. Ambos estuvieron contando junto a su hija Herminia el motivo de esto y el de su presencia en el Mulazzi. 


A nuestra ciudad llegan por una invitación del Museo, un poco porque Nicolás ganó el segundo premio del Salón Nacional de Pintura y Dibujo. "Y a partir de ahí hacen el contacto con nosotros por mail para exponer juntos", dice Nicolás. 

Ambos, desde hace tres años, van realizando muestras en conjunto sobre los trabajos. En esta oportunidad, la muestra "Patio" ha sido presentada en Azul, la capital federal y ahora acá. “A la que en cada presentación le sumamos obras, de hecho ésta tiene cuatro nuevos trabajos" 

Una de las cosas más curiosas es el nombre de la misma, "Patio", y acá Cielo cuenta que "estamos construyendo nuestra casa y el taller y le hicimos a Herminia una casita de madera en el patio. En ella hay de todo, pero nosotros siempre habitamos el patio de la casa. Y toda la obra surgió ahí, del contacto con las plantas, la tierra, la madera, la casita. Esto fue dándole el nombre a la muestra".

Un lugar especial 
Mucho de esto surge porque la casa de ellos está ubicada cerca del Campus Universitario de Tandil. Están fuera del circuito urbano, lo que les da la posibilidad de ver atardeceres, amaneceres, las noches con sus estrellas "y el cielo es pleno" cuenta ella, ya que no hay contaminación visual de la iluminación de la ciudad serrana. Sumado a que su hermano les regaló un telescopio, que por supuesto, usan y mucho. 

Ello hace que "el silencio, la pausa invitan" dice Nicolás. Y Cielo agrega que "una de las obras se llama 'Pausa', otra 'Silencio', otra 'Calma'". 


Algunos de los trabajos de ambos artistas que se pueden ver en el Museo


La pareja hace cosas totalmente diferentes, Nicolás dibujo y pintura, y Cielo, estatuas. A pesar de ellos y "de no estar pensada para hacer muestras juntos generalmente nos convocan así", dice Nicolás. Y agrega que "por allá, charlando, sale un disparador, una experiencia y a la abordamos desde distintas técnicas. Ella desde la tridimensión, yo desde la bidimensión. A veces se da que de esta manera logramos cosas más que variadas". Acá es cuando Cielo cuenta que “después de finalizar un trabajo los dos, se producen muchos silencios". 

Esto se ve y ambos lo describen por el diálogo que la plástica más que los vincula. Al punto tal que la mesa de trabajo siempre está llena de elementos a los que a veces hay que correr "para poder comer", cuentan ambos sonriendo. 

De hecho "creo que duramos tanto juntos –dice Cielo- por esto. No me vería casada con un contador o abogado". Señala entre risas, describiendo que la pareja tiene, a través del arte, una vinculación increíble. 

Aparte del arte, Nicolás Hernandorena trabaja en la Universidad haciendo los títulos de los profesionales de Económicas. En tanto Cielo da talleres de arte para niños y adultos y trabaja en una artística, en atención al público. "Un mundo totalmente diferente" coinciden ambos. Una coincidencia que tienen ambos es que cuando se refieren al arte lo hacen con verdadera pasión. Porque se nota que lo viven a diario y en cuanto diálogo que se da referido a esto tratan de contagiarlo. "Yo hago esto pero también quiero transmitirlo -señala Nicolás-. Disfrutás tanto que querés contagiarlo".

Cielo está totalmente integrada al arte debido a su trabajo pero lo más curioso es el caso de Nicolás, con una labor diaria diferente. Pero él se refiere a esto que "el dibujo lo hago desde chico y cuando los dos nos fuimos a estudiar –desde Necochea- a Tandil el profesorado de Arte (en 2005) había que solventar el estudio, el alquiler del departamento, conseguí este trabajo en la Universidad". 

Esto le permitió tener disponibilidad no sólo para costear la carrera sino además de poder comprar lo que necesita para el dibujo y el horario de tarde para hacerlo. "Con tranquilidad y solvencia económica. Hoy conviven las dos cosas que nos permiten vivir", dice. 

El arte en sí, en cualquiera de las disciplinas plásticas, tiene un costo alto, y por ello hasta se han provisto de las herramientas para enmarcar los trabajos. 

Al punto tal que los trabajos que realiza Cielo están "craneados, de tal manera que la base de éstos es la tapa de la caja en que van embalados. Vos ves cajoncitos y cuando las das vuelta aparece la estatua. Imaginate que hay obra nuestra que ha llegado a Alemania. La obra de Nico estuvo en Tokio, en Corea, en Tailandia, en Valencia y esperamos que en algún momento también podamos hacerlo nosotros con ella", dice Cielo y ambos se ríen.

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Una vida muy particular
Cielo Mejías y Nicolás Hernandorena son nacidos en Necochea y actualmente están radicados en Tandil. Los dos son profesores de Artes Visuales, egresados del Instituto de Profesorado de Arte Tandil. Han participado de numerosos salones y muestras colectivas e individuales, a nivel local, regional, nacional e internacional, él con algunas incursiones como ilustrador de obras literarias y pintura mural. 


La casita de Herminia, lugar que generó la muestra “Patio”


Refiriéndose a qué les despierta la muestra en nuestra ciudad, les ocurrió algo más que particular. "Una señora estaba mirando la obra y se puso muy feliz por ello. Nos felicitó y ni siquiera sabemos cuál es su nombre. Eso es lo más gratificante de la devolución de la gente, que sienta lo mismo que nos produce a nosotros realizarlo" coinciden los dos. 

La forma en la que viven es más que curiosa por estos tiempos ya que no sólo están alejados de la ciudad sino que además, en su casa, no se mira prácticamente televisión. 

Herminia en tanto, de a poco y a pesar de su corta edad ya está escribiendo sus libros. "Voy por el segundo aunque me faltan algunas hojas. También hago canciones que canto con un ukelele", cuenta, mientras juega con un anillo de su mamá. "En casa no hay tele, ni cable y a veces se mira un poco en la computadora. Desde que Herminia nació vendimos el televisor para que no vea ella. Entonces hacemos cosas a la mañana, pintamos, dibujamos y escuchamos música", relata Cielo. "Recién este año nos regalaron una, pero sólo vemos películas", agrega Nicolás. 

El vivir de esta manera y de la forma en que la pareja lo hace, de seguro a Herminia le va a dar más que posibilidades de seguir con el arte. El contacto con la naturaleza y la forma en que la están educando van a marcar su vida. 

Porque "Herminia es nuestra mejor obra de arte", dice Cielo Mejías.