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La Ciudad

Tras el retrasplante

Victoria salió de terapia

13|05|19 09:22 hs.

Al cumplirse hoy dos meses del retrasplante de hígado de Victoria López, LA VOZ DEL PUEBLO habló con su madre quien dio detalles de cómo es el día a día de la recuperación que lleva adelante su hija en el centro de salud capitalino, después que se produjeran una serie de buenas noticias en su estado de salud que derivó en que haya dejado el sector de terapia.


- A dos meses del retrasplante, ¿cómo se encuentra Victoria en medio del post operatorio? 
- Estamos en plena recuperación, ahora mucho más tranquilos pero con la misma fuerza para poder salir adelante. Han avanzado mucho las cosas, por suerte nos encontramos ahora en el piso. Ya pudimos salir de terapia. Pudo salir también del respirador, y estamos en el proceso de poder sacar la traqueotomía. 

Ella puede caminar con ayuda y estamos queriendo que recupere kilos. Eso la va a ayudar en todo el resto de su recuperación.  

- Enumeraste varias buenas noticias, que llegan después de un post operatorio que ha sido complicado… 
- Sí. Normalmente todos los retrasplantes son complicados. La operación en sí, lo que es el retrasplante es mucho más complicado que un primer trasplante. Y a su vez el post operatorio también porque existe la posibilidad de muchas complicaciones de las cuales Victoria me parece que las ha tenido a todas. Pero bueno gracias a Dios ella tiene una fuerza que pudo superarla y acá estamos. 


Claudia y Victoria junto a Cristóbal. El bebé tucumano tiene 14 meses, y desde el primer mes de vida esperó por el trasplante de hígado que se le practicó el 9 de abril.


- Lo más duro ha sido el mismo retrasplante, conseguir el órgano. Y a partir de allí el post operatorio puede resultar tedioso y extenso, que es lo que han podido comprobar, ¿no? 
- Sí. Sabíamos que el retrasplante iba a ser complicado en sí para conseguir el órgano, y poder llegar en buen estado al retrasplante. Cosa que no sucedió con Vicky. Llegó en un estado crítico a recibir el órgano. Entonces estuvo más complicada su recuperación. Llegó entubada, estaba en estado crítico cuando nos llamaron para avisar que venía el órgano. 

Su organismo no tenía la misma fuerza que en la primera oportunidad. Ella estaba lúcida y en buen estado general. Obviamente con los (análisis) laboratorios con un estado de necesidad de un hígado nuevo. 

Pero en esta oportunidad, a parte de la necesidad del hígado nuevo había un deterioro en todos los órganos, porque al tener problemas en el hígado empiezan a ocurrir problemas porque un órgano depende de otro. El ser humano es como una máquina muy perfecta, entonces donde hay problemas con un órgano –en el caso nuestro con el hígado- empezás a tener problemas con el riñón porque entre todos se complementan y cuando uno de ellos no trabaja -como tiene que hacerlo- complica al resto. 

- Después de salir de terapia, y con un panorama optimista por delante, ¿cuáles son los próximos pasos? 
- Está recibiendo por vena una alimentación para ayudarla a recuperar fuerzas a parte de la alimentación que puede recibir por boca, para adelantar mucho más el proceso. El estar bien y con fuerzas ayuda a la cicatrización y varias cosas entre ellas a poder caminar, a lograr un buen estado general. Una vez que se logre eso ya estamos –creo que en el transcurso de ésta semana- vamos a estar muy adelantados para poder sacar la traqueotomía que ahora le ponen para poder hablar. Y a la noche le ponemos otro filtro para mantener más humectada la garganta. Durante el día de a ratos tiene puesto un filtro donde ella puede hablar y se le escucha la voz. 

Ese sería el proceso. Los cirujanos están muy conformes con las deposiciones que tiene por los drenajes. Y es el tiempo que tiene que llevar porque ella -no hace mucho que estábamos en la terapia- y junto líquido con pus entre el pulmón y el hígado. Así que también hubo que punzarla, por eso pusieron un drenaje. 


Victoria se sacó una selfie con sus padres Eduardo López y Claudia Mezzorotolo y se la envió a La Voz del Pueblo


Estamos también curando la parte de la herida, al haber tenido tantas complicaciones, hubo que abrir y estuvo mucho tiempo con el abdomen abierto. Es un paso que estamos dando súper positivo que lleva un proceso, y al ella no estar en óptimas condiciones la cicatrización tarda un poco más. Estamos saliendo de picos de glucemia, cosas que se tuvieron todas juntas en su momento y complicaron un montón, ahora están siendo mucho más positivas. Eso lleva todo un tiempo y es ahí donde uno tiene que usar la fuerza y la paciencia. 

- El tiempo para el alta aún es importante, pero más aliviado, ¿no? 
- Por supuesto. Uno la empieza a ver de otra manera. El día se encara de otra manera, ahora puede levantarse al baño, se sienta para comer. El estado de uno es otra cosa, uno se empieza a relajar. Ahora empieza la ansiedad de poder superar, de a poquitito, todo para poder volver medianamente a la normalidad. 

El próximo paso que nos queda es lograr el primer alta para poder salir del hospital pero quedarnos todavía en Buenos Aires. No un alta para irnos a 500 kilómetros. Pero con eso sería un montón. 

- ¿Todavía no hay estimaciones de cuándo sería? 
- No. Eso va a depender de toda su evolución. Pero ellos están muy confiados. Ahora estamos concentrados en lo que sería sacarle la traqueo, que termine de cicatrizar la herida y los drenajes, y después –si Dios quiere- nos enfocaremos en que los laboratorios sigan dando como vienen dando hasta ahora –bien- sin ningún tipo de problemas. Esas son cosas que también pueden surgir. Uno también es consciente que son cosas que se superan pero siempre uno está alerta que pueden surgir nuevas. 

- La donación de órganos ha sido vital para Victoria, para la familia, han comprobado lo importante de este gesto altruista de dar vida. 
 - Cuando los médicos nos vinieron a decir que había que entubarla para esperar la llegada del órgano a uno es como se le derrumba todo porque uno sabe los tiempos de esas cosas. Pero ellos (los médicos) siempre muy confiados -inclusive más que uno- nos apuntalaban. 

Pero gracias a Dios las cosas han cambiado, no sé si desde la Ley Justina pero la gente ha tomado muchísima más conciencia, hay muchísima donación. Acá en el hospital se ve día a día que hay trasplantes. 

Eso a uno lo pone muy bien y le da ganas de tomar la bandera y seguir pidiendo. Donar órganos es donar vida. Y pensar que los órganos no van al cielo. Los creyentes tenemos que entender eso. 

Con la pérdida de un ser querido, que es un dolor terrible, es prolongar en siete personas más la vida de ese ser querido. 

- Trasladanos la imagen de la esperanza, de tu hija que está al lado tuyo, ¿cómo la ves?
- Está bien, como es ella. Siempre está tranquila, es muy callada, acepta todo lo que se le pide. La verdad que tiene una fuerza terrible. Está bien, tiene que recuperar kilos, pero está muy positiva y de a poco está haciendo lo que venía haciendo normalmente. Se puede levantar, caminar. Todavía falta un poquito. Pero su semblante es bueno y eso a uno lo pone muy contento.