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Falleció a los 70 años

La Fórmula 1 llora a Niki Lauda

21|05|19 10:37 hs.

Su nombre aparece en las páginas gloriosas del automovilismo. Andreas Nikolaus Lauda, o simplemente Niki, murió a los 70 años. Fue tricampeón mundial de la F-1 y uno de los pilotos más importantes en la historia de la máxima categoría. “En 1972 logré entrar en la F1, tras acordar con March un patrocinio de 250.000 dólares, una fortuna entonces. Los patrocinadores no cumplieron y tuve que pedir un préstamo a un banco, aprovechando el nombre de mi familia, de buena posición en el mundo industrial”, recordó Lauda en alguna entrevista. 


Sus temporadas en March (entre F2 y F1) no fueron como las soñaba: el auto no le permitió mostrar su potencial en la pista. Además, como segundo piloto, el monoplaza más rendidor se lo quedaba el sueco Ronnie Peterson. 

Por eso, su salida estaba anunciada; en 1973 pasó al British Racing Motors (BRM) donde tuvo como compañero a un hombre que le cambió su futuro. Era Clay Regazzoni, quien lo recomendó a Ferrari. Un Lauda incrédulo atendió el llamado de Luca de Montezemolo para ser piloto de Ferrari. 

En 1975, en su segundo año en Italia, Lauda ganó cinco Grandes Premios y le sacó 19,5 puntos al brasileño Emerson Fittipaldi, el campeón defensor, para quedarse con su primer título en la F1. Estaba en el mejor momento de su carrera cuando protagonizó uno de los accidentes más terribles del automovilismo en el mundo. 

El 1° de agosto de 1976, la lluvia había afectado el circuito de Nürburgring pero, al comenzar el Gran Premio de Alemania, los 22 kilómetros de la pista estaban secos y por eso varios pilotos cambiaron de neumáticos durante la competencia. En la segunda vuelta, después de la curva Berwerk, la Ferrari 312T2 impactó contra el muro. Volvió a la pista envuelto en fuego y fue chocado por el auto del estadounidense Brett Lunger. La imagen paralizaba al mundo, mientras el piloto Arturo Mezario trataba de sacar del auto a un Lauda inconsciente. Rápidamente, Lauda fue trasladado al hospital de Mannheim, donde incluso esa misma noche recibió la extremaunción. Pero el austríaco sobrevivió y seis semanas después volvió a correr. 

Aunque Ferrari había contratado al argentino Carlos Reutemann para reemplazarlo durante su recuperación, Lauda solo se perdió las citas de Austria y Holanda. Apenas 41 días después del accidente, y pese a los dolores que le representaba ponerse el casco por las graves quemaduras sufridas en su cabeza, se presentó en Monza para participar del GP de Italia; llegó cuarto. 

El accidente de Lauda le permitió a James Hunt darle pelea en la lucha por el título; sin embargo, el austríaco fue quien llegó a la última fecha en Japón como el líder del campeonato, con tres puntos de ventaja sobre el inglés. 

La lluvia, como en aquella jornada en Nürburgring, se presentó en Fuji. La reunión de los pilotos, muchos atemorizados por salir a correr en esas condiciones, no prosperó y la presión fue más fuerte: la final se corrió igual. Fittipaldi fue uno de los primeros en abandonar: “No se puede correr así”, dijo. 

En la segunda vuelta, quien le puso un freno a la competencia fue Lauda, cuando marchaba 16° y no podía ver lo que pasaba delante suyo por la lluvia. Ese abandono le costó su segunda estrella: Hunt, con un tercer puesto se llevó ese título por apenas un punto. 

Lauda no se desplomó. Tras aquel subcampeonato, llegó su segundo título. En 1977 logró el título a dos carreras del final, con el cuarto puesto en el GP de Estados Unidos. Luego, anunció que ya no tenía motivación para seguir en la escudería italiana. Entonces, se llevó el 1 al equipo Brabham, donde solo ganó dos carreras en 1978. 

En 1979, con 30 años, se retiró y se dedicó a compañía de vuelos chárter Lauda Air. Ese tiempo sabático duró dos años hasta que McLaren lo convenció para volver en 1982 y dos años después conquistó su tercer título. En 1984, Lauda fue campeón de la Fórmula 1 con apenas medio punto de ventaja sobre Alain Prost. En 1985, finalmente, anunció su retiro de la actividad y retomó sus negocios en la aviación comercial. 

Como piloto, participó de once años en la Fórmula 1, en los que cosechó 25 victorias en Grandes Premios, tres títulos mundiales, un retiro inconcluso y un accidente que estuvo a punto de costarle la vida. Pero todo eso lo convirtió en uno de los íconos del automovilismo, que hoy llora su muerte. (Fuente: Diario Clarin/La Voz del Pueblo).