Carta de Lectores

Por Ana Conti

Sinceramente una mujer

18|05|19 09:29 hs.

 Señora directora

Me dirijo a usted porque miré el lanzamiento del libro de Cristina en la Feria del Libro. Impactante. No sólo por el éxito editorial, trescientos mil libros vendidos, best seller en varias categorías, sino también por la cantidad de gente que sólo ella puede movilizar sin colectivos, sin choripanes , sin gremios, sin nada en medio de una lluvia tan tenaz como sus seguidores. 

Ideología aparte. Estoy describiendo algo que sucedió. Un hecho puntual. Ahora bien ¿Por qué ocurre esto?¿ Por qué es capaz de movilizar a miles y miles de personas de diferentes edades, condición social y actividades? 

Sinceramente porque ella representa la esperanza, la comunión de ideas en un diálogo a través de lágrimas , risas, manos extendidas, porque otra vida es posible, porque hay otro camino frente a esta propuesta neoliberal de sufrimiento, de angustia, de ajuste, de fiestas patrias con plazas valladas, vacías , sin alegría, encerrados en fiestas particulares, celebrando con unos pocos, con dirigentes custodiados, imposibilitados de pasearse entre el pueblo, con un presidente gritando desaforadamente un 1º de marzo, con los pregoneros del odio encarnados por Majul, Lanata, Wiñazki, Fantino, Clarín , TN, La Nación y otros que me quedan en el tintero. 

Frente a este individualismo neoliberal, que nos pide que nos enamoremos de Christine Lagarde, Cristina es parafraseando a Michetti, una luz al final del túnel. Propone amor, diálogo, discusión, consenso, acuerdos, compromiso ciudadano en contraposición a los diez puntos mandados por mail de este gobierno. Puntos en los que no estamos incluidos, dónde el crecimiento, el empleo, la salud, la educación, están totalmente excluidos. 

Los dirigentes de hoy están siempre agotados, estresados, con ganas de vacacionar. Están esquilmados por el odio. No pueden juntar 50 personas en una plaza. Quiero gente con fuerza, con inteligencia, brillantez intelectual, con capacidad discursiva, con convicciones, al pie del cañón todos los días como lo hacemos cada uno de nosotros. 

Esa relación entrañable que ella establece con su gente, esa respuesta a la desesperanza, ese pensar en reactivar la economía a través de la reactivación del aparato productivo interno, ese compromiso permanente, son los factores que la convierten en una mujer única capaz de enfrentar el neoliberalismo de hoy, lleno de sueños rotos. 

Ana Conti